Las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de anexar Groenlandia y su conversión progresiva de Estados Unidos en un régimen autocrático desataron en Alemania un intenso debate sobre la posibilidad de boicotear el Mundial de fútbol FIFA 2026 que se disputará durante el verano boreal, mayormente en territorio estadounidense.
Advertencias desde la CDU y la SPD
El especialista en política de seguridad de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), Roderich Kiesewetter, expresó en declaraciones al diario Augsburger Allgemeine que le resulta “difícilmente imaginable que los países europeos participen en el Mundial de fútbol” si Trump concreta sus amenazas respecto de Groenlandia o desata una guerra comercial con la Unión Europea.

Kiesewetter insistió ante el Süddeutsche Zeitung en que “hace mucho tiempo que se necesita un rumbo claro y decidido frente a Trump”. Según el legislador, el apaciguamiento y la sumisión son contraproducentes, ya que Trump las interpreta como debilidad. “Por supuesto, debe quedar claro que Europa no debería participar en un Mundial de fútbol en caso de que Trump implemente sus anuncios y amenazas respecto de Groenlandia o inicie una guerra comercial con la UE”, subrayó.
Posiciones divididas en el partido socialdemócrata
Desde el Partido Socialdemócrata (SPD), la presidenta de la Comisión de Deportes del Bundestag, Aydan Özoguz, señaló que las amenazas de Trump ensombrecen las perspectivas del Mundial: “No está para nada claro bajo qué condiciones se darán estos partidos”, declaró al Augsburger Allgemeine, y agregó que tampoco está claro “qué puede suceder con los hinchas al ingresar a Estados Unidos”.

En contraste, el diputado socialdemócrata Ralf Stegner adoptó una postura más cautelosa. “En lo que respecta a amenazas de boicot en el deporte, soy generalmente escéptico. Con eso se castiga a los hinchas y a los deportistas, el beneficio es cuestionable”, manifestó al SZ. Stegner considera que serían más apropiadas consecuencias económicas para Trump y las empresas tecnológicas afines a él, como la aplicación de un impuesto digital.
Alertas sobre seguridad para los aficionados
El especialista en política exterior del Partido Verde, Boris Mijatovic, fue aún más contundente y desaconsejó a los hinchas viajar al Mundial por razones de seguridad. “No es seguro para los aficionados viajar a este Mundial”, advirtió en declaraciones a la revista Stern. Mijatovic hizo referencia a los disparos mortales de un agente de la guardia fronteriza estadounidense contra una mujer en Minnesota y a la brutal persecución de personas por parte de la agencia de inmigración ICE durante los últimos meses.

El político verde afirmó que la administración Trump transformó “sistemáticamente” a Estados Unidos en “un Estado policial” y recomendó a los hinchas boicotear los partidos del Mundial en territorio estadounidense. Si estas tendencias no se corrigen, sostuvo Mijatovic, el gobierno alemán debería convocar a un boicot diplomático, lo que implicaría no enviar representantes oficiales al torneo.
Silencio oficial del gobierno y la federación alemana
Un portavoz del gobierno alemán declaró el lunes que un eventual boicot al Mundial “no juega ningún rol” en las consideraciones actuales del gobierno. La ministra de Estado para el Deporte, Christiane Schenderlein (CDU), remitió a la autonomía del deporte: “Las decisiones sobre participación o boicot de grandes eventos deportivos corresponden exclusivamente a las federaciones deportivas competentes, no a la política”, señaló a la agencia AFP.

La Federación Alemana de Fútbol (DFB) aún no emitió un pronunciamiento sobre el debate. Sin embargo, Oke Göttlich, miembro del presidium del DFB y presidente del FC St. Pauli, consideró “efectivamente justificada” la pregunta sobre “si los europeos deberían participar en una competencia en un país que ataca a Europa indirecta y posiblemente pronto directamente”. No obstante, es dudoso que esta postura represente la opinión mayoritaria dentro de la DFB.
Tampoco se espera una gran oposición a Trump desde la FIFA. Recientemente, el presidente del organismo, Gianni Infantino, generó momentos insólitos durante el sorteo del torneo al otorgar a Trump el “Premio de la Paz de la FIFA”.
El Mundial se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio. Si bien algunos partidos se jugarán en México y Canadá, 78 de los 104 encuentros tendrán lugar en Estados Unidos. Por primera vez competirán 48 selecciones, de las cuales 16 serán europeas. Sin países como Francia, España, Inglaterra, Portugal y Alemania, el torneo quedaría deportivamente muy desvalorizado.




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