Ralf Rangnick no está negociando un pase entre clubes. Está tratando de hacer algo distinto. El entrenador de la selección de Austria busca convencer a Carney Chukwuemeka, actual mediocampista del Borussia Dortmund, para que cambie su nacionalidad deportiva y juegue el Mundial 2026 con el seleccionado austríaco.
El futbolista, de 22 años, todavía no debutó en la selección mayor de Inglaterra. Esa situación deja abierta la posibilidad reglamentaria de representar a otro país. Austria ya inició gestiones formales para incorporarlo antes de que Inglaterra tome una decisión definitiva.
El movimiento no es menor: Austria quiere asegurarlo antes de que Inglaterra lo convoque o lo descarte oficialmente.
Triple nacionalidad y una ventana reglamentaria abierta
Carney Chukwuemeka nació el 20 de octubre de 2003 en Eisenstadt, Austria. Sus padres, de origen nigeriano, residían allí por trabajo. Poco tiempo después la familia se trasladó a Inglaterra, donde el jugador se formó futbolísticamente.
Tiene tres nacionalidades: austríaca, inglesa y nigeriana. A nivel internacional solo participó en categorías juveniles de Inglaterra, incluidas Sub-19 y Sub-20. Nunca disputó un partido oficial con la selección mayor.

Ese detalle es determinante. Según el reglamento FIFA, un futbolista puede cambiar de selección si no jugó encuentros oficiales con la mayor en competencias reconocidas. Chukwuemeka cumple esa condición.
Austria considera que el contexto actual es favorable. Inglaterra posee una de las generaciones más competitivas del mundo en el mediocampo ofensivo. La competencia interna es feroz. Las convocatorias suelen incluir nombres consolidados en Premier League y Champions League.
Para Austria, en cambio, Chukwuemeka puede ser protagonista inmediato.
Su presente en clubes y el argumento deportivo
Chukwuemeka se formó en Aston Villa y debutó en la Premier League con ese club. En 2022 fue transferido al Chelsea por una cifra cercana a EUR 20 millones. Allí alternó titularidades con lesiones musculares que frenaron su continuidad.

En busca de minutos, pasó al Borussia Dortmund. En la Bundesliga logró mayor participación, aunque sin convertirse todavía en titular indiscutido. Su perfil es el de un mediocampista ofensivo con zancada larga, conducción vertical y buena llegada al área.
No es un volante defensivo. Su fuerte está en la transición y en la capacidad de romper líneas. Puede jugar como interior o mediapunta.
Rangnick valora ese tipo de futbolistas. El entrenador austríaco apuesta por presión alta, ritmo intenso y ataques directos. En ese esquema, Chukwuemeka encaja sin necesidad de modificar la estructura táctica.

Austria ya aseguró su presencia en el Mundial 2026 y busca ampliar variantes en el mediocampo. El objetivo es llegar al torneo con un plantel consolidado y con jugadores que tengan experiencia en ligas de primer nivel.
La decisión que puede marcar su carrera
El dilema no es simple. Inglaterra ofrece prestigio y una estructura competitiva de máximo nivel. Pero también implica mayor competencia interna y riesgo de quedar fuera de las convocatorias.
Austria representa un camino más directo hacia la titularidad y mayor protagonismo internacional. Nigeria también aparece como alternativa, con tradición y potencia física en torneos internacionales.
La elección influirá en su proyección futura. Un buen Mundial puede revalorizar su carrera en el mercado europeo. Los torneos de selecciones suelen impactar en cotizaciones y contratos.
En este momento no existe anuncio oficial. Las conversaciones están en curso. Austria busca acelerar la decisión antes de que comiencen las instancias decisivas de preparación mundialista.
El movimiento refleja una tendencia del fútbol moderno: selecciones que aprovechan la elegibilidad múltiple para fortalecer sus planteles. No se trata de un caso aislado. Cada vez más federaciones actúan con rapidez para asegurar talentos con doble o triple nacionalidad.
Rangnick entiende que el tiempo juega un papel central. Si Inglaterra lo convoca para un partido oficial, la puerta se cerraría. Si no lo hace, Austria puede quedarse con un mediocampista formado en la élite inglesa.
El desenlace dependerá del jugador. De su ambición. De su cálculo deportivo. Y de qué camiseta imagina vistiendo en el Mundial 2026.
Austria ya movió la primera ficha. Ahora la decisión está en los pies de Chukwuemeka.



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