El zoológico Hellabrunn de Múnich cerró este miércoles un acuerdo con China para recibir dos pandas gigantes en préstamo, en una operación que combina conservación animal con estrategia geopolítica. El director del parque, Rasem Baban, y la secretaria general de la Asociación China para la Conservación de la Vida Silvestre, An Lidan, firmaron el contrato durante una conferencia de prensa en la capital bávara.

Inversión millonaria para el nuevo recinto
El zoológico muniqués deberá construir instalaciones completamente nuevas para albergar a los osos, ya que actualmente no cuenta con espacios adecuados para la especie. El estado de Baviera destinará 18 millones de euros para financiar el recinto, según anunció el primer ministro bávaro, Markus Söder. La pareja de pandas llegará como máximo en 2028 y permanecerá en Múnich durante un mínimo de diez años.
Sobre la tarifa de préstamo, oficialmente denominada “cuota de protección de especies”, las autoridades acordaron mantener confidencialidad con el gobierno chino. Sin embargo, fuentes de la Cancillería del Estado indicaron que históricamente estos contratos suelen rondar el millón de euros anuales.

Entre la conservación y el símbolo político
Söder destacó la importancia del proyecto tanto para la preservación de la especie como para el atractivo turístico del zoológico. “Los pandas son imanes de visitantes porque son simplemente adorables”, afirmó el líder de la CSU, quien también subrayó que la iniciativa fortalecerá las relaciones con China. “La cooperación es mejor que la confrontación”, sentenció el mandatario, quien durante su visita a China en marzo de 2024 recorrió una estación de cría de pandas.
Verena Dietl, tercera alcaldesa de Múnich y presidenta del consejo de supervisión del zoológico, calificó la firma como “un momento especial” y “el mayor honor que se puede recibir”.

La tradición china de la “diplomacia panda”
China utiliza los pandas gigantes como herramienta diplomática desde hace décadas. La estrategia surgió en 1941, cuando el país contempló enviar estos animales a Estados Unidos para obtener mayor asistencia militar contra Japón. El primer zoológico en recibirlos fue el de Moscú en 1957, pero el término “diplomacia panda” se popularizó en 1972, cuando Washington recibió una pareja de osos en el marco del acercamiento entre Estados Unidos y la República Popular. Berlín Occidental obtuvo dos ejemplares en 1980.
El sistema cambió con el tiempo. Actualmente los pandas no son regalos sino préstamos onerosos, lo que otorga a Pekín un instrumento de presión adicional: ante tensiones diplomáticas, China no duda en recuperar sus animales. Estados Unidos experimentó esta situación recientemente, y Japón deberá devolver dos pandas en breve.
Alemania en el centro de la ofensiva china
En Alemania, solo el zoológico de Berlín albergaba pandas gigantes hasta ahora. La llegada de ejemplares a Múnich forma parte de una ofensiva de encanto china orientada a generar simpatía hacia la República Popular en el país germano, pese a su sistema político autocrático. Alemania representa el principal socio comercial europeo de China y un mercado fundamental para sus productos de exportación, dado su peso como mayor economía de la Unión Europea.

Baviera resulta particularmente estratégica por su industria automotriz y la presencia de empresas como Siemens. El momento parece propicio para esta aproximación, considerando que el presidente estadounidense Donald Trump trata a sus aliados más cercanos como adversarios, según observan analistas internacionales. Actualmente, los pandas gigantes son una especie vulnerable, con aproximadamente 1.800 ejemplares en estado salvaje, según datos de conservacionistas.




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