La ciudad de Múnich emitió una disposición administrativa que prohíbe el surf en la célebre ola del Eisbach hasta nuevo aviso, tras considerar que las condiciones actuales del flujo representan peligro de muerte para los deportistas. La medida se adoptó después de que representantes de la comunidad de surfistas alertaran sobre los riesgos de la situación presente en el arroyo que atraviesa el Jardín Inglés.
La ola que desapareció y volvió con características letales
La formación hidráulica, que había desaparecido completamente tras una limpieza del curso de agua realizada por el departamento municipal de obras públicas en octubre de 2025, se reconstruyó parcialmente en semanas recientes. Sin embargo, su configuración actual difiere sustancialmente de su estado anterior y presenta características que la vuelven extremadamente peligrosa.

El problema central radica en el “agua blanca” (Weißwasser), una masa de agua turbulenta que predomina en la zona. Según las explicaciones técnicas proporcionadas por la municipalidad, se trata de un rodillo de agua capaz de arrastrar a los surfistas bajo la superficie, tornando prácticamente imposible que puedan liberarse nadando de esa corriente.
Antecedente trágico y medidas de protección
En abril de 2025, una surfista de 33 años falleció en el hospital tras un accidente en el Eisbach. Su leash —la cuerda de seguridad que une al deportista con la tabla— se enganchó por razones desconocidas. Rescatistas especializados en corrientes del cuerpo de bomberos lograron extraer a la mujer del arroyo arriesgando sus propias vidas durante la operación.

La prohibición emitida tiene como objetivo, según la ciudad, “la protección de la vida y la salud de quienes surfean en el Eisbach”. Adicionalmente, busca evitar que el personal de emergencias deba exponerse a situaciones de riesgo vital “para rescatar personas de la ola o del agua blanca”.
Hasta diciembre de 2025, una disposición administrativa permitía el surf en el Haus der Kunst siempre que se formara una ola “surfeable”. Precisamente esa condición dejó de cumplirse tras la limpieza del cauce efectuada en otoño.
Estructuras ilegales y conflicto con la municipalidad
En un intento por recuperar la ola, surfistas instalaron estructuras no autorizadas durante la Navidad, lo que permitió momentáneamente retomar la actividad. La ciudad ordenó el desmontaje de esos dispositivos ilegales, generando un enfrentamiento temporal entre ambas partes.
Actualmente, la municipalidad y la comunidad de surfistas trabajan conjuntamente en la búsqueda de una solución. El plan contempla un ensayo de varios meses utilizando instalaciones autorizadas para volver a generar condiciones aptas para el surf. Durante la semana pasada se realizaron las primeras pruebas, aunque todavía no produjeron el efecto esperado.

Robert Meier-Staude, experto en corrientes fluviales, lidera los intentos técnicos de reconstrucción de la ola bajo supervisión de los surfistas. El primer “ensayo previo” tuvo lugar el 4 de febrero, y sus resultados fueron analizados en una reunión en el ayuntamiento con representantes municipales, la oficina de gestión hídrica y la comunidad de deportistas. Las conclusiones indicaron la necesidad de pruebas adicionales para determinar qué medidas resultan necesarias.
Un ícono turístico en suspenso
La ola del Eisbach en el Haus der Kunst constituye un fenómeno único en el panorama mundial del surf urbano, atrayendo tanto a deportistas locales como a turistas internacionales. Su importancia trasciende lo meramente deportivo, convirtiéndose en un símbolo cultural de Múnich.

El alcalde Dieter Reiter (SPD) estimó que las condiciones podrían normalizarse a más tardar durante el verano. No obstante, la recuperación del spot dependerá enteramente del éxito de los experimentos técnicos en curso. Mientras tanto, la prohibición vigente busca prevenir tragedias adicionales en un contexto donde incluso los propios surfistas reconocen el carácter letal de las actuales condiciones del flujo. La paradoja reside en que la parcial reaparición de la ola, lejos de representar una oportunidad, se transformó en una amenaza que requirió intervención administrativa inmediata.




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