El Bundeskriminalamt (BKA), la policía criminal federal alemana, detuvo este martes al expresidente del Bundesnachrichtendienst (BND) August Hanning en su vivienda de Nordwalde, cerca de Münster, en una investigación por espionaje en Alemania que alcanzó también a su antiguo jefe de oficina, identificado como Manfred D.
Según la Fiscalía Federal alemana, Manfred D. entregó a Hanning casi 2.000 documentos entre 2010 y 2022. Muchos estaban clasificados y habían sido preparados exclusivamente para uso interno del BND. D., que continuó trabajando para el organismo hasta marzo de 2026, habría recibido dinero a cambio de esa información.
La sospecha central es que Hanning buscó aprovechar ese material en su actividad privada como consultor de seguridad. En al menos un caso, según los investigadores, habría utilizado información obtenida del BND para elaborar un análisis destinado a un integrante de un aparato de inteligencia extranjero. La Fiscalía señaló que todavía no pudo determinar si ese documento llegó finalmente a su destinatario.

Una investigación de NDR, WDR y Süddeutsche Zeitung indicó además que entre el material aparecieron informes sensibles utilizados en reuniones de seguridad de alto nivel en la Cancillería alemana, con información sobre asuntos como el programa nuclear iraní y las fuerzas armadas rusas. Los mismos medios señalaron que el servicio extranjero investigado en ese episodio no sería ruso.
Qué delitos investiga la Fiscalía
Hanning, de 80 años, está bajo investigación por figuras del derecho penal alemán que incluyen la obtención de secretos de Estado, tentativa de Landesverrat y actividad para un servicio de inteligencia extranjero. El término Landesverrat abarca, entre otros supuestos, la entrega de un secreto de Estado a una potencia extranjera cuando se pone en riesgo la seguridad exterior de Alemania. Manfred D. es investigado por presunta complicidad en parte de esos delitos. Las acusaciones se encuentran en etapa de investigación y no implican una condena.

El caso resulta especialmente sensible por el rango que ocupó Hanning. El jurista presidió el BND entre 1998 y 2005 y luego fue secretario de Estado del Ministerio Federal del Interior. De confirmarse los hechos investigados, se trataría de un episodio excepcional dentro de la historia de los servicios de inteligencia de la República Federal por involucrar a un antiguo jefe del organismo.
El hallazgo surgió de otra causa
La investigación por espionaje no comenzó con una operación de contrainteligencia. El material apareció durante un allanamiento realizado en septiembre de 2025 en el marco de otra causa, vinculada con la empresaria Christina Block y el presunto secuestro de sus hijos. Hanning negó las acusaciones formuladas contra él en ese expediente.

A partir del análisis de los dispositivos y documentos incautados, las autoridades detectaron que el exjefe del BND conservaba información clasificada producida muchos años después de su salida del organismo. La Fiscalía Federal abrió entonces una investigación específica.
El actual presidente del BND, Martin Jäger, informó que el organismo inició amplias pesquisas internas y sostuvo: “Para el BND y para mí no hay concesiones en materia de seguridad interna”.
El expediente deberá ahora determinar qué información salió efectivamente del BND, quiénes fueron sus destinatarios y hasta dónde llegó su utilización. Esa respuesta definirá no sólo la responsabilidad penal de los acusados, sino también el alcance institucional de uno de los casos más delicados que enfrentó la inteligencia alemana en los últimos años.




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