La expansión de la gripe aviar en varios países europeos generó sacrificios masivos de aves y alteró el equilibrio del mercado de huevos. Ese fenómeno empujó a industrias y grandes cadenas comerciales a buscar proveedores alternativos, con Austria como uno de los destinos más demandados. Sin embargo, productores y representantes del sector avícola aseguran que, al menos a nivel regional, no se prevén faltantes estructurales. El problema existe, pero no golpea de la misma manera en todos los territorios.
Desde Carintia, una de las zonas con fuerte producción avícola, referentes del sector explican que la situación responde a una combinación de factores sanitarios, estacionales y logísticos. La mayor presión se siente en el comercio mayorista y en la industria alimentaria, mientras que el consumo minorista muestra tensiones puntuales, visibles en góndolas parcialmente vacías y mensajes preventivos en supermercados.
Gripe aviar y presión sobre el mercado mayorista
La gripe aviar obligó a sacrificar gallinas en explotaciones de países vecinos de Austria. Esa medida sanitaria redujo de manera abrupta la oferta disponible y generó un cuello de botella en el comercio mayorista. Según explicó Dieter Obereder, productor de huevos orgánicos y titular de la asociación de la industria avícola de Carintia, el impacto inicial se sintió fuera de Austria.

De acuerdo con Obereder, el sacrificio de animales en granjas extranjeras provocó un faltante en los canales de gran escala. Como consecuencia, la industria alimentaria y los grandes compradores redirigieron pedidos hacia Austria, donde la producción se mantuvo estable. “Se compra más en Austria”, resumió el dirigente, aunque aclaró que en Carintia el abastecimiento se encuentra garantizado.
El especialista subrayó que la región cuenta con numerosos establecimientos locales y que, en términos productivos, podría autoabastecerse tanto de huevos como de carne aviar. La fortaleza del entramado regional amortigua el shock externo, incluso en un contexto de alta demanda.
Producción regional, costos y huevos orgánicos
Obereder se especializa desde el año 2000 en la cría de gallinas ponedoras bajo estándares orgánicos, en su establecimiento ubicado en Gnesau. Su producción abastece a gastronomía, hotelería, comercialización directa y venta en el propio predio. En ese segmento, la tensión es mayor. Los huevos orgánicos resultan más escasos y su estructura de costos presenta desafíos específicos.

El productor explicó que los precios del alimento orgánico para aves subieron de manera pronunciada, impulsados por exigencias regulatorias estrictas y costos de certificación. En paralelo, los alimentos convencionales bajaron su precio gracias a una buena cosecha. Aun así, Obereder descartó por ahora un ajuste en el valor final. El objetivo declarado es sostener un alimento regional de alta calidad, sin trasladar la presión de costos al consumidor en el corto plazo.
La discusión sobre precios aparece atravesada por un componente social. El huevo se considera un alimento básico, con fuerte presencia en hogares, gastronomía y turismo. En ese marco, los productores buscan preservar estabilidad, aun cuando los márgenes se vuelven más estrechos.
Góndolas vacías, turismo y consumo estacional
En redes sociales comenzaron a circular imágenes de góndolas sin huevos en supermercados de distintas ciudades. Usuarios de Graz y otras localidades relataron dificultades para conseguir el producto, una escena poco habitual que despertó preocupación. La percepción de escasez se volvió visible, aunque el fenómeno responde a varios factores simultáneos.

Por un lado, la menor oferta derivada de la gripe aviar. Por otro, el calendario. El período previo a las fiestas concentra un consumo elevado de huevos para repostería y cocina hogareña. A eso se suman menos días de compra efectiva por feriados y una alta ocupación turística entre Navidad y Año Nuevo, con hoteles que demandan grandes volúmenes para desayunos.
Esa combinación genera picos de consumo que tensionan la logística. Una vocera de la cadena Spar reconoció que, ante el aumento extraordinario de la demanda y el corrimiento de clientes hacia productos alternativos, se produjeron faltantes temporarios. No se trata de un quiebre estructural, aclaró, sino de desajustes puntuales.
En algunos locales, Spar colocó avisos en las góndolas explicando que existen restricciones temporales en la disponibilidad de huevos por dificultades en la producción agrícola. El mensaje busca anticipar la situación y evitar compras de pánico.
Expectativas de normalización y mirada del sector
Desde el comercio mayorista, el diagnóstico es más optimista. En la Tiroler Tageszeitung, Simon Wegleiter, gerente del distribuidor de huevos Hörmann, anticipó una normalización tras la festividad de Reyes. Según su experiencia, el mercado tiende a equilibrarse una vez superado el pico estacional.
El razonamiento es simple. Pasado el período de mayor consumo doméstico y turístico, la demanda desciende y la logística recupera margen. Si no se producen nuevos brotes graves de gripe aviar, la oferta puede recomponerse de manera gradual. En ese escenario, Austria seguiría funcionando como proveedor confiable, sin trasladar la presión a los consumidores.
Especialistas del sector remarcan que la gripe aviar se convirtió en un factor recurrente, no excepcional. Eso obliga a pensar estrategias de largo plazo, desde bioseguridad hasta diversificación de proveedores. Al mismo tiempo, la experiencia actual refuerza el valor de los circuitos cortos y la producción regional, capaces de responder con mayor flexibilidad ante shocks externos.



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