La mejor jugadora Sub 23 del mundo en 2018 atraviesa una paradoja deportiva que resume las tensiones del hockey de élite contemporáneo. Lucina Von der Heyde, estrella misionera que brilló con Las Leonas y conquistó títulos en la Bundesliga de Alemania, reveló que evaluaría con atención una propuesta de la selección alemana de hockey tras tres años sin convocatorias del equipo argentino.
De la gloria mundial al ostracismo
Von der Heyde obtuvo en 2018 el premio de la Federación Internacional de Hockey (FIH) a la mejor jugadora Sub 23 del mundo, consolidando una dinastía argentina en esa categoría tras los triunfos de María José Granatto en 2016 y 2017. La jugadora de River Plate había conseguido además el galardón a la mejor jugadora junior en el Mundial de Londres 2018, convirtiéndose en la sexta argentina en ganar el premio juvenil desde que Soledad García lo obtuviera por primera vez en 2002.

Sin embargo, después de los Juegos Olímpicos de París 2024, la Confederación Argentina de Hockey la desafectó del plantel nacional. Desde entonces, Von der Heyde no recibió ninguna nueva convocatoria para integrar Las Leonas.
La tentación germana
Actualmente establecida en Mannheim, donde juega para el Mannheimer HC de la primera división alemana y se desempeña como entrenadora de categorías infantiles, la jugadora de 28 años admitió que su postura respecto a la selección alemana cambió radicalmente. “Le dije que no a Alemania antes de volver (a Las Leonas), que fue en 2022”, explicó. “Si me vuelven a preguntar creo que lo pensaría, porque es una oportunidad importante para mi carrera.”

La misionera justificó su apertura con argumentos deportivos contundentes: “Tengo ganas de seguir jugando a nivel internacional, tengo la edad todavía, me queda poco, pero estoy con ganas de seguir a ese nivel y con Argentina no tengo la oportunidad: después de los Juegos Olímpicos me desafectaron; y no tengo la oportunidad de elegir y jugar para la selección argentina.”
Consultada específicamente sobre si escucharía una propuesta de la Federación Alemana, fue categórica: “Sí, sí, escucharía. Por esto que te digo, de tener la posibilidad de jugar un Juego Olímpico más o un Mundial más y hoy en día no tengo la oportunidad. Me encantaría tenerla, pero son decisiones de cada entrenador y se respeta y del lado de Luchi competitiva, la jugadora, te diría que ‘quiero más’ y si está la oportunidad por qué no.”

Éxitos en Europa y nuevos horizontes
Desde su llegada a Alemania, Von der Heyde se coronó campeona de la Bundesliga 2023 con el Mannheimer HC, un logro histórico para un club que nunca antes había conquistado ese título. En 2024 alcanzó la final de la EHL (Euro Hockey League), el torneo de clubes más importante de Europa, donde su equipo quedó subcampeón.
La jugadora también expandió su actividad profesional más allá de la cancha. Estudia alemán en la Universidad de Mannheim y entrena a las categorías Sub 8 y Sub 12 del club, proyectando su futuro como entrenadora. “Mi objetivo en un futuro es seguir vinculada al hockey, como entrenadora, seguir enseñando a los más chicos”, afirmó.
En enero participará en la Hockey India League, un torneo de franquicias con alta inversión económica que reúne a las mejores jugadoras del mundo durante el receso invernal europeo. Von der Heyde integrará el Ranchi Royals junto a las argentinas Agostina Alonso, Agustina Albertario y Pilar Ortiz.

La competitividad como motor
“Soy muy competitiva, siempre quiero más”, reconoció la misionera. “Por esto que te digo, de querer ganar hasta cuando juego a las cartas con mi familia.” Esa mentalidad la llevó a superar múltiples frustraciones: “Perdí como unas ocho finales con River, el club alemán y esa frustración es fea, triste, difícil, pero uno sabe que cuando hace deporte a veces se gana y se pierde.”
Su hermana Eliana también juega en Alemania, en el TSV Mannheim de la segunda división, compartiendo ciudad y la experiencia de vivir del hockey en Europa.

El dilema argentino
El caso de Von der Heyde expone una problemática recurrente en el deporte argentino de alto rendimiento: la tensión entre el talento disponible y las decisiones técnicas de los cuerpos de entrenadores. Una jugadora distinguida como la mejor del mundo en su categoría hace seis años, campeona en Europa y en plena madurez deportiva a los 28, permanece fuera del radar de la selección nacional mientras evalúa representar a otro país.
La situación plantea interrogantes sobre los criterios de selección y el aprovechamiento del capital humano formado en Argentina, que luego desarrolla su máximo potencial en ligas extranjeras sin posibilidad de retribuir ese crecimiento vistiendo la camiseta albiceleste.




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