Tesla proyectó un nuevo aumento de la producción en su fábrica de Grünheide, en las afueras de Berlín, pese al contexto adverso que atravesó el mercado de autos eléctricos en Alemania durante el último año. La compañía estadounidense cerró 2025 con una fuerte caída en las matriculaciones locales, pero aseguró haber incrementado su volumen de fabricación trimestre a trimestre y anticipó un escenario “estable” para el corto plazo.
El responsable de la planta alemana de Tesla, André Thierig, explicó que la fábrica logró sostener su ritmo de crecimiento durante todo el año pasado. “En cada trimestre pudimos aumentar la producción, tal como estaba previsto. Por eso miramos el nuevo año con optimismo y esperamos una nueva suba”, afirmó en declaraciones a la agencia DPA.
Actualmente, unas 11.000 personas trabajan en la planta ubicada en Grünheide, en el estado de Brandeburgo, donde se producen alrededor de 5.000 vehículos por semana. En términos anuales, esa cifra equivale a unas 250.000 unidades, destinadas no solo al mercado alemán, sino a más de 30 países.

Empleo garantizado y nuevas inversiones
Thierig remarcó que, a diferencia de otros polos industriales del país, la fábrica de Tesla no enfrentó suspensiones ni recortes de personal. “Pudimos asegurar los puestos de trabajo y nunca sufrimos paradas de producción o despidos”, señaló. Además, confirmó que durante 2025 se realizaron inversiones adicionales, entre ellas la construcción de un nuevo edificio destinado a vehículos de preserie.
La planta de Grünheide es, desde 2022, la única fábrica europea del grupo que lidera el empresario Elon Musk, lo que le otorga un rol estratégico dentro de la red global de producción de la compañía.

Ventas de Tesla en caída, pero con respaldo externo
El contraste entre producción y ventas locales fue marcado. Según datos del Kraftfahrt-Bundesamt, entre enero y noviembre de 2025 se registraron 17.358 nuevos Tesla en Alemania, un 48% menos que en el mismo período del año anterior. Esa baja se dio en un contexto de crisis de rentabilidad que afecta a toda la industria automotriz a nivel global.
Para compensar ese retroceso, Tesla amplió su alcance comercial. Canadá se incorporó recientemente como mercado de destino para los vehículos producidos en Alemania, lo que permite evitar los aranceles de importación más elevados que rigen para los autos fabricados en Estados Unidos.

Subsidios, política y futuro del auto eléctrico
El directivo valoró positivamente la intención del gobierno alemán de incentivar la compra y el leasing de autos eléctricos, especialmente para hogares de ingresos bajos y medios, en contraste con la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de dejar vencer un subsidio de 7.500 dólares para este tipo de vehículos.
No obstante, Thierig pidió rapidez en la implementación de las medidas. “Es clave que los anuncios se traduzcan rápido en hechos, para que los consumidores sepan qué esperar y cuándo”, sostuvo. En paralelo, recordó que la Comisión Europea evalúa permitir la matriculación de autos con motor a combustión incluso después de 2035, un punto que genera incertidumbre en el sector.

Expansión industrial y baterías propias
Tesla también mantiene en agenda la ampliación de su planta. Según confirmó el directivo, la empresa ya obtuvo una primera autorización parcial para aumentar la capacidad productiva y prepara la documentación para una segunda etapa, que dependerá de decisiones que se tomen en la casa matriz, en Estados Unidos.
A esto se suma el anuncio realizado en diciembre pasado: la compañía planea avanzar hacia la producción completa de celdas de baterías en Alemania. A partir de 2027, la planta podría fabricar hasta ocho gigavatios hora anuales, un paso clave para integrar verticalmente el proceso productivo.

El frente ambiental, bajo la lupa
La expansión no está exenta de polémicas. Organizaciones ambientalistas cuestionaron la ubicación de la fábrica, que se encuentra parcialmente en una zona de protección hídrica. Tesla rechazó esas críticas y aseguró haber reducido de manera significativa su consumo de agua.
Según Thierig, desde hace más de un año se recicla el total del agua utilizada en la producción. “Eso nos permitió consumir considerablemente menos que en años anteriores”, afirmó. Mientras el mercado alemán muestra señales ambiguas, Tesla apuesta a consolidar su base industrial en Europa. La estrategia combina escala, diversificación de mercados y una fuerte inversión a largo plazo, en un momento en el que el futuro del auto eléctrico sigue siendo objeto de debate político, económico y ambiental.





Hacé tu comentario