Buenos Aires (AT) – La globalización de las tecnologías digitales, especialmente en el ámbito de la inteligencia artificial (IA) y la infraestructura de centros de datos, está transformando la competencia entre las naciones. Al tiempo que Estados Unidos y Asia lideran el camino, Europa se enfrenta a desafíos cada vez más grandes para mantener su posición en un mercado cada vez más interconectado.
En este contexto, el CEO de Deutsche Telekom, Tim Hoettges, ha hecho un llamado claro para que Alemania y Europa asuman un papel de liderazgo en el desarrollo de estas tecnologías clave. Hoettges destacó que el futuro económico de Europa depende de su capacidad para crear infraestructura digital robusta que pueda competir con las potencias tecnológicas globales.
La competencia global por la inteligencia artificial
En las últimas semanas, un evento relevante en el mundo de la inteligencia artificial causó una gran sacudida en los mercados financieros internacionales. La startup china DeepSeek reveló un modelo de IA a bajo costo que superó a muchos de los principales competidores occidentales, desatando una venta masiva en las bolsas globales, con una caída de más de un billón de dólares en el valor de las acciones. Este avance pone de manifiesto la rapidez con que se están desarrollando nuevas soluciones tecnológicas en Asia, lo que coloca a Europa en una posición difícil si no acelera su propia inversión en IA y en centros de datos.
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La capacidad para procesar grandes cantidades de datos de manera eficiente es esencial en el campo de la inteligencia artificial. Empresas y gobiernos de todo el mundo compiten por desarrollar infraestructuras de computación que les permitan mejorar sus modelos de IA, mantener su competitividad y asegurar su autonomía digital. Sin embargo, este tipo de infraestructuras requieren grandes inversiones, tanto en términos de recursos humanos como de capital.
La creciente demanda de centros de datos
El CEO de Deutsche Telekom, Tim Hoettges, subrayó que la demanda de centros de datos en Europa aumentará al menos en un 30% en los próximos años, a medida que las empresas busquen una mayor capacidad de procesamiento para manejar el volumen creciente de datos. A pesar del avance de modelos de IA más eficientes como el de DeepSeek, que requieren menos poder de cómputo, la necesidad de infraestructuras robustas sigue siendo fundamental. Estos centros de datos no solo almacenan información, sino que también sirven de base para el procesamiento y la creación de algoritmos más avanzados, lo que impulsa el desarrollo de la inteligencia artificial en todo el continente.
Deutsche Telekom, como uno de los actores más importantes en el sector de las telecomunicaciones y la tecnología, está invirtiendo de manera activa en la construcción de centros de datos en Europa. La empresa está construyendo cuatro nuevas instalaciones en el continente y planea expandir su infraestructura hasta alcanzar una capacidad de hasta un gigavatio. Este tipo de inversiones son esenciales para asegurar que Europa pueda competir con otros actores globales que ya han invertido grandes sumas en su propia infraestructura tecnológica.
Hoettges destacó que estos esfuerzos no son solo una cuestión de competitividad empresarial, sino también de soberanía digital. La independencia tecnológica de Europa es crucial en un mundo donde las decisiones sobre el acceso a los datos y la privacidad se están tomando cada vez más en otras partes del mundo. El CEO de Deutsche Telekom hizo un llamado urgente para que la región invierta en su propia infraestructura digital, argumentando que Europa no puede depender de proveedores de otros continentes para asegurar su autonomía en el ámbito tecnológico.
El compromiso europeo con la inteligencia artificial
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Este desafío no ha pasado desapercibido para los responsables políticos europeos. A principios de febrero de 2025, líderes políticos de la Unión Europea se reunieron con representantes del sector tecnológico en París para discutir el desarrollo de la inteligencia artificial en el continente. Durante esta cumbre, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció un ambicioso plan para movilizar EUR 200 mil millones en financiación pública y privada con el objetivo de expandir la infraestructura de IA en Europa. De esta cantidad, EUR 50 mil millones provendrán directamente de fondos de la Unión Europea.
Este objetivo es una respuesta a las inversiones masivas realizadas por Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, anunció el mes pasado un plan para destinar hasta USD 500 mil millones en inversiones privadas en infraestructura de IA. En comparación con la financiación europea, la magnitud de las inversiones de EE. UU. subraya la diferencia en la escala de compromiso que existe entre los dos continentes en términos de recursos destinados al desarrollo de esta tecnología.
El panorama global de la inteligencia artificial es cada vez más competitivo, y Europa corre el riesgo de quedar atrás si no aumenta sus esfuerzos para desarrollar tanto su infraestructura digital como sus capacidades de investigación y desarrollo en el campo de la IA. La diferencia en la cantidad de recursos disponibles para Europa y sus rivales globales podría determinar el futuro tecnológico del continente.
La urgencia de una inversión estratégica
La inversión en IA y centros de datos no solo es crucial para las empresas tecnológicas, sino también para el futuro económico de Europa. Las aplicaciones de la inteligencia artificial están en constante expansión, desde la automatización de procesos industriales hasta la mejora de los servicios públicos y la atención médica. La falta de una infraestructura sólida en estos campos podría obstaculizar el crecimiento y la competitividad de Europa en un mercado global en constante cambio.
Además, la infraestructura digital no es solo un tema de interés para las grandes corporaciones. Las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) también se verán beneficiadas de una inversión estratégica en IA y centros de datos. Estas empresas, que representan una gran parte de la economía europea, pueden aprovechar la inteligencia artificial para mejorar su eficiencia, reducir costos y acceder a nuevos mercados. Sin embargo, sin una infraestructura adecuada, muchas de estas empresas podrían quedar excluidas de los avances tecnológicos que marcan la pauta en la actualidad.
(AT/Reuters)
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