La startup germano-británico Hypersonica completó el primer ensayo privado de un misil hipersónico en Europa, al lanzar el 3 de febrero su prototipo HS1 desde la base espacial noruega de Andøya. El proyectil sin cabeza explosiva alcanzó una velocidad de Mach 6 —equivalente a más de 7.400 kilómetros por hora— y recorrió 300 kilómetros durante la prueba.
La empresa, fundada a fines de 2023 con sede principal en Feldkirchen, cerca de Múnich, y una subsidiaria en Londres, mantuvo absoluto hermetismo sobre el proyecto hasta revelar el resultado exitoso del test. Philipp Kerth, de 28 años, cofundador y director ejecutivo junto al ingeniero aeronáutico Marc Ewenz, de 31, afirmó que la compañía se convirtió en “la primera firma en Europa que realizó un vuelo de prueba hipersónico financiado privadamente”.
El desarrollo promete alterar el equilibrio estratégico militar en un momento donde solo China, Rusia y Estados Unidos poseen esta capacidad operativa.

Tecnología que cambia el equilibrio estratégico
Los misiles hipersónicos se diferencian de los balísticos tradicionales por su velocidad superior a Mach 5 y su capacidad de maniobra impredecible. A diferencia de los proyectiles balísticos que describen una trayectoria parabólica calculable, los hipersónicos vuelan en ángulos más planos, pueden cambiar de rumbo durante el vuelo y resultan extremadamente difíciles de interceptar. Rusia afirmó haber empleado este tipo de armamento en la guerra de Ucrania, demostrando la dificultad de las defensas convencionales para neutralizarlos.
Expertos militares y especialistas en armamentos debaten desde hace años en qué medida esta tecnología modificará las relaciones de fuerza entre Estados Unidos y Europa por un lado, y China y Rusia por el otro. La tecnología hipersónica no constituye una novedad absoluta —sus raíces se remontan a la década de 1930—, pero los sistemas modernos deben ser maniobrables y precisos.

El desafío técnico de la maniobrabilidad
Kerth, físico que obtuvo su doctorado en hipersónica en la Universidad de Oxford junto a Ewenz, explicó a la agencia alemana Deutsche Presse-Agentur cuál es el principal obstáculo técnico: “El motor no es tanto el problema, el desafío técnico consiste en volar a velocidad hipersónica y al mismo tiempo maniobrar con alta precisión. A esa velocidad se genera un calor muy grande”.
El objetivo del vuelo de prueba fue recopilar la mayor cantidad de datos posible. Según información de la empresa, el prototipo HS1 mide varios metros de largo y pesa más de una tonelada, aunque Hypersonica no divulgó detalles técnicos específicos sobre el diseño del misil. El startup necesitó apenas nueve meses desde el diseño hasta el vuelo de prueba, un récord en términos de desarrollo de sistemas de este tipo.
Modelo SpaceX y financiamiento récord
Los fundadores tomaron como referencia a SpaceX, la empresa espacial del multimillonario estadounidense Elon Musk. “Hypersónica fue descuidada en Europa durante más de 30 años”, señaló Kerth. “Europa no tiene 20 años de tiempo y no tenemos EUR 20 mil millones (US$ 23.830 millones)”.

El ejecutivo explicó que SpaceX demostró que es posible acelerar drásticamente los tiempos de desarrollo de cohetes: “Redujeron el tiempo y el esfuerzo de desarrollo entre 80 y 90 por ciento. Eso lo trasladamos ahora al área hipersónica. Para nosotros es un éxito enorme haber llegado a la prueba del primer prototipo en tan poco tiempo”.
Hypersonica surgió como un spin-off de TUM Venture Labs, la unidad de incubación de la Universidad Técnica de Múnich. Inmediatamente después de su fundación, el dúo recibió una primera inversión de la industria de defensa, incluyendo aportes de Florian Seibel y Sven Kruck, ejecutivos de Quantum Systems. Progresivamente se sumaron más inversores.
En la ronda de financiamiento más reciente, la empresa reunió más de 23 millones de euros. Entre los inversores figura el multimillonario fondo estadounidense General Catalyst, cuya cartera incluye a Helsing, y la Agencia Federal Alemana para Innovaciones Disruptivas (Sprind). Esto significa que también fluye dinero estatal hacia Hypersonica. Según un documento oficial, la Sprind financió el primer vuelo de prueba con aproximadamente un millón de euros provenientes del Ministerio de Asuntos Espaciales alemán.

Objetivo 2029: primera capacidad hipersónica soberana europea
Ante las dudas europeas sobre la confiabilidad de Estados Unidos bajo la administración del presidente Donald Trump, los fundadores de Hypersonica se proponen proporcionar a Europa “la primera capacidad hipersónica soberana” para 2029. Kerth afirmó que la compañía mantiene conversaciones con autoridades militares de varios países, incluida la Bundeswehr alemana.
El ejecutivo aclaró que Hypersonica solo trabajará con clientes “que compartan nuestros valores democráticos y de libertad”, destacando un “enfoque en la soberanía europea”. Gran Bretaña muestra particular interés: el país planea desarrollar un misil hipersónico en siete años con un presupuesto de mil millones de libras esterlinas.
Competencia con gigante de la defensa
El startup compite directamente con MBDA Deutschland, el conglomerado de defensa europeo que también desarrolla capacidades hipersónicas. La velocidad de desarrollo de Hypersonica —nueve meses desde el diseño hasta el ensayo— representa un contraste marcado con los ciclos tradicionales de la industria de defensa establecida.

La empresa se mantuvo deliberadamente en las sombras durante su fase inicial. En el ecosistema de startups solo se conocían el nombre y el equipo fundador, pero prácticamente nada sobre el proyecto en sí. Recién con el anuncio del vuelo de prueba, Hypersonica se presentó ante el público.
El éxito del test coloca a Europa en el mapa hipersónico global en un momento estratégico crucial. Mientras los debates sobre autonomía defensiva europea cobran intensidad y los cuestionamientos sobre el paraguas de seguridad estadounidense se multiplican, la capacidad de producir armamento hipersónico de manera independiente adquiere relevancia política además de militar. El plazo de 2029 que se fijó Hypersonica determinará si este startup puede cumplir una promesa que gobiernos enteros no lograron materializar en tres décadas.





Hacé tu comentario