Heidelberger Druckmaschinen, la empresa alemana con 175 años de historia en la fabricación de maquinaria gráfica, dio un vuelco estratégico al anunciar su entrada en el sector de defensa antidrones. La compañía formó una empresa conjunta —denominada Onberg Autonomous Systems— junto al proveedor tecnológico estadounidense-israelí Ondas Autonomous Systems, con sede operativa en Brandenburg an der Havel, a las afueras de Berlín, donde Heidelberg mantiene una planta de producción desde 1991 con unos 380 empleados.
Un nuevo frente de negocio
El joint venture se orienta al desarrollo de sistemas tecnológicos para neutralizar vehículos aéreos no tripulados que operen de manera ilegal con fines de espionaje o sabotaje. Los objetivos prioritarios son aeropuertos, bases de la Bundeswehr y proveedores de energía, sectores donde los incidentes con drones se multiplicaron desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania.

El propio gobierno alemán reconoció que las detecciones de drones en instalaciones estratégicas aumentaron de forma sostenida en ese período; el aeropuerto de Berlín-Brandeburgo (BER) fue uno de los últimos casos que generó alertas de seguridad.
Según comunicó la compañía, “los drones se convirtieron en uno de los medios más utilizados de las estrategias militares híbridas”. Los sistemas desarrollados por Onberg están diseñados para cumplir “los más altos requisitos de seguridad nacional, protección de fronteras y aplicaciones militares, civiles e industriales”, y se comercializarán en primera instancia en Alemania y Ucrania.

Las palabras de los protagonistas
Jürgen Otto, presidente del directorio de Heidelberger Druckmaschinen AG, fue el arquitecto de esta reorientación estratégica y tiene la misión de relanzar una empresa que atravesó años de dificultades. “Sobre la base de 175 años de competencia alemana en ingeniería mecánica, aquí se genera una contribución esencial a la independencia tecnológica de Europa”, afirmó Otto durante el acto de puesta en marcha, al que también asistió el embajador israelí en Alemania, Ron Prosor.
El primer ministro de Brandeburgo, Dietmar Woidke (SPD), también estuvo presente y respaldó la iniciativa: “Ante una amenaza creciente, debemos proteger mejor nuestras infraestructuras críticas.” El mandatario provincial señaló que Brandeburgo apoya esta radicación como parte del objetivo de fortalecer la capacidad de defensa alemana.

La bolsa no tardó en reaccionar
El anuncio tuvo un impacto inmediato en los mercados. La acción de Heidelberger Druckmaschinen cerró con una suba del 18,70% en la bolsa electrónica XETRA, a 1,64 euros, acercándose a los 1,70 euros que no registraba desde principios de febrero. No es la primera vez que la empresa genera este efecto: en marzo, cuando trascendió por primera vez la alianza con Ondas Autonomous Systems, el título ya había trepado casi un 14% en una sola jornada.

Thomas Wissler, analista de la firma MWB, había respaldado la operación en ese momento con una recomendación de compra. “El mercado potencial es considerable”, señaló entonces, al estimar que en Alemania existen alrededor de 2.000 sitios de infraestructura crítica. Wissler subrayó que las perspectivas de crecimiento a mediano plazo abren la posibilidad de una revaluación de la acción.
El giro de Heidelberg, en contexto
La movida de Heidelberg no es un caso aislado. En el marco del boom que atraviesa la industria de defensa europea —impulsado por el conflicto en Ucrania y las tensiones geopolíticas globales—, otras empresas alemanas como Brose, Salzgitter y Schaeffler también reorientaron parte de su producción hacia contratos militares. Para Heidelberg, cuyo negocio central de maquinaria de impresión perdió relevancia ante el avance de la digitalización, el sector de defensa representa una oportunidad de diversificación y, potencialmente, de recuperación financiera.





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