El histórico Rincón Suizo, uno de los espacios gastronómicos más reconocidos de Mendoza, salió oficialmente a la venta. El complejo, ubicado camino a la zona de Cacheuta, fue tasado en US$ 850.000 y se ofrece con todo su funcionamiento incluido: restaurante equipado, alojamiento turístico, espacios recreativos y personal activo.
El lugar forma parte del paisaje habitual de Luján de Cuyo desde hace décadas. Familias mendocinas, turistas y viajeros de distintos puntos del país pasaron por sus mesas, sus jardines y sus tradicionales platos suizos. Ahora, el predio busca un nuevo propietario en medio de un proceso que despierta interés dentro del sector turístico y gastronómico.
La operación incluye más de una hectárea de terreno y cerca de 750 metros cubiertos. Según detalló la inmobiliaria a cargo, el establecimiento se entrega “llave en mano”. La propuesta apunta tanto a inversores gastronómicos como a desarrolladores turísticos.

Además del restaurante principal, la venta incorpora cabañas, domos tipo glamping, viviendas, piscina, espacios verdes, una granja y sectores recreativos para niños. También existe la posibilidad de financiación y se aceptan permutas.
Un complejo turístico completo en plena montaña
El Rincón Suizo no funciona solamente como restaurante. Con el paso del tiempo, el lugar se convirtió en un pequeño polo turístico sobre uno de los corredores más transitados de Mendoza.

La propiedad cuenta con dos cabañas independientes equipadas con cocina, dormitorio y baño. También posee dos domos preparados para alojamiento tipo glamping, una modalidad turística que ganó espacio en distintos puntos del país por combinar naturaleza y confort.
A eso se suman dos casas completas aptas para vivienda permanente o alquiler turístico. El predio además incluye depósito, taller, piscina, amplios jardines y una granja con animales. El restaurante se entrega completamente amueblado y equipado. La operación incorpora mobiliario, vajilla, heladeras, maquinaria gastronómica, utensilios, trastero y terrazas exteriores.
Según informaron medios locales de Mendoza, desde la inmobiliaria explicaron que los actuales propietarios son personas mayores que no pertenecen al rubro gastronómico y por eso decidieron vender el complejo.

También remarcaron que el lugar todavía tiene margen para expandirse. El terreno ronda los 15.000 metros cuadrados y conserva una fuerte presencia de árboles, fauna y vegetación típica de montaña.
En los últimos años se realizaron mejoras dentro del predio, aunque reconocen que todavía existen sectores para desarrollar. Según trascendió, ya aparecieron interesados, pero todavía no existe una oferta firme. Para promocionar el espacio, incluso organizaron un Open House con degustaciones y recorridos por la propiedad.
La historia del suizo que levantó una colonia en Mendoza
La historia del Rincón Suizo arranca en 1974. En aquel momento, un ciudadano suizo oriundo de Berna, de apellido Hodel, descubrió agua de montaña en Blanco Encalada y decidió instalarse en la zona.

Primero construyó una vivienda en un terreno ajeno. Años después abandonó ese espacio y levantó una nueva estructura sobre tierras propias. Utilizó piedras, madera y troncos de la región para darle forma a una construcción con estética alpina en plena precordillera mendocina.
Alrededor de esa casa plantó pinos y árboles frutales. Con el tiempo, el lugar empezó a transformarse en un pequeño refugio europeo dentro de Mendoza. Pero la idea de Hodel no terminó ahí. El suizo impulsó además una pequeña colonia integrada por seis familias llegadas desde Europa. En total eran unas veinte personas que se instalaron en viviendas de madera construidas especialmente para ellas.

La colonia introdujo sabores y costumbres poco habituales para la época en Mendoza. Los habitantes elaboraban licores artesanales, tortas y distintas preparaciones típicas europeas. Con el paso de los años, el restaurante empezó a ganar fama entre mendocinos y turistas. En 1990 el establecimiento cambió de dueño y luego atravesó distintas administraciones, aunque mantuvo buena parte de su identidad original.
En 2023, parte de la antigua colonia sufrió daños durante un incendio ocurrido en medio de una jornada marcada por fuertes ráfagas de viento zonda.
Fondue, madera y una identidad que todavía atrae visitantes
Gran parte de la identidad del Rincón Suizo está vinculada a su propuesta gastronómica. La especialidad histórica del lugar es la fondue de queso, acompañada por pan casero, tomates cherry, aceitunas y salchichas alemanas.
Otro de los platos tradicionales es el bourguignon de ternera con distintas salsas y dips. También figura entre los más pedidos el fondue de chocolate servido con frutas y ganache semiamargo.
Durante décadas, esos sabores resultaban poco habituales para buena parte del público mendocino. Con el tiempo, terminaron convirtiéndose en parte de la memoria gastronómica local.
El interior del complejo mantiene todavía una estética muy marcada por la madera, los troncos y la ambientación alpina. La combinación se volvió uno de los sellos visuales más reconocibles del lugar.
Ahora, mientras busca nuevo dueño, el complejo atraviesa una etapa de transición. El objetivo de los vendedores es que el espacio continúe funcionando y conserve la impronta que lo volvió famoso en Mendoza.



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