Alemania registró en marzo una caída más fuerte de lo esperado en su superávit comercial, golpeada por el avance de las importaciones y una fuerte baja de exportaciones hacia Estados Unidos. Los nuevos datos vuelven a mostrar las dificultades que atraviesa la principal economía europea en medio de tensiones comerciales, problemas industriales y menor demanda externa.
Según la Oficina Federal de Estadística de Alemania (Destatis), el superávit comercial alemán cayó hasta los EUR 14.300 millones en marzo, frente a los EUR 19.600 millones registrados durante febrero. El resultado quedó bastante por debajo de las previsiones del mercado, que esperaban alrededor de EUR 17.800 millones.
Durante marzo, las exportaciones alemanas crecieron apenas un 0,5% mensual y alcanzaron los EUR 135.800 millones. Las importaciones, en cambio, saltaron un 5,1% hasta los EUR 121.500 millones.
El dato más delicado apareció en el comercio con Estados Unidos. Aunque sigue siendo el principal mercado para productos alemanes, las exportaciones hacia territorio estadounidense retrocedieron un 7,9% respecto de febrero y quedaron en EUR 11.200 millones. La caída anual fue todavía más dura: las ventas alemanas hacia Estados Unidos bajaron un 21,4% interanual, el peor descenso desde junio de 2020.
Estados Unidos y China presionan cada vez más a la economía alemana
El retroceso comercial aparece en un contexto complicado para Alemania, especialmente por el deterioro simultáneo de sus relaciones económicas con Estados Unidos y China.
Las tensiones comerciales impulsadas por el gobierno de Donald Trump volvieron a impactar sobre fabricantes europeos, especialmente automotrices y empresas industriales alemanas. A la vez, China dejó de funcionar como el gran motor de crecimiento que representó durante años para las exportaciones alemanas.

Según distintos informes económicos publicados en los últimos meses, las ventas alemanas hacia China muestran una desaceleración sostenida mientras aumentan las importaciones de productos chinos dentro de Europa.
Durante marzo, las exportaciones alemanas hacia China bajaron otro 1,8% mensual y quedaron en EUR 6.000 millones. Al mismo tiempo, China volvió a posicionarse como el principal origen de importaciones para Alemania. Las compras alemanas desde territorio chino crecieron un 4,9% mensual hasta los EUR 15.600 millones.
Un informe de Reuters publicado meses atrás advirtió que Alemania atraviesa un déficit comercial récord con China debido a la caída de exportaciones y al ingreso masivo de productos chinos más baratos.
La industria alemana sigue mostrando señales de debilidad
Los nuevos datos comerciales aparecieron además junto a otro indicador negativo: la caída de la producción industrial alemana durante marzo.
Según Reuters, la producción industrial retrocedió un 0,7%, afectada especialmente por menores niveles de actividad energética y por problemas dentro del sector manufacturero.

Algunos economistas europeos sostienen que la industria alemana todavía no logra consolidar una recuperación firme después de varios años marcados por inflación energética, problemas logísticos y caída de competitividad frente a Asia. También hay dificultades dentro del sector automotor alemán, golpeado por la transición hacia vehículos eléctricos y por la competencia de fabricantes chinos.
Otro problema mencionado por empresarios alemanes es el costo energético. La guerra entre Israel e Irán y la tensión en Medio Oriente volvieron a generar presión sobre petróleo y gas, afectando especialmente a industrias europeas intensivas en consumo energético.
Según una encuesta de la Cámara de Industria y Comercio Alemana (DIHK), el 46% de las empresas alemanas en el exterior considera que los altos costos energéticos representan actualmente uno de sus principales riesgos.
Europa evitó una caída todavía mayor
Dentro de este escenario complicado, el comercio con otros países de la Unión Europea permitió amortiguar parte del deterioro alemán. Las exportaciones hacia países de la UE crecieron un 3,4% mensual y alcanzaron los EUR 78.400 millones.

Las ventas hacia países que utilizan el euro avanzaron un 4,1% hasta los EUR 54.800 millones. En contraste, las exportaciones alemanas hacia países fuera de la Unión Europea retrocedieron un 3,3%.
El Reino Unido mostró uno de los mejores desempeños para Alemania durante marzo. Las exportaciones alemanas hacia territorio británico crecieron un 3,2% y llegaron a EUR 7.400 millones. Mientras tanto, las importaciones alemanas desde Reino Unido aumentaron un 11,7%.
El deterioro del superávit comercial vuelve a poner presión sobre el modelo económico alemán, históricamente apoyado en la fortaleza exportadora de su industria. Durante décadas, Alemania construyó buena parte de su crecimiento alrededor de las ventas externas de maquinaria, automóviles y productos industriales de alto valor agregado. Pero el escenario internacional cambió.




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