La inteligencia interior alemana volvió a llamar la atención sobre el avance del extremismo político en el país. La Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV), dependiente del Ministerio del Interior, informó que durante 2025 aumentó el número de personas identificadas con tendencias extremistas de derecha y vinculó parte de ese fenómeno con el crecimiento político y territorial de Alternativa para Alemania (AfD).
El informe anual del organismo ubicó al extremismo de derecha como la principal amenaza para el orden democrático alemán. La advertencia llega en un contexto especialmente sensible para el Gobierno de Friedrich Merz, mientras AfD lidera encuestas nacionales y prepara campañas decisivas en varios estados federados del este del país.
Según el reporte, 58.700 personas fueron catalogadas en 2025 como extremistas de derecha, frente a las 50.250 registradas el año anterior. La diferencia representa 8.450 casos adicionales en apenas doce meses. Dentro de ese total, la BfV estima que 15.600 personas presentan propensión a la violencia, una cifra ligeramente superior a la de 2024, cuando se contabilizaban 15.300.
La ultraderecha, señalada como la mayor amenaza para la democracia alemana
El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, incluyó una advertencia contundente en el prólogo del informe. El funcionario socialcristiano bávaro definió al extremismo de derecha como la “mayor amenaza” para el orden democrático libre de Alemania, una formulación que no figuraba en el reporte correspondiente a 2024.
Ese cambio de tono muestra la preocupación dentro de la coalición de Gobierno integrada por conservadores y socialdemócratas. El Ejecutivo observa con inquietud el avance de grupos radicalizados, pero también el modo en que esos sectores encuentran espacios de expansión en ámbitos políticos, culturales y juveniles.

El informe registra además un aumento del 8,9% en los actos violentos cometidos por la extrema derecha durante 2025. La cifra refuerza la tesis del organismo de inteligencia: no se trata solo de un problema discursivo o electoral, sino de un fenómeno con capacidad de traducirse en violencia concreta.
La BfV también advierte sobre la incorporación de jóvenes a esos entornos. Según la agencia, cada vez aparecen más adolescentes e incluso menores de edad dentro de redes radicalizadas, con una inclinación temprana hacia conductas violentas. Dobrindt acusó a esos grupos de trabajar de manera sistemática para radicalizar a la próxima generación, mediante actividades familiares, celebraciones culturales, eventos tradicionales y campamentos juveniles.
AfD bajo la lupa de la inteligencia alemana
El informe conecta el avance del extremismo de derecha con el crecimiento de Alternativa para Alemania, el partido ultraderechista que desde hace meses encabeza sondeos de intención de voto. A octubre de 2025, AfD contaba con unos 70.000 afiliados, una cifra que muestra su expansión territorial y política.
La inteligencia interior alemana sostiene que, debido al aumento de afiliados, también subió el número de individuos extremistas dentro del partido. Esa afirmación no implica que toda la fuerza política sea presentada de manera uniforme como extremista, pero sí refuerza la vigilancia sobre su estructura interna, sus discursos y sus vínculos con sectores radicalizados.
En mayo de 2025, la Oficina Federal para la Protección de la Constitución clasificó a AfD como “caso confirmado de extremismo de derecha”. El partido reaccionó con una demanda judicial y consiguió que un juez prohibiera temporalmente el uso de esa expresión mientras el procedimiento continuara abierto. Por ese motivo, el organismo usa por ahora una categoría menos definitiva y considera a AfD como “sospechosa” de extremismo.
La disputa judicial se convirtió en un nuevo capítulo del enfrentamiento entre la formación ultraderechista y las instituciones alemanas. AfD denuncia persecución política, mientras sus críticos señalan que el partido normaliza discursos xenófobos, nacionalistas y contrarios a pilares del sistema democrático.
El calendario electoral agrega presión. AfD celebrará su congreso anual en Erfurt, donde terminará de definir su estrategia para elecciones regionales decisivas en el este del país. La fuerza encabeza las encuestas en Sajonia-Anhalt, donde se votará el 6 de septiembre, y en Mecklemburgo-Antepomerania, donde los comicios tendrán lugar el día 20. Ese mismo día también se votará en Berlín, donde el partido aparece por ahora en segundo lugar.
También aumenta el extremismo de izquierda y la preocupación por la violencia política
El reporte de la BfV no se limita a la extrema derecha. La agencia también detectó un aumento del extremismo de izquierda durante 2025. Según el informe, 42.200 personas fueron vinculadas con ese ámbito, frente a las 38.000 registradas el año anterior.
Dentro de ese universo, el número de extremistas de izquierda con propensión a la violencia llegó a 11.600 personas, contra 11.200 en 2024. La inteligencia alemana sostiene que los delitos cometidos por estos grupos suelen dirigirse principalmente contra extremistas de derecha identificados y contra la policía.

El informe advierte que los procesos de radicalización acumulados durante los últimos años generaron una situación en la que debe asumirse una alta propensión a la violencia dentro de determinados sectores del extremismo de izquierda. Esa tendencia se reflejó en ataques incendiarios contra infraestructuras críticas.
Entre los casos mencionados figuran los incendios registrados en septiembre de 2025 contra dos torres de alta tensión en Berlín y un ataque ocurrido en enero contra el sistema de cables de la red eléctrica de la capital. Ese último episodio provocó apagones durante varios días en distintas zonas de la ciudad y elevó la preocupación por la vulnerabilidad de servicios básicos frente a acciones políticas violentas.
Pese a esa advertencia, el informe ubica a la extrema derecha como la amenaza más grave para el orden democrático alemán. La diferencia reside tanto en el número de personas identificadas como en la capacidad de esos sectores para penetrar espacios políticos, juveniles y comunitarios.



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