El Oktoberfest de Múnich cerró el domingo 4 de octubre con 7,4 millones de visitantes en 16 días y estableció un nuevo récord de asistencia. La cifra superó los 7,2 millones de 2023, cuando la fiesta había durado 18 jornadas, y quedó casi 14% por encima de los 6,5 millones registrados en 2025.
Pero el consumo mostró una tendencia menos lineal: hubo más cerveza alemana, comida y bebidas sin alcohol, aunque el Festbier creció bastante menos que el número de asistentes.

6,7 millones de Maß, lejos del récord cervecero
Según la Asociación de Cervecerías de Múnich, durante la edición 2026 se sirvieron alrededor de 6,7 millones de Maß de Festbier, la tradicional jarra de un litro. El consumo aumentó 2,7% interanual frente a los aproximadamente 6,5 millones de 2025. El dato permite matizar el récord. Si se relacionan las cifras estimadas de cerveza y asistencia, en 2025 se sirvió aproximadamente una Maß por visita, mientras que este año la relación bajó a unas 0,9. Es decir, la cantidad total de cerveza aumentó, pero bastante menos que el público.

Tampoco se alcanzó el máximo histórico de cerveza. Ese récord sigue en manos de 2011, cuando se despacharon 79.225 hectolitros, cerca de 7,9 millones de litros.
El incremento se produjo además con precios algo mayores. Una Maß costó este año entre EUR 14,80 (US$ 16,60) y EUR 15,90 (US$ 17,80), dependiendo de la carpa, un promedio 2,38% superior al de 2025.
El consumo sin alcohol creció mucho más rápido
La composición de las bebidas mostró cambios más pronunciados. La demanda de cerveza sin alcohol aumentó 10,7%, la de Weißbier avanzó 12,6% y el conjunto de las bebidas no alcohólicas creció 10%. También ganó terreno el denominado saures Radler, una mezcla de cerveza y agua con gas.

En gastronomía, las grandes carpas informaron un incremento de entre 2% y 3% en el consumo de comidas. El clásico Hendl, pollo asado característico de la Wiesn, recuperó demanda después de varios años de retroceso. Los establecimientos pequeños, en cambio, cerraron con ventas similares a las de 2025. También crecieron las ventas de corazones de Lebkuchen y almendras, mientras que los puestos callejeros informaron un buen nivel de actividad.
Más gente también durante la semana
Uno de los datos que explica el récord estuvo fuera de los fines de semana. Entre lunes y jueves, la asistencia aumentó 18,5% en la primera semana y 28,9% en la segunda. La histórica Oide Wiesn recibió a 447.000 personas, frente a 360.000 en 2025, un incremento de 24,2%.
Las autoridades atribuyeron parte de ese resultado al buen tiempo y a la campaña municipal “How to Wiesn”, destinada a distribuir mejor las visitas durante la semana.
Christian Scharpf, responsable de Economía y Trabajo de Múnich y director del Oktoberfest, sostuvo que el dispositivo de seguridad reforzado “funcionó en la práctica”. Nuevas cámaras, herramientas de inteligencia artificial y sistemas de monitoreo de multitudes permitieron cerrar temporalmente algunos accesos durante los momentos de mayor concentración sin llegar a una situación general de sobreocupación.

El alcalde de Múnich, Dominik Krause, resumió la edición como “pacífica, relajada y de buen humor” y la calificó como una de las Wiesn “más lindas de todos los tiempos”.
El elevado consumo tuvo también su contracara sanitaria. Unas 8.400 personas fueron atendidas hasta el mediodía del domingo en el puesto médico del Oktoberfest y, según el servicio de emergencias, el 40% necesitó asistencia exclusivamente por intoxicación alcohólica.
La Wiesn 2026 terminó así con un récord indiscutible de público, pero con una fotografía del consumo algo distinta de la tradicional: más visitantes, más cerveza en términos absolutos y, al mismo tiempo, un crecimiento mucho más fuerte de las alternativas sin alcohol.




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