Un pequeño objeto descubierto en el noreste de Alemania parece ser un arma de fuego temprana, posiblemente una de las más antiguas conocidas en Europa. El hallazgo ocurrió en la región de Brandeburgo y podría aportar evidencia material sobre el uso de armas de pólvora durante los conflictos del final de la Edad Media. Si la datación se confirma, el artefacto sería anterior a la famosa arma de Tannenberg de 1399, considerada durante mucho tiempo el arma portátil más antigua del continente.
El objeto mide cerca de seis centímetros y corresponde a una pieza de fundición de bronce que habría formado parte del cañón de un arma de mano. Investigadores alemanes creen que se trataría de un “handrohr”, término medieval utilizado para describir pequeñas armas de pólvora portátiles. Estas armas surgieron durante el siglo XIV y representaron una etapa temprana en el desarrollo de las armas de fuego europeas.
El hallazgo se produjo cerca del castillo de Kletzke, una fortificación medieval situada en el estado de Brandeburgo. La zona posee una larga historia vinculada a conflictos regionales del período medieval. Los fragmentos aparecieron durante un relevamiento de campo y luego fueron examinados por especialistas en patrimonio histórico.
Un descubrimiento inesperado en un relevamiento arqueológico
Los fragmentos fueron encontrados en 2023 por Matthias Dasse, un voluntario dedicado a la conservación del patrimonio histórico. Durante un relevamiento en los alrededores del castillo de Kletzke, Dasse detectó pequeñas piezas metálicas enterradas en el terreno. El objeto llamó su atención por su forma y por el tipo de metal utilizado.
Tras el hallazgo, Dasse entregó las piezas a Gordon Thalmann, responsable de la Autoridad de Protección de Monumentos del distrito de Prignitz. El especialista analizó el objeto y determinó que la pieza correspondía a un cañón de arma de fuego temprana fundido en bronce. Ese tipo de fabricación resulta característico de los primeros dispositivos de pólvora utilizados en Europa.

Los investigadores bautizaron el artefacto con el nombre “Kletzker Handrohr”, una expresión que puede traducirse como “cañón de mano de Kletzke”. El nombre refleja tanto el lugar del descubrimiento como el tipo de arma que los especialistas creen haber identificado.
El tamaño reducido del objeto sugiere que se trataba de un arma portátil. Las primeras armas de este tipo consistían en tubos metálicos que se cargaban con pólvora y proyectiles simples. El disparo se producía al aplicar una fuente de fuego en la parte posterior del arma. Estos dispositivos representaron uno de los primeros pasos hacia el desarrollo de los fusiles modernos.
Un posible vínculo con un conflicto medieval
Los investigadores también analizan la posible relación entre el objeto y un episodio histórico ocurrido en la región a finales del siglo XIV. Documentos medievales mencionan un asedio al castillo de Kletzke en 1390, cuando la fortaleza se convirtió en escenario de un conflicto regional.
El relato de ese episodio aparece en las crónicas del monje franciscano Detmar de Lübeck. Según el texto, dos duques reunieron un ejército de aproximadamente 1.100 hombres para marchar contra el castillo, que se encontraba bajo el control de la familia noble von Quitzow. La familia era una de las más influyentes de la región durante ese período.
El ataque no logró su objetivo. Los defensores resistieron el asedio y finalmente obligaron a los atacantes a retirarse. Con el paso de los siglos, el castillo fue renovado y reconstruido en distintas ocasiones.
Los investigadores consideran que el Kletzker Handrohr podría estar relacionado con ese episodio militar. Si el arma formó parte del conflicto, el objeto ofrecería evidencia física del uso temprano de armas de pólvora en enfrentamientos medievales en Europa central.
Sin embargo, los especialistas también advierten que el arma probablemente no fue fabricada en la región. Algunos estudios sugieren que las primeras armas de pólvora europeas se producían en centros metalúrgicos especializados y luego se distribuían a través de redes comerciales o militares. Por esa razón, existe la posibilidad de que el artefacto haya sido traído por fuerzas externas que participaron en el asedio.
Las primeras armas de pólvora en Europa
El hallazgo adquiere relevancia porque las primeras armas de fuego europeas aparecieron durante un período de transición militar. La pólvora, introducida desde Asia, comenzó a utilizarse en Europa durante el siglo XIV. Al principio se aplicaba principalmente en cañones de asedio utilizados para atacar murallas.

Con el tiempo surgieron versiones más pequeñas que podían ser transportadas por soldados. Estas armas primitivas, conocidas como “hand cannons” o “handrohre”, consistían en simples tubos metálicos montados sobre mangos de madera. El operador cargaba pólvora y un proyectil en el cañón y luego encendía la carga mediante una mecha o una chispa.
Aunque su precisión era limitada, estas armas cambiaron gradualmente el equilibrio militar de la época. Su desarrollo continuó durante los siglos XV y XVI hasta dar lugar a los arcabuces y posteriormente a los mosquetes.
Uno de los ejemplos más conocidos de arma de fuego temprana en Europa es el llamado “cañón de mano de Tannenberg”, datado en 1399 y conservado en Alemania. Durante décadas se lo consideró el arma portátil más antigua del continente. Si el artefacto encontrado en Kletzke corresponde efectivamente a 1390, entonces superaría en antigüedad al famoso ejemplar de Tannenberg.



Hacé tu comentario