El Deutsche Bank presentó sus resultados anuales de 2025 marcados por un contraste extremo: por un lado, alcanzó ganancias récord que superaron ampliamente las expectativas; por el otro, un día antes de la presentación de balances, la policía alemana allanó sus sedes en Fráncfort y Berlín por presuntas irregularidades en casos de lavado de dinero.
El mayor banco de Alemania obtuvo EUR 9.700 millones (US$ 11.587 millones) de beneficio antes de impuestos, su mejor resultado en la historia de la entidad, y EUR 6.100 millones (US$ 7.286 millones) de ganancia neta. Solo en el año récord de 2007, con aproximadamente EUR 6.500 millones (US$ 7.764 millones), el beneficio atribuible a los accionistas fue superior.

Christian Sewing, director ejecutivo del banco con sede en Fráncfort, consideró que la institución se encuentra “en camino hacia nuestro objetivo de largo plazo: convertirnos en el campeón europeo”. Los accionistas recibirán un dividendo de 1 euro por acción, aproximadamente una vez y media más que el año anterior, y el banco adelantó que realizará nuevas recompras de acciones.
Allanamientos por presunto lavado de dinero
La Fiscalía de Fráncfort confirmó que las autoridades realizaron registros en las sedes del Deutsche Bank en busca de pruebas relacionadas con sospechas de lavado de dinero. Según la investigación, funcionarios y empleados del banco están bajo sospecha por relaciones comerciales pasadas con sociedades extranjeras que, a su vez, son investigadas por presunto blanqueo de capitales.
Según información de la agencia alemana de noticias DPA, la investigación se centra en operaciones realizadas entre 2013 y 2018 con el conglomerado empresarial del oligarca ruso Roman Abramovich, quien fuera dueño del club Chelsea de Inglaterra y que desde 2022 figura en la lista de sanciones de la Unión Europea por sus vínculos con el gobierno de Vladimir Putin.
El diario Süddeutsche Zeitung informó que los investigadores acusan al Deutsche Bank de haber retrasado la entrega a las autoridades de una o varias notificaciones de sospecha de lavado de dinero relacionadas con las empresas de Abramovich. El oligarca, a través de un abogado, comunicó que no tiene conocimiento de investigaciones de autoridades alemanas en este asunto.

“No se puede facilitar más información sobre el trasfondo de las relaciones comerciales, las transacciones realizadas a través de Deutsche Bank AG y su alcance, ni sobre las propias sociedades”, declaró un portavoz de la Fiscalía de Fráncfort. Un portavoz del banco confirmó los registros y aseguró que “el banco colabora plenamente con la Fiscalía”, aunque pidió comprensión por no poder hacer más declaraciones al respecto.
La respuesta de Sewing ante los allanamientos
En un mensaje dirigido a la plantilla, Sewing escribió: “Sabemos hacia dónde queremos ir y no nos dejaremos apartar de ese camino. La medida de ayer de la Fiscalía de Fráncfort no cambia nada al respecto. Por supuesto colaboraremos plenamente con las autoridades para aclarar las transacciones del pasado. Pero por lo demás, miramos consecuentemente hacia adelante”.

Las acusaciones por no investigar con suficiente rigor los casos de lavado de dinero y presentar demasiado tarde las denuncias por sospecha causaron repetidos problemas al Deutsche Bank. La entidad recibió multas y la autoridad de supervisión financiera alemana Bafin mantuvo durante años, hasta fines de 2024, un supervisor especial que monitoreaba los avances del banco en medidas contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo. A fines de abril de 2022, investigadores de la Fiscalía, la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA) y la Bafin ya habían registrado la sede central del banco en Fráncfort por motivos similares.
Todas las divisiones aportaron, una especialmente
La banca de inversión del grupo aportó la mayor parte de las ganancias en 2025, incrementando su resultado antes de impuestos en un 20% hasta alcanzar los EUR 4.000 millones (US$ 4.780 millones). La banca corporativa contribuyó con EUR 2.600 millones (US$ 3.106 millones), casi un 25% más que el año anterior. La banca minorista, que incluye Postbank y Norisbank, casi duplicó su resultado hasta los EUR 2.300 millones (US$ 2.747 millones). El negocio de fondos de la filial DWS también registró un excelente desempeño, entregando antes de impuestos casi EUR 1.000 millones (US$ 1.194 millones), un incremento del 55%.
En el año completo 2024, el Deutsche Bank obtuvo ganancias antes de impuestos de aproximadamente EUR 5.300 millones (US$ 6.331 millones), con un beneficio atribuible a los accionistas de alrededor de EUR 2.700 millones (US$ 3.225 millones). La caída de ganancias de ese año se debió principalmente a la compensación pagada a antiguos accionistas del Postbank.

Objetivos comerciales elevados
Para los próximos años, la dirección del banco ya elevó sus objetivos: ingresos significativamente mayores y nuevos ahorros deberán impulsar la rentabilidad sobre el capital propio por encima del 13%. El banco alcanzó el 10,3% en 2025, superando la meta del 10% establecida para ese año. Sewing asumió la dirección del mayor banco alemán en 2018, en medio de una crisis profunda y prolongada.
Mediante la reducción de miles de puestos de trabajo y una fuerte contracción de la banca de inversión, logró devolver al conglomerado cotizado en el índice DAX a un rumbo de ganancias y crecimiento. El año 2025 fue el sexto consecutivo en el que el Deutsche Bank cerró con beneficios.





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