Buenos Aires (AT) – Un reciente estudio realizado por la Asociación TÜV reveló que el 72% de los consumidores en Alemania considera que la inteligencia artificial (IA) no puede reemplazar su empleo actual. Este informe, basado en una encuesta a 1.001 personas mayores de 16 años, refleja percepciones contrastantes sobre el futuro del trabajo y el papel de la IA en distintos sectores.
Los resultados del estudio indican que el 53% de los trabajadores cree que la inteligencia artificial tendrá una influencia considerable en sus profesiones en los próximos cinco años. Sin embargo, un 44% considera que su impacto será mínimo o nulo. Estas cifras muestran la diversidad de opiniones sobre la transformación tecnológica en el mundo laboral.
En la actualidad, el 31% de los empleados en Alemania utiliza herramientas de IA generativa, como ChatGPT, Claude, Gemini o Le Chat, en sus tareas profesionales. En el conjunto de la población, este porcentaje alcanza el 53%, ya que muchas personas recurren a estas aplicaciones en el ámbito privado.
El director general de la Asociación TÜV, Dr. Joachim Bühler, explicó que la inteligencia artificial modificará en gran medida numerosos procesos laborales en prácticamente todos los sectores. Desde la ingeniería de plantas hasta la tecnología dental, múltiples campos profesionales ya implementan soluciones basadas en IA. Destacó que diversas industrias, como la robótica, la planificación de la producción y el desarrollo de productos, han integrado estas tecnologías en sus operaciones diarias.
Capacitación y adaptación en el entorno de trabajo

Uno de los aspectos más relevantes que señala el informe es la necesidad de adquirir conocimientos en inteligencia artificial. Según Bühler, los empleados deben desarrollar habilidades en esta área cuanto antes para mantenerse competitivos en el mercado laboral.
A pesar de esta necesidad de formación, el 60% de los trabajadores ve con buenos ojos la posibilidad de recibir capacitación en IA para mejorar su desarrollo profesional. Sin embargo, solo el 19% de los empleados reportó que sus empresas han establecido normas concretas para el uso de herramientas de IA generativa en el entorno laboral.
Bühler subrayó que, en la mayoría de los casos, las empresas no han definido estrategias claras sobre cómo aprovechar la inteligencia artificial de la mejor manera dentro de sus estructuras organizativas.
En aquellas compañías donde sí existen regulaciones, las normativas suelen centrarse en la protección de datos (76%), la seguridad de información sensible (63%) y la regulación de derechos de autor (61%). Adicionalmente, el 54% de los empleadores requiere que sus trabajadores verifiquen la información generada por inteligencia artificial. Por otro lado, un 4% de las empresas ha prohibido completamente el uso de herramientas de IA generativa en el lugar de trabajo.
Posibles consecuencias en el mercado laboral

El impacto de la inteligencia artificial en el empleo genera preocupaciones dentro de la fuerza laboral. El 49% de los encuestados teme que la automatización pueda provocar la pérdida de empleos en distintos sectores. A pesar de esta inquietud generalizada, solo el 7% de los participantes en el estudio teme perder su puesto de trabajo a causa de la IA.
El avance de estas tecnologías ha llevado a numerosas industrias a replantear sus modelos de negocio y estrategias de contratación. En algunos sectores, la IA ha permitido optimizar procesos y mejorar la productividad, mientras que en otros ha generado incertidumbre sobre el futuro de determinadas profesiones.
Las empresas que han adoptado herramientas de inteligencia artificial han experimentado transformaciones en sus dinámicas de trabajo. Algunas han logrado reducir costos y mejorar la eficiencia operativa, mientras que otras enfrentan desafíos en la integración de estas nuevas tecnologías.
En este contexto, el estudio de la Asociación TÜV plantea la importancia de una adaptación progresiva por parte de los trabajadores y las empresas. La capacitación en IA, junto con la implementación de regulaciones claras en el entorno laboral, puede contribuir a una transición más equilibrada hacia un mercado laboral donde la inteligencia artificial desempeñe un papel relevante sin comprometer la estabilidad del empleo.
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