La refinería PCK de Schwedt recibió un cargamento de crudo sudamericano a través de Polonia. La operación ofrece una vía alternativa después de que Rusia interrumpiera el tránsito de petróleo de Kazajistán por el oleoducto Druzhba. La planta resulta esencial para el suministro de combustibles de Berlín y del estado de Brandeburgo.
La entrega ingresó por el puerto polaco de Gdansk y luego continuó por la red de oleoductos operada por PERN. La empresa UNIMOT Group informó que su subsidiaria UNIMOT Paliwa estuvo a cargo de importar el cargamento marítimo y trasladarlo hasta territorio alemán.
El origen exacto del petróleo no recibió una confirmación oficial. Sin embargo, medios alemanes señalaron que el crudo podría proceder de Guyana, uno de los nuevos productores de América del Sur. La llegada permite sostener la actividad de una instalación que enfrenta problemas de abastecimiento desde mayo.
La operación también muestra el esfuerzo de Alemania y Polonia por diversificar las rutas de suministro de petróleo. Berlín necesita reducir la exposición a los corredores controlados por Rusia sin poner en riesgo una refinería central para el este del país.
Rusia interrumpió el tránsito de petróleo kazajo por el oleoducto Druzhba
Kazajistán comenzó a enviar petróleo a Alemania a través de Rusia en 2023. El acuerdo buscaba reemplazar parte del crudo ruso que antes recibía la refinería PCK. Alemania decidió abandonar esas importaciones luego de la invasión de Ucrania.
Los cargamentos kazajos circulaban por la ruta Atyrau-Samara-Druzhba. El petróleo ingresaba al sistema ruso y continuaba hacia Alemania mediante uno de los oleoductos más extensos de Europa. Ese mecanismo funcionó hasta el 1° de mayo de 2026. A partir de esa fecha, Rusia suspendió el tránsito. La empresa estatal Transneft atribuyó la decisión a limitaciones técnicas dentro de la infraestructura.
El ministro de Energía de Kazajistán, Yerlan Akkenzhenov, confirmó que durante mayo no se enviaron cargamentos a la refinería de Schwedt por esa ruta. También mencionó información no oficial que relacionaba el problema con la falta de capacidad técnica en territorio ruso.

Las autoridades kazajas señalaron que los recientes ataques contra instalaciones energéticas rusas podrían explicar parte de las restricciones. Moscú no detalló cuánto tiempo duraría la suspensión ni presentó un cronograma para restablecer los envíos. El viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, adoptó una posición más política. El funcionario sostuvo que la decisión alemana de rechazar el petróleo ruso demostraba que el país ya no necesitaba suministros transportados mediante esa infraestructura.
La interrupción representa un problema importante para Berlín. Los volúmenes enviados desde Kazajistán aumentaron durante los últimos años. En 2024 llegaron a 1,5 millones de toneladas. En 2025 alcanzaron 2,146 millones de toneladas, un incremento interanual del 44%.
Durante el primer trimestre de 2026, las exportaciones sumaron 730.000 toneladas. Las previsiones indicaban que el total anual podía acercarse a 2,5 millones de toneladas. Esa cantidad permitía cubrir alrededor del 30% de las necesidades de crudo de la planta.
Fuentes del sector citadas por Reuters anticiparon en abril que Rusia planeaba detener el transporte desde el 1 de mayo. Una suspensión completa podía eliminar cerca del 17% del petróleo procesado cada año por la refinería.
Una planta esencial para Berlín y el este de Alemania
La refinería PCK de Schwedt ocupa una posición central dentro de la estructura energética alemana. La instalación abastece cerca del 90% de la nafta, el diésel, el combustible para aviones y el gasoil de calefacción consumidos en Berlín y Brandeburgo.
También exporta alrededor de dos millones de toneladas de combustibles refinados por año hacia el oeste de Polonia. Su continuidad afecta, por lo tanto, a consumidores y empresas ubicados a ambos lados de la frontera.

Schwedt es una ciudad de alrededor de 34.000 habitantes situada cerca de Polonia. La refinería ocupa una superficie enorme y forma parte de la identidad local desde la época de la Guerra Fría. La planta genera unos 1.200 empleos directos. Otras 2.200 personas trabajan en compañías industriales y de servicios vinculadas con su funcionamiento. Su futuro tiene consecuencias económicas para toda la región de Uckermark.
La instalación nació durante la etapa de Alemania Oriental. Su desarrollo impulsó un rápido aumento de la población local. Schwedt tenía poco más de 6.000 habitantes en la década de 1950. La apertura de la refinería, la industria papelera y el hospital regional atrajo a miles de trabajadores.
Para 1989, la ciudad superaba los 50.000 habitantes. Tras la reunificación, la población comenzó a reducirse. La refinería permaneció como uno de los pocos grandes centros industriales de la zona.
La mayoría accionaria pertenece a Rosneft Deutschland, filial de la petrolera estatal rusa. El Gobierno alemán colocó a la compañía bajo administración fiduciaria en 2022. La medida buscó proteger el funcionamiento de la planta y evitar riesgos sobre el suministro.

Desde entonces, Berlín intenta encontrar petróleo que pueda llegar por rutas distintas al oleoducto Druzhba. El puerto alemán de Rostock y el puerto polaco de Gdansk aparecen como las principales alternativas.
El nuevo cargamento sudamericano llegó por barco a Gdansk. Luego ingresó en la red de PERN y avanzó hasta Schwedt. Un portavoz de la refinería confirmó la entrega y explicó que permitirá mantener la actividad cerca del 80% de su capacidad.
Ese nivel resulta importante para evitar recortes en la producción. Una reducción fuerte podría afectar la disponibilidad de combustibles en Berlín, el aeropuerto de la capital y numerosas localidades de Brandeburgo.
El crudo sudamericano abre una alternativa a través de Polonia
UNIMOT Group presentó la entrega como una operación que supera el interés comercial. Robert Brzozowski, vicepresidente de la empresa, destacó el papel de la infraestructura marítima y de los oleoductos polacos para sostener la seguridad energética regional.
La compañía considera que la red de Gdansk permite conectar los mercados internacionales con refinerías ubicadas en Polonia y Alemania. Esa capacidad adquiere mayor valor cuando una ruta tradicional queda bloqueada.
El cargamento también confirma la importancia del petróleo sudamericano para el abastecimiento europeo. La televisión regional RBB indicó que el crudo posiblemente procedía de Guyana. El país sudamericano aumentó con rapidez su producción desde el inicio de la explotación de grandes reservas marítimas.
Aunque la refinería no reveló el proveedor, la llegada desde el Atlántico muestra que Schwedt puede recibir petróleo de regiones alejadas. El proceso resulta más complejo que el suministro directo por oleoducto. También implica mayores costos logísticos. El petróleo debe transportarse en buques hasta Gdansk. Después necesita espacio disponible en las terminales y en la red de PERN. Finalmente, debe recorrer el tramo terrestre hasta Alemania.
Este sistema ofrece una salida inmediata, pero no resuelve todos los problemas. La capacidad de los puertos y oleoductos establece límites. Además, Schwedt fue diseñada durante décadas para procesar crudo ruso recibido mediante Druzhba. Las autoridades alemanas buscan combinar envíos desde Rostock con cargamentos llegados a Polonia. El objetivo consiste en sostener la producción mientras se define una estrategia de largo plazo para la planta.
Kazajistán, por su parte, aseguró que la suspensión no afectará su producción petrolera. El Gobierno explicó que desviará los volúmenes previstos hacia otros corredores de exportación. Entre las opciones figuran las rutas que atraviesan el mar Caspio y los puertos del mar Negro.
La situación deja a Alemania frente a un desafío doble. Debe garantizar combustibles para una zona con millones de habitantes y, al mismo tiempo, reducir su dependencia de la infraestructura rusa.



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