Guy Parmelin anunció el viernes 2 de octubre que dejará el Consejo Federal de Suiza el próximo 31 de diciembre, después de once años en el Gobierno. El dirigente de la Unión Democrática del Centro (UDC), de 66 años, concluirá así también su segundo mandato anual como presidente de la Confederación, un cargo que en el sistema suizo tiene un significado muy distinto al de una presidencia ejecutiva tradicional.
Un presidente entre siete iguales
La salida de Parmelin no implica un vacío de poder ni el comienzo de una transición presidencial. El Gobierno suizo está integrado por siete consejeros federales que toman las decisiones de manera colegiada. Cada año, uno de ellos ocupa la presidencia de la Confederación y actúa como primus inter pares, el primero entre iguales, con funciones adicionales de representación y coordinación.
Parmelin ejerce esa presidencia durante 2026 y ya la había ocupado en 2021. Fue elegido miembro del Consejo Federal el 9 de diciembre de 2015 y asumió inicialmente la conducción del área de Defensa. Desde 2019 dirige el Departamento Federal de Economía, Formación e Investigación.

El dirigente vaudés había asegurado en distintas oportunidades que permanecería hasta el final de la legislatura, previsto para 2027. Sin embargo, explicó que durante el verano reconsideró esa decisión.
“Durante las vacaciones de verano, reflexioné detenidamente sobre qué sería lo mejor para el país”, señaló. También descartó problemas de salud y admitió que “la pasión ya no es tan intensa como al principio”. Luego resumió su decisión con una frase más directa: “El cementerio está lleno de gente que se creía indispensable”.
De la pandemia a los acuerdos comerciales
Su trayectoria quedó marcada por dos presidencias muy diferentes. La primera, en 2021, transcurrió durante la pandemia de COVID-19. Parmelin recordó ahora que uno de los momentos más difíciles de su carrera fue ordenar cierres de actividades y encontrarse con empresarios que temían perder sus compañías. Ese mismo año recibió en Ginebra a Joe Biden y Vladimir Putin durante la cumbre entre Estados Unidos y Rusia.

En el área económica, su etapa estuvo asociada a la ampliación de la red de acuerdos comerciales suizos. Swissinfo destaca entre sus principales logros los tratados con India, Indonesia y, más recientemente, el Mercosur. También atravesó tensiones con Estados Unidos por la política arancelaria de Washington. Parmelin calificó como “un golpe duro” el anuncio inicial de aranceles del 35%, posteriormente reducidos al 15%.
La sucesión ya empezó
La salida de Parmelin sí abre una competencia por uno de los siete puestos del Consejo Federal. El Parlamento elegirá a su sucesor el 9 de diciembre, durante la sesión de invierno. De acuerdo con el equilibrio partidario tradicional del Ejecutivo suizo, conocido como “fórmula mágica”, se espera que el asiento continúe en manos de la UDC.

El partido prevé definir el 20 de noviembre uno o más candidatos oficiales. Entre los nombres mencionados aparecen dirigentes de distintas regiones del país, aunque por ahora no existe una candidatura definitiva.
Parmelin permanecerá en funciones hasta el último día del año. Su retiro cerrará una década en la que pasó de ministro relativamente discreto a figura central en varias de las principales negociaciones económicas de Suiza.
Y también servirá para recordar una particularidad institucional del país: cuando un presidente suizo se va, el Gobierno no cambia de manos. Cambia uno de los siete integrantes de un Ejecutivo diseñado precisamente para que ninguna figura individual concentre el poder.




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