La historia de “Timmy” sumó un desenlace tan singular como controvertido. La ballena jorobada que durante semanas protagonizó titulares en Alemania y Dinamarca, tras encallar reiteradamente en la costa del mar Báltico y ser objeto de una compleja operación de rescate privada, murió poco después de ser liberada en el mar del Norte. Ahora, la empresa danesa Daka Denmark confirmó que la mayor parte de sus restos será reciclada para producir biodiésel y biomasa destinada a la generación de energía.
Un rescate seguido minuto a minuto
Desde finales de marzo, el cetáceo, bautizado popularmente como “Timmy”, apareció varias veces varado en distintos puntos de la costa alemana. Su estado de debilidad generó un intenso debate entre especialistas, autoridades y una creciente audiencia que siguió el caso a través de medios y redes sociales.

Mientras numerosos expertos sostenían que lo más adecuado era dejar que el animal transitara sus últimos días sin intervención, finalmente prosperó una iniciativa privada financiada por empresarios que impulsó una operación de rescate. La ballena fue trasladada en una barcaza hasta el mar del Norte y liberada a fines de abril.
Sin embargo, el desenlace fue breve. A comienzos de mayo, el animal apareció muerto frente a la isla danesa de Anholt, abriendo una nueva etapa marcada por las dificultades para recuperar el cadáver y por los interrogantes sobre las causas de su muerte.
Qué reveló la autopsia
La necropsia se realizó la semana pasada en la playa de Anholt y demandó varias horas de trabajo. Participaron especialistas daneses equipados con trajes de protección, que examinaron y desmembraron el cuerpo para obtener muestras biológicas.
Uno de los datos confirmados fue que “Timmy” era en realidad una hembra. La presencia del útero permitió despejar las dudas sobre su sexo, aunque los investigadores determinaron que no había estado preñada en los meses previos.

La causa de la muerte, en cambio, permaneció sin respuesta. La bióloga danesa Charlotte Bie Thøstesen explicó que no se identificó una razón concluyente durante el examen inicial. En la misma línea, el veterinario Tim Jensen, de la Universidad de Copenhague, señaló que determinar el motivo exacto del fallecimiento suele ser extremadamente difícil cuando los cuerpos presentan un avanzado estado de descomposición.
Los especialistas descartaron lesiones evidentes y también concluyeron que los parásitos encontrados no fueron responsables del deceso. Además, la revisión de la boca y el estómago no detectó redes ni objetos extraños que pudieran haber provocado complicaciones.
“Tomamos muestras de tejidos que ahora serán analizadas”, indicó Jensen. Los resultados de esos estudios podrían conocerse recién dentro de varios meses.
Del laboratorio a la industria
Una vez finalizada la autopsia, comenzó el proceso de disposición de los restos. Según confirmó Daka Denmark a la agencia EFE y a medios alemanes y daneses, el cuerpo será procesado en una planta industrial ubicada en Randers.
De acuerdo con un portavoz de la empresa, los restos se separan en distintos componentes. El agua es purificada antes de ser devuelta al medio ambiente. La grasa, incluida la procedente de la gruesa capa de tejido adiposo característica de las ballenas jorobadas, se transforma en biodiésel.

El resto del material orgánico, como huesos, tendones y piel, se convierte en una harina especial utilizada como biomasa para recuperación energética. Entre sus destinos posibles figura la industria cementera.
La compañía explicó además que las ballenas están clasificadas dentro de la categoría de mayor riesgo sanitario contemplada por la normativa de la Unión Europea para subproductos animales, lo que implica estrictos requisitos de tratamiento y aprovechamiento.
Un legado científico
No todos los restos de “Timmy” terminarán en instalaciones industriales. Algunos huesos, entre ellos piezas de las aletas y de la pelvis, fueron reservados para la colección del Museo de Historia Natural de Copenhague.

Para los investigadores, la autopsia también dejó un aporte valioso. “Cuando encontramos ballenas varadas en Dinamarca, las utilizamos para obtener conocimientos sobre los animales que viven en libertad”, explicó Thøstesen. En especies difíciles de estudiar en mar abierto, cada ejemplar ofrece información relevante para la investigación científica.




Hacé tu comentario