El cardenal Reinhard Marx, arzobispo de Múnich y Freising, recomendó a los sacerdotes de su archidiócesis aplicar una guía pastoral que habilita bendecir a parejas que no pueden o no quieren contraer matrimonio canónico, incluidas las del mismo sexo. La decisión, difundida a través de una carta interna a sacerdotes y agentes pastorales, marcó un paso explícito dentro de una discusión que divide desde hace años a la Iglesia católica alemana.
Según informó el medio alemán Katholisch.de, Marx propuso utilizar el documento de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK) y del Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK) “como fundamento del trabajo pastoral”. La guía, aprobada en 2024 en el marco del “Camino Sinodal”, se apoya en el documento vaticano Fiducia supplicans, publicado en diciembre de 2023, que abrió la puerta a bendiciones no litúrgicas para parejas en situaciones irregulares.

Qué cambia con la decisión
Hasta ahora, los sacerdotes que bendecían parejas homosexuales o a divorciados vueltos a casar se movían en una zona gris del derecho canónico. Con la aplicación formal de la guía, esa práctica sale de la informalidad. El matrimonio sacramental sigue reservado exclusivamente a un hombre y una mujer. En la archidiócesis bávara, las bendiciones a parejas del colectivo LGBTQ+ ya se toleraban y desde fines de 2024 la llamada Queerpastoral amplió el acompañamiento con 16 referentes pastorales. La novedad es que ahora cuentan con respaldo institucional explícito.

Una Iglesia alemana partida en dos
La guía no tiene carácter vinculante: cada obispo decide si la aplica en su diócesis. Limburgo, conducida por Georg Bätzing, ex presidente de la DBK, fue de las primeras en adoptarla. También la aplican Tréveris y Rottenburg-Stuttgart. En el frente opuesto se ubican Colonia, Ratisbona y Passau, donde los obispos conservadores la rechazan.

El semanario Die Tagespost de Würzburg, referente del catolicismo tradicionalista, calificó la medida como “una provocación alemana” que “contradice claramente las directrices del Vaticano”. Desde la vereda opuesta, el sacerdote muniqués Wolfgang Rothe, abiertamente homosexual y pionero en 2021 de la acción #liebegewinnt, celebró la decisión del cardenal: “Es nada menos que un salto sobre la propia sombra y un progreso epocal, por pequeño que sea”, declaró a la agencia alemana dpa.
Quién es Reinhard Marx
Nacido en Geseke (Renania del Norte-Westfalia) en 1953, Marx fue ordenado sacerdote en 1979 en la diócesis de Paderborn. Doctor en Teología por la Universidad de Bochum, dedicó su carrera académica a la Doctrina Social de la Iglesia. Juan Pablo II lo nombró obispo auxiliar de Paderborn en 1996 y obispo de Tréveris en 2001. En noviembre de 2007, Benedicto XVI lo designó arzobispo de Múnich y Freising, la misma sede que el entonces Joseph Ratzinger había ocupado entre 1977 y 1982. Tres años más tarde, Benedicto lo creó cardenal.

Presidió la Conferencia Episcopal Alemana entre 2014 y 2020, y la Comisión de los Episcopados de la Comunidad Europea (COMECE) hasta 2018. El papa Francisco lo incluyó en 2013 en el Consejo de Cardenales que asesoró al pontífice en la reforma de la Curia. Su libro Das Kapital, un juego deliberado con el título del filósofo homónimo, expone su ética social y su crítica al capitalismo financiero.
En junio de 2021 conmovió a la Iglesia alemana al presentar su renuncia al arzobispado por la crisis de los abusos sexuales del clero, asumiendo responsabilidad por el “fracaso institucional y sistémico”. El Papa Francisco la rechazó y le pidió que continuara en su cargo. Dentro del ala progresista del Colegio Cardenalicio, Marx defendió la apertura del diaconado a las mujeres, planteó hacer facultativo el celibato sacerdotal y empujó el “Camino Sinodal”.

La mirada puesta en León XIV
La cautela de muchos obispos alemanes para aplicar la guía se explica por la expectativa frente al papa León XIV. No hay indicios claros de que el nuevo pontífice busque modificar la doctrina de la Iglesia en materia de moral sexual, lo que convierte el paso de Marx en una apuesta con consecuencias todavía abiertas dentro y fuera de Alemania.




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