Más de 400 personas con sombrero bombín, bastón y bigote se reunieron el domingo en Suiza para rendir homenaje a Charles Chaplin y participar en un intento de récord por la mayor concentración de imitadores del célebre personaje de Charlot. El encuentro se realizó en Chaplin’s World, el museo dedicado al artista en Corsier-sur-Vevey, a orillas del lago Lemán, donde el actor, director y compositor pasó los últimos 25 años de su vida.
La convocatoria coincidió con el décimo aniversario del museo y reunió a visitantes de distintas edades que recrearon la imagen más reconocible del cine mudo. Desde el aire, los participantes formaron el número 10 sobre los jardines del Manoir de Ban, la histórica residencia donde Chaplin vivió junto a su familia desde comienzos de la década de 1950. Muchos asistentes aseguraron que las películas del artista marcaron su infancia o influyeron en su manera de entender el humor y el cine.
Más de cuatro décadas después de su muerte, la figura de Charlie Chaplin sigue despertando admiración en todo el mundo.
El hombre que cambió la historia del cine
Charles Spencer Chaplin nació en Londres en 1889 en el seno de una familia marcada por la pobreza. Su infancia estuvo atravesada por dificultades económicas, internaciones en instituciones para menores y la enfermedad de su madre. Aquellas experiencias terminarían influyendo profundamente en su obra.
Tras comenzar su carrera en los escenarios británicos, emigró a Estados Unidos y se convirtió en una de las primeras grandes estrellas del cine. En 1914 apareció por primera vez el personaje que lo haría inmortal: Charlot, conocido en inglés como The Tramp. Con su sombrero bombín, pantalones holgados, bastón y peculiar forma de caminar, el vagabundo se transformó en uno de los símbolos culturales más reconocibles del siglo XX.

Chaplin no solo actuaba. También dirigía, escribía guiones, producía y componía música para sus películas. Obras como The Kid, City Lights, Modern Times y The Great Dictator forman parte de la historia grande del cine.
Su influencia trascendió generaciones y fronteras. En una época dominada por el cine mudo, consiguió construir un lenguaje universal basado en los gestos, las emociones y la observación de la condición humana.
Charlot logró hacer reír y emocionar a públicos de culturas completamente diferentes sin necesidad de pronunciar una sola palabra.
Por qué Charles Chaplin terminó viviendo en Suiza
La relación entre Charlie Chaplin y Suiza comenzó en uno de los momentos más turbulentos de su vida.
En 1952, durante un viaje a Europa para promocionar la película Limelight, las autoridades estadounidenses revocaron su permiso de reingreso al país en medio del clima político generado por el macartismo. Chaplin, que llevaba décadas viviendo en Estados Unidos, decidió entonces instalarse definitivamente en Europa junto a su esposa Oona O’Neill y sus hijos.
Ese mismo año compró el Manoir de Ban, una mansión ubicada en Corsier-sur-Vevey, en la Riviera Suiza. Allí encontró la tranquilidad que había buscado durante años. La propiedad, rodeada de jardines y con vistas al lago Lemán y a los Alpes, se convirtió en su hogar hasta su muerte en 1977.
Durante ese período escribió guiones, revisó composiciones musicales y publicó su autobiografía. También recibió a figuras destacadas del cine, la literatura y la cultura internacional. Diversos testimonios de familiares y biógrafos describen esos años como una de las etapas más felices de su vida.
Chaplin y su esposa Oona están enterrados en el cementerio de Corsier-sur-Vevey, muy cerca de la residencia donde vivieron durante un cuarto de siglo.
Chaplin’s World, un museo que atrae visitantes de todo el planeta
El homenaje realizado este fin de semana tuvo lugar en Chaplin’s World, el museo inaugurado en 2016 dentro de la antigua residencia familiar. El complejo permite recorrer las habitaciones del Manoir de Ban y descubrir tanto la vida privada del artista como los escenarios y personajes de sus películas más famosas.

La institución fue creada con el apoyo de la familia Chaplin y se convirtió en uno de los principales atractivos culturales de la región. El recorrido incluye espacios dedicados a su carrera cinematográfica, objetos personales, documentos históricos y reconstrucciones de escenas emblemáticas de sus películas.
Olivia Baliguet, responsable de comunicación de Chaplin’s World, explicó que visitantes procedentes de numerosos países continúan llegando cada año para descubrir el universo creativo del artista. La convocatoria del domingo buscó precisamente demostrar que el interés por su obra permanece intacto.
No es la primera vez que el museo organiza iniciativas de este tipo. En años anteriores ya se registraron concentraciones masivas de personas caracterizadas como Charlot. Coincidiendo con el décimo aniversario de la inauguración del museo, finalmente asistieron 429 imitadores de Chaplin, una cifra inferior al récord mundial establecido allí en 2017, cuando participaron 662 personas.



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