Buenos Aires (AT) – La decisión del presidente estadounidense Donald Trump de aplicar aranceles del 20% a los productos importados desde la Unión Europea encendió las alarmas en Bruselas. Con un paquete de medidas proteccionistas que abarca también a países como China, Japón y Corea del Sur, Washington abre un nuevo capítulo en la tensión comercial global. La UE no planea quedarse de brazos cruzados.
Trump anunció el miércoles un paquete de aranceles generalizados: 10% para todas las importaciones y subas más fuertes para países con balanza comercial deficitaria con EE.UU. En el caso de la Unión Europea, el gravamen alcanza el 20%. China recibirá un castigo del 34%, Japón del 24% y Taiwán del 32%. La medida fue presentada por el propio mandatario como un “Día de la Liberación” comercial para su país.

Reacción inmediata de la UE: entre el diálogo y la respuesta firme
Desde Samarkand, Uzbekistán, donde participaba de una cumbre, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, reaccionó con dureza: “Las consecuencias para la economía mundial pueden ser devastadoras”. Afirmó que los aranceles afectarán precios de alimentos, medicamentos y transporte, y advirtió que si fracasan las negociaciones, ya se prepara un primer paquete de contramedidas.
El gobierno francés fue más allá. La vocera oficial Sophie Primas detalló un plan de represalias en dos etapas. La primera, a implementarse a mediados de abril, apuntará con precisión a industrias simbólicas de los estados que respaldan a Trump, como el bourbon de Kentucky y las motos Harley-Davidson fabricadas en Wisconsin. Una segunda ola, más amplia, incluiría productos y servicios, y llegaría a fin de mes.

Servicios digitales y fiscalidad, los puntos ciegos de EE.UU.
Uno de los puntos que más irrita a Bruselas es la omisión sistemática de Estados Unidos respecto de su dominio en los servicios digitales. Amazon, Google, Meta, Microsoft y otras gigantes tecnológicas estadounidenses controlan amplios segmentos del mercado europeo sin someterse a los mismos niveles de tributación que las empresas locales. Este podría ser un nuevo frente de batalla.

¿Hora de mirar al sur? Mercosur en la agenda europea
Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo, instó a acelerar tratados pendientes: “Es el momento de ratificar el acuerdo con Mercosur y con México”. Mercosur representa un mercado de 720 millones de personas. Si bien menos poderoso en términos adquisitivos que EE.UU., la Unión Europea lo considera una alternativa real ante una guerra comercial prolongada.
Sin embargo, el acuerdo Unión Europea-Mercosur sigue sin entrar en vigencia. Francia había expresado reservas ambientales, y ahora es el presidente argentino Javier Milei quien plantea dudas. Milei, alineado con Trump, aún no confirmó su respaldo a la firma.

CETA y la apuesta por Canadá
El tratado comercial con Canadá (CETA), vigente de forma provisional desde 2017, podría adquirir un rol clave. Aunque hasta ahora su implementación fue tibia por trabas burocráticas, analistas sugieren que podría convertirse en una vía importante para exportaciones de maquinaria y vehículos europeos.

Críticas desde el ámbito económico europeo
La Deutsche Industrie- und Handelskammer (DIHK) calificó el anuncio como un “día de carga” para consumidores estadounidenses y europeos. Su vocero, Volker Treier, pidió ampliar mercados alternativos y evitar una respuesta impulsiva. “Necesitamos firmeza, pero también visión de largo plazo”, sostuvo.
El presidente del Instituto Kiel para la Economía Mundial, Moritz Schularick, advirtió que los aranceles tendrán un fuerte impacto en EE.UU.: “Esto va a dolerles también a ellos. El riesgo de recesión aumentó considerablemente”. Según sus cálculos, la inflación estadounidense podría subir varios puntos porcentuales.

Impacto previsto en Alemania
El jefe economista de Commerzbank, Jörg Krämer, estimó que el PBI alemán podría caer un 0,5% en dos años. “Ya ajustamos la proyección de crecimiento para 2025 del 0,2% al 0%”, afirmó. El presidente del ZEW, Achim Wambach, coincidió: las exportaciones alemanas a EE.UU. podrían caer hasta 20%.

El frente común europeo, clave para contener el impacto
La estrategia de la UE es evitar respuestas unilaterales. Países como Italia, Noruega y Reino Unido ya dejaron claro que apuestan a la negociación. Sin embargo, coinciden en que, de persistir la agresión comercial estadounidense, la Unión debe responder en bloque. “Este es un ataque frontal al comercio global”, dijo Dirk Jandura, presidente del BGA (asociación de comercio exterior alemán).

Oportunidades para América Latina y Argentina
La búsqueda europea de nuevos socios abre una ventana para la Argentina. El acuerdo Mercosur-Unión Europea, si se ratifica, podría facilitar exportaciones de alimentos, productos industriales y energía limpia. También podría fortalecer vínculos políticos en un momento de reconfiguración geopolítica.
El gobierno de Javier Milei tendrá un rol clave: su alineamiento con Trump podría entorpecer o facilitar la ratificación del acuerdo, según cómo se jueguen las cartas. La Argentina, con su potencial agrícola, energético y tecnológico, tiene una oportunidad concreta de insertarse en las nuevas cadenas de valor que podrían formarse si Europa decide diversificar definitivamente sus vínculos comerciales.

La Unión Europea se planta ante los aranceles de Trump:
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