Rainer Zietlow regresó a Hannover después de recorrer 99.767 kilómetros por 92 países y seis continentes al volante de un Volkswagen ID. Buzz eléctrico de serie. El piloto alemán recibió allí un Guinness World Record por la mayor cantidad de países visitados durante un viaje continuo con un vehículo eléctrico a batería. La travesía comenzó el 1 de julio de 2025 y terminó el 14 de septiembre de 2026 en la IAA Transportation.
La cifra del récord es llamativa, pero la prueba dejó otro dato relevante para la discusión sobre durabilidad de los eléctricos. Volkswagen informó que el vehículo completó el recorrido sin una avería técnica y, al regresar, TÜV Nord certificó que la batería de alta tensión conservaba un estado de salud, o State of Health (SoH), del 95,75%.

Casi 100.000 kilómetros con el mismo ID. Buzz
El vehículo utilizado fue un Volkswagen ID. Buzz Pro de batalla larga, equipado con una batería de 86 kWh netos. Según la ficha difundida por la automotriz, su autonomía homologada WLTP se sitúa entre aproximadamente 483 y 498 kilómetros, según versión y equipamiento, y admite carga rápida en corriente continua de hasta 200 kW. Era una unidad de producción, no un prototipo preparado especialmente para el récord.

Durante el viaje realizó más de 300 ciclos de carga y atravesó desde grandes ciudades hasta zonas desérticas y caminos de montaña. Para conectar los continentes fueron necesarias 16 travesías en buques portacontenedores.
Zietlow, especialista alemán en recorridos de larga distancia y poseedor de varios récords Guinness, puso el énfasis en la confiabilidad. “Estoy particularmente orgulloso de que hayamos podido recorrer tantos kilómetros sin problemas técnicos, incluso atravesando regiones realmente difíciles”, señaló después de finalizar el viaje.

La batería terminó por encima del 95%
El 95,75% certificado por TÜV Nord requiere una precisión técnica. El SoH no indica cuánta carga tenía la batería al terminar el viaje, sino su estado de salud respecto de su condición original. Se utiliza para evaluar cuánto envejeció el acumulador y su capacidad para seguir prestando servicio después del uso.
Por eso, el dato resulta más significativo que una fotografía del nivel de carga al llegar a Hannover. Después de casi 100.000 kilómetros, cientos de recargas y condiciones climáticas muy diferentes, la batería registró una degradación limitada según la medición realizada tras la travesía.

El propio Zietlow señaló, sin embargo, la principal dificultad de viajar largas distancias con electricidad: la infraestructura. En Zambia y Tanzania, explicó, llegó a necesitar conexiones en instalaciones eléctricas nacionales porque no encontraba cargadores convencionales. En cambio, destacó el desarrollo de las redes en Sudáfrica, Marruecos, Ruanda, Arabia Saudita, China y partes de América del Sur.
El ID. Buzz también pasó por la Argentina
La etapa sudamericana incluyó a la Argentina. El registro oficial de la expedición muestra que el ID. Buzz cruzó desde Santiago de Chile hacia Mendoza y luego recorrió el trayecto hasta Buenos Aires. El 14 de julio partió de la capital argentina rumbo a Montevideo antes de continuar por Uruguay, Paraguay y Brasil.
La experiencia argentina formó así parte de una prueba global que buscó mostrar algo más que autonomía. El desafío combinó disponibilidad de cargadores, planificación, condiciones de ruta y desgaste acumulado durante decenas de miles de kilómetros.

El Guinness reconoce la cantidad de países visitados, pero el resultado técnicamente más interesante aparece al final del camino: un vehículo eléctrico de producción regresó después de casi 100.000 kilómetros con la batería por encima del 95% de estado de salud. Eso no permite extrapolar automáticamente el mismo comportamiento a todos los eléctricos ni a cualquier uso, pero ofrece un caso concreto de envejecimiento bajo condiciones de utilización especialmente intensivas.





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