Emiratos Árabes Unidos anunció que destinará EUR 40.000 millones a nuevas inversiones en Alemania, una cifra que podría subir hasta aproximadamente EUR 74.000 millones. El compromiso se terminó de cerra durante la visita de Estado del presidente emiratí, Mohamed bin Zayed Al Nahyan, y su encuentro en Berlín con el canciller Friedrich Merz.
El dinero es para fortalecer la industria alemana, financiar infraestructura tecnológica y apoyar sectores con potencial de expansión. A pesar de ello, el anuncio no implica que los fondos vayan a desembolsarse de inmediato: los dos gobiernos todavía deberán acordar los proyectos, las empresas participantes y los plazos de ejecución.
El primer destino confirmado serán nuevos centros de datos con una capacidad cercana a un gigavatio. Esuna infraestructura necesaria para procesar grandes volúmenes de información y entrenar modelos de inteligencia artificial.
Dónde se invertirán los EUR 40.000 millones
En total, el paquete abarcará manufactura avanzada, tecnologías digitales, inteligencia artificial, salud, ciencias de la vida, energía e innovación agrícola. Alemania aportará conocimiento industrial, investigación y tecnología; los Emiratos ofrecerán capital y conexiones comerciales con Medio Oriente, Asia y África. Además, los países crearán un Consejo de Inversiones Germano-Emiratí para cumplir tarea será detectar oportunidades y conectar a fondos de inversión con empresas alemanas que necesiten financiamiento para expandirse o modernizarse.
Una capacidad de un gigavatio equivale a la potencia necesaria para alimentar una instalación tecnológica de enorme escala. Por lo tanto, el proyecto exigirá inversiones complementarias en redes eléctricas, refrigeración, generación de energía y terrenos adecuados para tal fin.

Alemania se comprometió a brindar condiciones favorables para que las iniciativas puedan avanzar, una promesa será decisiva porque los proyectos tecnológicos sufren demoras por los permisos de construcción y las conexiones a la red eléctrica.
Durante la visita también se firmaron 29 acuerdos empresariales por más de EUR 9.400 millones. Son, en verdad, convenios concretos anunciados y compromisos de inversión entre compañías de ambos países.
El capital árabe que busca reactivar la industria alemana
Emiratos ya colocó más de EUR 34.000 millones en Alemania, principalmente en energía e industria. Una de sus operaciones más importantes fue la compra del grupo químico Covestro por parte de XRG, la firma internacional de inversiones de ADNOC, en una transacción valorada en EUR 14.700 millones.
La empresa emiratí Masdar también participa en Baltic Eagle, un parque eólico marino capaz de suministrar electricidad a unos 475.000 hogares alemanes. Otros acuerdos son con respecto a gas natural licuado, almacenamiento con baterías, hidrógeno y proyectos destinados a reducir las emisiones industriales.

El comercio bilateral alcanzó EUR 13.600 millones en 2025, un 15% más que el año anterior. Además, unas 2.000 compañías alemanas operan en los Emiratos y utilizan ese mercado como plataforma para ingresar en otros países de la región.
“Alemania es desde hace décadas un importante socio estratégico y económico”, afirmó Sultan Ahmed Al Jaber, ministro emiratí de Industria y Tecnología Avanzada. Según explicó, la nueva inversión muestra la intención de sostener esa relación durante los próximos años.
El vuelo que provocó el enojo de Lufthansa
Existió un punto que en realidad fue concesión: Alemania otorgará a Emirates derechos para operar una ruta regular entre Berlín y Dubái. La compañía aérea reclama desde hace años autorización para llegar directamente a la capital alemana. Además, Emirates pretende ofrecer un vuelo diario y utilizar Dubái como conexión hacia destinos de Asia, África y Oceanía.
Lufthansa no lo recibió bien, ya que sus competidores del Golfo reciben ventajas por pertenecer a Estados con abundantes recursos y que gran parte de sus pasajeros solamente utilizaría Dubái como escala. También teme perder tráfico que actualmente circula a través de sus centros de operaciones en Frankfurt y Múnich.

El conflicto aéreo muestra que la llegada del capital emiratí tendrá consecuencias que superan los proyectos industriales. Alemania tendrá inversiones que necesita para su economía, pero deberá abrir espacios a empresas capaces de competir directamente con algunos de sus grupos más poderosos. Un buen resumen de la situación que hoy atraviesa la economía alemana.




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