El Parlamento regional de Sajonia-Anhalt eligió este martes al diputado Tobias Rausch, de Alternativa para Alemania (AfD), como su nuevo presidente. El dirigente de 35 años consiguió 48 votos a favor, 29 en contra y cinco abstenciones en la sesión constitutiva celebrada en Magdeburgo y se convirtió en el primer político de la AfD en presidir un Landtag alemán.
El resultado tuvo una particularidad que amplió el alcance político de la elección. La AfD cuenta con 39 de las 83 bancas del nuevo Landtag y el Bündnis Sahra Wagenknecht (BSW), que había anunciado públicamente su apoyo a Rausch, dispone de cinco. Ambas fuerzas sumaban 44 votos, pero el candidato obtuvo 48.
Como la votación fue secreta y uno de los 83 diputados estuvo ausente, no es posible determinar qué legisladores aportaron los cuatro sufragios adicionales. La CDU, que cuenta con 15 bancas, había rechazado una cooperación formal con la AfD. El resultado, por lo tanto, no permite identificar a los votantes ni concluir que exista un acuerdo entre partidos.

La AfD ganó las elecciones regionales del 6 de septiembre con el 43,8% de los segundos votos, frente al 17,2% de la CDU. Obtuvo 39 escaños, tres menos de los 42 necesarios para una mayoría absoluta. La participación electoral alcanzó el 77,8%, según los resultados oficiales de Sajonia-Anhalt.
Un cargo con poder institucional
La presidencia del Landtag no es un puesto meramente ceremonial. El presidente dirige las sesiones plenarias y el Consejo de Ancianos, representa al Parlamento hacia el exterior, encabeza su administración y ejerce la autoridad interna en el edificio legislativo. En Sajonia-Anhalt, la tradición parlamentaria establece que la fuerza más numerosa propone al candidato para el cargo.

Rausch, hasta ahora director parlamentario de la bancada de la AfD y secretario general del partido en Sajonia-Anhalt, prometió ejercer la función de manera suprapartidaria. “No voy a ejercer este cargo como presidente de una fracción, sino como presidente de todo el Landtag de Sajonia-Anhalt”, afirmó después de la votación.
El dirigente también sostuvo que los “cordones sanitarios políticos” deberían quedar en el pasado. La expresión alude a la política de aislamiento que otras fuerzas alemanas mantuvieron frente a la AfD. El BSW justificó su apoyo a Rausch en el resultado electoral y en la práctica parlamentaria que reserva la presidencia a la bancada más fuerte.
Una elección que no equivale a formar gobierno
La relevancia del episodio aumenta porque la AfD de Sajonia-Anhalt está clasificada desde 2023 por la Oficina regional de Protección de la Constitución como una organización de extrema derecha confirmada. El organismo sostuvo que la actividad política de la agrupación regional se dirige contra principios esenciales del orden democrático constitucional.

La elección de Rausch, sin embargo, no significa que la AfD haya conseguido una mayoría estable para gobernar. Su dirigente regional, Ulrich Siegmund, pretende disputar la jefatura del gobierno de Sajonia-Anhalt. Para ser elegido ministro presidente en la primera votación necesita la mayoría absoluta del Landtag, es decir, 42 votos.
Los 48 sufragios recibidos por Rausch muestran que al menos cuatro diputados ajenos a AfD y BSW estuvieron dispuestos a respaldarlo para la conducción parlamentaria. Pero el voto secreto impide saber quiénes fueron y, sobre todo, si ese apoyo podría repetirse en una elección para formar gobierno. Esa incógnita marca ahora el próximo capítulo de la política de Sajonia-Anhalt.




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