Alemania avanza en el desarrollo de armamento de energía dirigida y se encamina a incorporar sistemas láser en sus buques de guerra. La iniciativa surge de una alianza industrial entre dos actores centrales del sector de defensa europeo y apunta, en una primera etapa, a reforzar las capacidades de la marina alemana frente a amenazas aéreas de corto alcance.
El proyecto promete precisión extrema, menor costo operativo y una nueva lógica de defensa naval, aunque todavía enfrenta desafíos técnicos relevantes antes de convertirse en un sistema plenamente operativo.
El programa alemán se mueve en paralelo a experiencias similares en otros países europeos. En particular, presenta similitudes con el sistema británico conocido como DragonFire, aunque ambos desarrollos todavía se encuentran en una fase de transición entre la experimentación y el despliegue real. La apuesta alemana combina innovación tecnológica, objetivos estratégicos y una fuerte impronta industrial local.
Una alianza industrial para armas láser navales
La empresa alemana Rheinmetall anunció la creación de una nueva sociedad conjunta con MBDA, especializada en el desarrollo de sistemas de armas láser. El objetivo inicial consiste en dotar a buques de la marina alemana con este tipo de tecnología, como complemento de los cañones tradicionales y los misiles guiados ya existentes.

El anuncio posiciona a Alemania dentro del reducido grupo de países que buscan integrar armas de energía dirigida en plataformas navales. Estas armas están pensadas para enfrentar drones y otros objetivos altamente maniobrables a distancias cortas y muy cortas. El foco no está en reemplazar por completo los sistemas actuales, sino en sumar una capa adicional de defensa, especialmente frente a amenazas de bajo costo y alta frecuencia.
La nueva empresa conjunta se apoya en un trabajo previo ya avanzado. Rheinmetall y MBDA desarrollaron un demostrador tecnológico que fue integrado en un buque de guerra alemán y sometido a pruebas intensivas durante el último año. Según la compañía, se realizaron más de cien ensayos de disparo y seguimiento, con resultados considerados satisfactorios por los equipos técnicos.
Desde la conducción del proyecto destacaron el valor de la cooperación industrial interna. Para Rheinmetall, el desarrollo conjunto permite concentrar capacidades, reducir tiempos y ofrecer a las fuerzas armadas un producto con alto grado de autonomía tecnológica. La nacionalización del conocimiento aparece como uno de los objetivos centrales, en línea con una estrategia más amplia de soberanía industrial y seguridad de abastecimiento.
Precisión extrema y pruebas en condiciones reales
Uno de los aspectos más destacados del sistema láser alemán es su nivel de precisión. Durante las pruebas, el sistema demostró capacidad para rastrear y atacar objetos de tamaño muy reducido, equivalentes a una moneda, a distancias considerables para este tipo de tecnología. Esa performance se ubica en un rango comparable al anunciado por el Reino Unido para su propio sistema DragonFire.

Las armas láser de energía dirigida operan a la velocidad de la luz, lo que reduce de manera drástica el tiempo entre la detección y el impacto. En los ensayos realizados, el sistema logró estabilizar el haz y mantenerlo sobre el objetivo incluso en condiciones adversas, como el movimiento del buque o variaciones ambientales. Ese control resulta clave para evitar desvíos del rayo y daños no deseados.
Las pruebas comenzaron en 2022, cuando el primer demostrador fue instalado en la fragata Sachsen de la marina alemana. Posteriormente, los ensayos continuaron en instalaciones especializadas del ejército alemán, bajo supervisión de centros técnicos dedicados al desarrollo y validación de armamento. Los resultados permitieron certificar que el sistema puede operar con rapidez y exactitud, dos condiciones esenciales para su uso defensivo.

Desde la industria remarcan que el láser no produce explosiones ni fragmentación, lo que reduce el riesgo de daños colaterales. Esa característica resulta especialmente valiosa en entornos navales congestionados o cerca de infraestructura civil.
Costos, límites técnicos y el horizonte 2029
Los planes actuales prevén que un sistema láser plenamente operativo pueda entrar en servicio hacia 2029. Ese calendario coincide con las proyecciones del Reino Unido para su propia tecnología, lo que sugiere una convergencia europea en este tipo de capacidades. Sin embargo, el cronograma no está exento de incertidumbres.
Uno de los principales argumentos a favor de las armas láser es el costo por disparo. A diferencia de los misiles antiaéreos, cuyo precio puede superar ampliamente el valor del objetivo que destruyen, el uso de un láser implica un gasto operativo muy inferior.



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