La población de Alemania disminuyó levemente durante 2025, en lo que representa la primera caída poblacional desde 2020. El dato es un cambio respecto de la tendencia observada durante gran parte de la última década, cuando la inmigración permitió sostener el crecimiento demográfico pese a la baja natalidad.
Según informó la Oficina Federal de Estadística (Destatis), el país cerró el año con una reducción de habitantes debido a que el saldo migratorio ya no alcanzó para compensar la diferencia entre nacimientos y fallecimientos.
Durante 2025 se registraron 352.000 muertes más que nacimientos. Al mismo tiempo, la migración neta cayó de 430.000 personas en 2024 a 235.000 en 2025. La población alemana venía aumentando de forma casi ininterrumpida desde 2011. La única excepción reciente había sido 2020, durante el impacto inicial de la pandemia de coronavirus.
La natalidad sigue en retroceso
Alemania registra más fallecimientos que nacimientos desde hace décadas. Sin embargo, durante muchos años ese déficit fue compensado por la llegada de inmigrantes.

En 2025 esa ecuación dejó de funcionar. Los datos oficiales muestran que nacieron poco más de 654.000 niños, una de las cifras más bajas registradas en la posguerra. En paralelo, las muertes rondaron los 1,01 millones de personas.
La diferencia entre nacimientos y fallecimientos alcanzó niveles inéditos para las últimas décadas. La tasa de fecundidad en Alemania continúa además por debajo del nivel necesario para garantizar el reemplazo generacional. Los últimos datos disponibles la ubican en torno a 1,35 hijos por mujer.
El este alemán perdió más población
Las mayores caídas se registraron en los estados que integraban la antigua Alemania Oriental. En conjunto, esas regiones experimentaron una disminución poblacional del 0,5% durante 2025.
Por el contrario, Berlín, Hamburgo y Bremen fueron las únicas jurisdicciones que lograron aumentar su cantidad de habitantes. En esos casos, el crecimiento osciló entre el 0,3% y el 0,4%. Las grandes ciudades mantuvieron su capacidad de atraer población pese al estancamiento demográfico nacional.
Las diferencias regionales no son nuevas. Desde la reunificación alemana, numerosas zonas del este enfrentan una combinación de baja natalidad, envejecimiento y migración de jóvenes hacia centros urbanos con mayores oportunidades laborales.
Una población cada vez más envejecida
El único grupo etario que aumentó durante 2025 fue el comprendido entre los 60 y 79 años. Según Destatis, esa franja creció un 2,8% debido al ingreso de la generación de los llamados baby boomers, nacidos durante los años de expansión económica posteriores a la Segunda Guerra Mundial.
El envejecimiento de la población alemana representa uno de los principales desafíos para el mercado laboral y el sistema previsional del país. Las proyecciones oficiales indican que hacia 2035 una de cada cuatro personas en Alemania tendrá al menos 67 años.
Ese proceso genera preocupación por la reducción de la población en edad de trabajar y por la presión que puede ejercer sobre el sistema de jubilaciones y de salud.
La población extranjera crece al ritmo más bajo en 15 años
La cantidad de extranjeros residentes en Alemania continuó aumentando durante 2025, aunque al ritmo más bajo de los últimos quince años. Al finalizar el año vivían en el país 12,4 millones de ciudadanos extranjeros, un incremento de apenas 0,3% respecto de 2024. El año anterior ese crecimiento había sido de 2,3%.
Entre niños y adolescentes, los extranjeros representan el 15,2% de la población. Las comunidades más numerosas siguen siendo las de Turquía, con 1.385.000 personas; Ucrania, con 1.167.000; Siria, con 856.000; Rumania, con 763.000; y Polonia, con 700.000 residentes.

La inmigración en Alemania es todavía un factor central para la estructura demográfica del país. Sin embargo, los datos de 2025 muestran que ya no alcanza para compensar la combinación de baja natalidad, aumento de las defunciones y envejecimiento de la sociedad.



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