Las elecciones regionales del domingo sacudieron el mapa político alemán y colocaron a la CDU ante una situación inédita. Alternativa para Alemania (AfD) quedó primera en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Die Linke ganó con claridad en Berlín y el partido del canciller Friedrich Merz sufrió pérdidas en ambos territorios. Por primera vez desde la fundación de la República Federal, la CDU no alcanzó el umbral necesario para ingresar a un Parlamento regional.
El impacto trasladó inmediatamente la discusión desde los estados federados hacia Berlín. Este lunes, el presidium y la conducción federal de la CDU comenzaron a analizar los resultados, mientras Merz descartó renunciar y defendió la continuidad de su agenda de reformas.

AfD gana en el nordeste, pero necesita socios para gobernar
En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, AfD obtuvo 38,2%, más del doble del 16,7% conseguido en 2021. El SPD de la ministra-presidenta Manuela Schwesig terminó segundo con 35,5%, seguido por Die Linke, con 6,5%, y Los Verdes, con 5,7%.
La CDU cayó a 4,9%, desde el 13,3% de hace cinco años, y quedó por debajo de la barrera electoral del 5%. El BSW también quedó afuera, con 4,8%. La autoridad electoral regional aclaró que los datos difundidos durante la noche son todavía provisionales y que el resultado definitivo será establecido posteriormente por el comité electoral del estado.

El primer puesto de AfD no implica automáticamente el control del gobierno. Las demás fuerzas con representación parlamentaria descartaron hasta ahora una coalición con ese partido. Una combinación entre SPD, Die Linke y Los Verdes dispone aritméticamente de mayoría, por lo que Schwesig podría intentar continuar al frente del Ejecutivo pese a haber terminado segunda.
Berlín gira hacia Die Linke
La segunda elección del domingo produjo un resultado diferente, pero también alteró el equilibrio existente. Die Linke obtuvo 25,7% de los segundos votos y se convirtió por primera vez en la fuerza más votada en una elección para la Cámara de Diputados de Berlín. En 2023 había conseguido 12,2%.

La CDU, que gobernaba la ciudad junto con el SPD, retrocedió al 18,8%. AfD quedó tercera con 16,3%, Los Verdes alcanzaron 14,3% y el SPD registró 12,1%, su peor resultado histórico en una elección parlamentaria berlinesa. La actual coalición CDU-SPD perdió así la mayoría.
Elif Eralp, candidata principal de Die Linke, anunció que buscará conversaciones con Verdes y SPD. Esa combinación tiene mayoría parlamentaria, aunque existen diferencias relevantes, entre ellas la propuesta de Die Linke de avanzar con la socialización de grandes empresas inmobiliarias. También existe matemáticamente una alternativa integrada por CDU, Verdes y SPD.
Friedrich Merz: “Es un desastre”
El resultado más delicado para la política federal fue el de la CDU en Mecklemburgo-Pomerania Occidental. Apenas 13 minutos después del cierre de las urnas, Merz apareció ante la prensa y definió las primeras cifras como “un desastre”. “Lo que hay que hacer ahora requiere firmeza, constancia y paciencia”, sostuvo, y aseguró que asumirá esa tarea como presidente de la CDU y como canciller federal.

La derrota abrió, sin embargo, una discusión interna. Después de una reunión partidaria del domingo, siete de los ocho ministros-presidentes regionales de la CDU mantuvieron un encuentro separado, sin Merz, junto con otros dirigentes.
El episodio muestra la intensidad del debate dentro del partido, aunque hasta ahora no constituye por sí mismo una ofensiva formal para reemplazar al canciller. Días antes, los ocho jefes regionales democristianos habían firmado una declaración conjunta contra las discusiones de liderazgo y a favor de la estabilidad.
La presión también alcanza al gobierno federal
Las consecuencias no se limitan a la CDU. El vicecanciller y copresidente del SPD, Lars Klingbeil, sostuvo que el gobierno debe analizar por qué existe “una gran inseguridad en el país” y reconoció que las reformas impulsadas desde Berlín no fueron percibidas por muchos ciudadanos como mejoras concretas.

El domingo dejó así dos fuerzas distintas en el primer puesto de dos elecciones regionales y, al mismo tiempo, debilitó a los partidos que integran el gobierno federal. AfD ganó en el nordeste y Die Linke en la capital, pero ninguna de las dos victorias determina todavía quién gobernará esos estados. Esa respuesta dependerá ahora de negociaciones de coalición que pueden prolongarse durante varias semanas.
Para Merz, en cambio, el calendario es más inmediato. La CDU debe decidir cómo responder a su primera exclusión de un Parlamento regional mientras mantiene una coalición federal con el SPD y enfrenta nuevas elecciones estatales en los próximos meses.





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