El partido de ultraderecha AfD alcanzó el 42% de intención de voto en Sachsen-Anhalt y amplió a 20 puntos su ventaja sobre la CDU, según la última encuesta de Infratest dimap para ARD antes de las elecciones regionales del 6 de septiembre. El resultado duplicaría su porcentaje de 2021 y sería su mejor desempeño en una elección regional alemana si finalmente se reprodujera en las urnas.
La medición dejó a la CDU del ministro presidente Sven Schulze en apenas 22%, dos puntos menos que a fines de julio y su mínimo histórico en el estado federado. Detrás aparecen Die Linke, con 11%; SPD, 8%; y Los Verdes, 6%. El BSW, con 4%, y el FDP, con 3%, quedarían por debajo del umbral del 5% necesario para acceder al Landtag.
Pero el dato más significativo está después de los porcentajes. Con esa distribución, la AfD sería ampliamente la primera fuerza, aunque no tendría asegurada la mayoría absoluta de las bancas. Al mismo tiempo, formar un gobierno alternativo encabezado por la CDU exigiría una combinación políticamente difícil que involucraría a partidos ubicados desde la centroderecha hasta la izquierda.
Una encuesta, no un resultado electoral
Infratest dimap entrevistó a 1.511 electores entre el 24 y el 25 de agosto mediante consultas telefónicas y online. La propia ARD remarcó que los números representan una fotografía de la opinión pública y no una proyección del resultado electoral. El margen de error informado llega a tres puntos porcentuales para valores cercanos al 50%.

La cautela no es menor. El 11% de los consultados aseguró que todavía podría modificar su preferencia antes de votar. Otro 19% no manifestó inclinación por un partido o anticipó que podría no concurrir a las urnas.
El antecedente de 2021 también aconseja prudencia. En aquella elección, una movilización final permitió que la CDU ampliara considerablemente en las urnas la distancia con la AfD que habían registrado previamente las encuestas.
Esta vez, sin embargo, cambió un elemento importante.
Schulze no es Haseloff
En 2021, la CDU concurrió a las elecciones encabezada por Reiner Haseloff, entonces un ministro presidente con altos niveles de aprobación. En junio de aquel año, el 67% se declaraba satisfecho con su gestión.
Su sucesor, Sven Schulze, ministro presidente desde enero, enfrenta un escenario muy diferente: sólo el 30% evalúa positivamente su trabajo, mientras que el 46% se declara insatisfecho.

El candidato de la AfD, Ulrich Siegmund, obtiene una evaluación positiva del 37% y negativa del 35%. La diferencia entre ambos prácticamente desaparece cuando la encuesta pregunta a quién elegirían los ciudadanos si pudieran votar directamente al ministro presidente: Schulze recibe 41% y Siegmund 39%.
En Sachsen-Anhalt, sin embargo, el jefe de gobierno no es elegido directamente por los ciudadanos sino por los diputados del Landtag.
El rompecabezas empieza después de las elecciones
La CDU encabezó todos los gobiernos de Sachsen-Anhalt desde 2002 y actualmente gobierna junto con SPD y FDP. Los números de la encuesta impedirían repetir esa coalición: el FDP ni siquiera ingresaría al Parlamento regional.
La AfD tampoco tendría, con el escenario actual, mayoría suficiente para gobernar sola. Los demás partidos han descartado hasta ahora una coalición con ella, mientras que el BSW mostró una mayor apertura, aunque con el 4% que le asigna la encuesta quedaría fuera del Landtag.

La alternativa presenta sus propias dificultades. Con estos porcentajes, una mayoría encabezada por la CDU necesitaría sumar a SPD, Verdes y Die Linke. Para los democristianos, cualquier entendimiento formal con esta última fuerza tropieza además con la resolución de incompatibilidad política adoptada por la CDU.
El investigador electoral Stefan Merz, de Infratest dimap, considera más probable un esquema en el que diputados de Die Linke pudieran respaldar a Schulze en la elección del ministro presidente o apoyar posteriormente determinadas iniciativas legislativas, sin integrar formalmente una coalición.
Ese camino tampoco encuentra demasiado respaldo social: sólo el 32% de los encuestados aprueba un gobierno liderado por la CDU con apoyo de Die Linke, mientras que el 59% lo rechaza.
La barrera del 5% también puede decidir quién gobierna
La aritmética parlamentaria dependerá además de cuántos partidos consigan superar el umbral electoral.
Merz advirtió que una mejora adicional de la AfD o la caída de alguna fuerza pequeña por debajo del 5% podría acercarla a la mayoría absoluta de bancas. Los Verdes, medidos actualmente en 6%, aparecen especialmente cerca de esa frontera.

Por eso, un punto porcentual puede adquirir un peso mucho mayor del que parece. Los votos de los partidos que no consigan representación modificarán la distribución efectiva de escaños entre quienes sí ingresen al Landtag.
La encuesta revela además una división casi perfecta sobre quién debería conducir el próximo gobierno: 42% prefiere uno encabezado por la AfD y 41% uno liderado por la CDU.
Sachsen-Anhalt llegará así al 6 de septiembre con una diferencia enorme entre las dos principales fuerzas, pero sin una salida parlamentaria igualmente clara. La AfD aparece hoy como favorita para ganar. La incógnita decisiva es otra: si esa ventaja electoral puede transformarse también en poder para gobernar.





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