Ciro Asensio tiene 16 años, estudia en el Colegio Universitario Central de la Universidad Nacional de Cuyo y se prepara para cursar un ciclo escolar completo en Alemania. El adolescente de Mendoza ganó una beca de intercambio después de presentar un proyecto destinado a facilitar el desplazamiento de personas con discapacidad motriz.
El viaje comenzará en septiembre de 2026 y será hasta julio de 2027. En esos diez meses, Ciro asistirá a una escuela alemana y vivirá con una familia anfitriona. Será su primera experiencia fuera de Argentina y también la primera vez que permanezca tanto tiempo lejos de su familia y su entorno.
La beca pertenece a AFS Programas Interculturales y cubre todos los gastos del intercambio. Ciro fue elegido entre unos 50 postulantes después de superar varias instancias de evaluación.
Una aplicación para detectar barreras urbanas
El estudiante mendocino convive desde su nacimiento con una discapacidad motriz derivada de una parálisis cerebral por hipoxia perinatal. Las dificultades a la hora de andar por Mendoza lo impulsaron a pensar una herramienta para personas que tienen situaciones similares.

En la app, los usuarios podrán registrar sus recorridos, calificar las rutas y señalar obstáculos como veredas rotas, escalones, rampas mal construidas o accesos bloqueados. Dicha información permitirá elegir caminos más seguros y advertir a las autoridades sobre los puntos que necesitan una intervención. Es decir, una especie de Google Maps pero con rutas accesibles.
Una selección entre 50 estudiantes
El proceso para ganar la beca de intercambio tiene varias pruebas virtuales y presenciales. En una de las primeras, Ciro grabó un video en el que presentó elementos de la cultura argentina y recitó un poema en alemán. Más adelante quedó entre los cinco finalistas, y en la evaluación presencial debió analizar noticias internacionales y relacionarlas con una experiencia personal. Eligió trabajar sobre una cumbre de discapacidad realizada en Berlín durante 2025 y vinculó ese encuentro con los problemas de accesibilidad que observa en Mendoza.
Precisamente, la beca tiene una historia vinculada con Mendoza. Un estudiante alemán llegó a la provincia mediante un programa de AFS hace aproximadamente seis décadas. Con el paso de los años decidió financiar un intercambio completo como reconocimiento al lugar que lo recibió. De esa iniciativa surgió el programa Jóvenes Embajadores Mendocinos. Un viaje de ida y vuelta.
En la actualidad, Ciro cursa cuarto año de la orientación Humanidades y Ciencias Sociales. Considera al Colegio Universitario Central un espacio central en su formación y reconoce el acompañamiento de docentes, compañeros y familiares durante la postulación.
Diez meses de escuela en Alemania
El interés de Ciro por Alemania ya viene de mucho tiempo atrás, y en realidad comenzó durante la primaria. Asistió a la Escuela Andina, una institución de orientación Waldorf donde tuvo sus primeros contactos con el idioma. Antes de postularse a la beca retomó su preparación en el Instituto Goethe y también recibió clases particulares.

Mientras espera la asignación definitiva de su familia anfitriona, continúa estudiando alemán y organizando el viaje. Uno de sus intereses será conocer el funcionamiento del transporte accesible y comparar ese sistema con las condiciones que encuentra todos los días en Argentina.
En Mendoza, explica, muchas rampas de los colectivos no funcionan, tienen una inclinación peligrosa o quedan lejos del cordón cuando el conductor detiene la unidad. Esas situaciones obligan a las personas con movilidad reducida a depender de terceros, incluso para realizar recorridos habituales.
Ciro espera que el intercambio le permita ganar autonomía, conocer otra cultura y continuar trabajando sobre su proyecto. Su experiencia podría alentar a otros jóvenes con discapacidad a postularse a becas, estudiar en el exterior y ocupar espacios que por ahora pueden parecer inaccesibles.




Hacé tu comentario