Un equipo de investigadores de la Universidad de Würzburg confirmó la autenticidad de dos sermones hasta ahora desconocidos de San Agustín, uno de los pensadores más influyentes del cristianismo antiguo. El hallazgo surgió a partir del estudio de un manuscrito del siglo XII hallado en un monasterio de la ciudad polaca de Pelplin y podría aportar nuevos elementos para comprender la obra del célebre teólogo que vivió entre los siglos IV y V.
La noticia despertó interés no sólo en el ámbito académico. También podría llamar la atención del Papa León XIV, miembro de la Orden de San Agustín y frecuente citador del autor norteafricano en sus intervenciones públicas.
Un hallazgo poco frecuente
El descubrimiento comenzó cuando el latinista Christian Tornau, investigador de la Universidad de Würzburg, recibió de manera digital una copia del manuscrito medieval encontrado en Polonia. Aunque el documento fue elaborado en el siglo XII, los textos que contiene son mucho más antiguos, ya que durante la Edad Media era habitual copiar y transmitir obras de siglos anteriores.

En un primer momento, Tornau se mostró escéptico. Los errores de atribución son frecuentes en la tradición manuscrita medieval y existen numerosos sermones atribuidos a San Agustín que en realidad fueron escritos por otros autores.
“Eso ocurre cada 15 o 20 años”, explicó el investigador al referirse a este tipo de descubrimientos excepcionales. También advirtió que encontrar un texto desconocido es relativamente sencillo gracias a las bases de datos actuales, pero demostrar que realmente pertenece a San Agustín constituye un desafío mucho mayor.
Un año de análisis y una conferencia internacional
La investigación se concentró especialmente en dos de los cuatro sermones contenidos en el manuscrito. Los especialistas comprobaron que esos textos no coincidían con ninguna obra conocida ni digitalizada.
A partir de allí comenzó un trabajo minucioso de análisis lingüístico, estilístico y retórico. Tornau y un colega examinaron vocabulario, estructura argumentativa y recursos expresivos para determinar si encajaban con la producción conocida del obispo de Hipona.

Con el objetivo de obtener una validación independiente, el investigador convocó en 2025 a una conferencia académica en Viena que reunió a unos 20 especialistas en filología latina. Tras ese proceso de evaluación, la Universidad de Würzburg anunció que los dos sermones desconocidos podían considerarse auténticos.
“En estos textos no hay nada que no pudiera haber sido escrito por Agustín”, sostuvo Tornau. Según el especialista, tanto el estilo como el universo conceptual coinciden plenamente con los escritos reconocidos del autor.
Brujas, profetas y un antiguo dilema teológico
Uno de los aspectos más llamativos del hallazgo es el contenido de los sermones.
Los textos analizan un episodio del Antiguo Testamento en el que Saúl, primer rey de Israel, consulta a una hechicera para invocar el espíritu del profeta Samuel. El relato plantea interrogantes teológicos complejos sobre la omnipotencia divina y el problema del mal, una cuestión que ocupó un lugar central en la reflexión de San Agustín.

Tornau señaló que la historia abre interrogantes profundos: si Dios es todopoderoso, ¿por qué permite determinados acontecimientos? Esa discusión forma parte de uno de los debates filosóficos más antiguos del cristianismo.
Un aporte valioso para los estudios agustinianos
La especialista Carolin Oser-Grote, investigadora del Centro de Estudios Agustinianos, consideró que el descubrimiento representa “un verdadero golpe de suerte” para la disciplina. A su juicio, el tema de la invocación de los muertos probablemente ofrecía a Agustín una oportunidad ideal para captar la atención de su audiencia y desplegar su reconocida habilidad retórica.
El hallazgo resulta especialmente significativo porque los investigadores ya conocen más de 600 sermones auténticos de San Agustín. Aun así, la aparición de nuevos textos sigue siendo un acontecimiento excepcional dentro de los estudios patrísticos.

Los dos sermones serán editados y publicados antes de fin de año. Entre quienes esperan leerlos figura Michael Clemens, miembro de la Orden de San Agustín en Würzburg. Según afirmó, probablemente también despertarán el interés del Papa León XIV, cuya formación espiritual y teológica está profundamente vinculada con la tradición agustiniana.




Hacé tu comentario