El golpe llegó en la noche del lunes 25 de mayo, en la Home Deluxe Arena de Paderborn. El VfL Wolfsburgo perdió 2 a 1 en tiempo suplementario el partido de vuelta del repechaje (Relegation) y descendió por primera vez en su historia a la 2. Bundesliga, después de 29 temporadas consecutivas en la primera división del fútbol alemán. El SC Paderborn, en cambio, festejó su tercer ascenso a la máxima categoría.
Una expulsión a los 15 minutos cambió todo
El partido había arrancado bien para los Lobos. A los tres minutos, Pejcinovic puso el 1 a 0 y el club del consorcio Volkswagen pareció encaminado a defender la categoría. Pero todo cambió a los 15 minutos. El defensor danés Joakim Maehle recibió dos amarillas en apenas dos minutos y medio, y dejó al equipo con diez hombres.

Las cifras del resto del partido fueron elocuentes. A los 65 minutos, el local acumulaba un 76% de tenencia y una diferencia abrumadora de 23 a 1 en remates al arco. El empate parcial había llegado a los 39 minutos por intermedio de Bilbija, tras un saque lateral largo del capitán de Paderborn, Laurin Curda, y prolongación de Brackelmann. En el alargue, después de que Wolfsburgo se salvara dos veces con tiros en los palos —de Klaas y de Michel—, el propio Curda definió la noche: a los 100 minutos, con un derechazo cruzado al ángulo inferior izquierdo, decretó el 2 a 1 que enterró a los visitantes.
Plantel inflado, tres técnicos y resignación
El descenso no se explica solo por la expulsión de Maehle. Wolfsburgo tenía uno de los planteles más caros de la liga y, sin embargo, cayó —según consigna la agencia DPA— de manera “sang- und klanglos”, sin pena ni gloria. El plantel había sido armado con vicios de origen: demasiados jugadores parecidos en el mediocampo, ningún goleador definido y muchos pequeños grupos internos en un vestuario sobredimensionado.

La temporada empezó con el neerlandés Paul Simonis como entrenador, un técnico joven e inexperto para el que la Bundesliga resultó “una talla demasiado grande”, en términos del propio análisis de DPA. Le siguió Daniel Bauer, que tampoco logró encauzar al grupo. Recién con la llegada de Dieter Hecking, tercer técnico de la campaña, el equipo encontró cierta estabilidad. El entrenador de 61 años —campeón de la DFB-Pokal con Wolfsburgo en 2015— admitió tras la caída: “El descenso siempre duele”. Y se mostró cauto sobre su continuidad: “Seguramente vamos a juntarnos los próximos uno o dos días para analizar primero las diez semanas en las que fui responsable”.
Christiansen y un consejo de supervisión cuestionado
La conducción deportiva de los últimos años quedó señalada. El principal responsable, según el análisis de DPA, fue Peter Christiansen, el gerente deportivo danés ya cesanteado en el transcurso de la temporada. Christiansen había llegado con ambiciones, pero fallaron decisiones clave de mercado. Tampoco salió bien parado el director deportivo Sebastian Schindzielorz, separado del cargo durante el ciclo. A todo eso se sumó la falta de competencia futbolística en el Aufsichtsrat (consejo de supervisión) y, en palabras del cable de la agencia, “la indiferencia de muchos jugadores”.

Desde la cuarta posición lograda en 2020/21 bajo la conducción del austríaco Oliver Glasner, los de Baja Sajonia no volvieron a estar a la altura de las expectativas, pese al músculo financiero de la casa matriz. Volkswagen le transfirió hasta ahora entre 70 y 80 millones de euros por temporada al VfL Wolfsburg Fußball GmbH. En segunda división la cifra se reducirá, pero el respaldo estructural se mantendrá. Sebastian Rudolph, vocero del grupo automotriz y presidente del consejo de supervisión del club, lo dijo en una entrevista con la cadena NDR: “Independientemente de la categoría hay una estabilidad financiera que entregamos. El consorcio Volkswagen está firme con el VfL Wolfsburgo”.
Los seis intocables: clubes que nunca descendieron
La caída de Wolfsburgo, sumada a la del 1. FC Heidenheim también en esta temporada 2025/26, reduce a seis el número de equipos actuales en la Bundesliga que nunca conocieron el descenso desde su llegada a la primera división. La lista la completan Union Berlin (en primera desde 2019/20), RB Leipzig (desde 2016/17), FC Augsburg (desde 2011/12), TSG 1899 Hoffenheim (desde 2008/09), Bayer 04 Leverkusen (desde 1979) y Bayern Múnich (desde 1965). El histórico Hamburger SV, último miembro fundador de la liga que se mantenía en la elite, perdió esa condición en 2017/18.

Paderborn: tercer ascenso y el primero por repechaje desde 2019
Para el SC Paderborn, en cambio, fue una noche de fiesta. El club de Ostwestfalen logró su tercer ascenso a la Bundesliga y se convirtió en el primer equipo de segunda división en superar el repechaje desde 2019. El partido se jugó a las 20.30, hora local, una excepción para el club: en Paderborn rige normalmente la prohibición de mantener encendida la iluminación artificial después de las 22, y para esta ocasión se gestionó un permiso especial.

La próxima campaña, el Paderborn compartirá la Bundesliga 2026/27 con Schalke 04 y SV Elversberg, los otros dos ascendidos. Wolfsburgo había evitado la caída cuatro veces antes. En 2006, con un empate 2-2 en la última fecha ante Kaiserslautern; en 2011, con un 3-1 en Hoffenheim al cierre del campeonato; y en 2017 y 2018, con sendas victorias en los repechajes ante Eintracht Braunschweig y Holstein Kiel. Esta vez no hubo escape.




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