La Biblioteca Nacional de Francia identificó un manuscrito inédito de Wolfgang Amadeus Mozart que permaneció oculto durante más de dos siglos entre sus colecciones. El hallazgo permitió atribuir al compositor austríaco un cuaderno de 44 páginas redactado durante su estadía en París en 1778 y que contiene ejercicios de composición junto con siete piezas para flauta y arpa, algunas de las cuales nunca habrían sido interpretadas en público.
La noticia fue recibida con entusiasmo por musicólogos y especialistas, que la consideran una de las descubrimientos mozartianos más importantes de las últimas décadas. El documento ofrece además una rara ventana a una faceta poco conocida del músico: su trabajo como docente.
Un hallazgo excepcional en los archivos de París
El descubrimiento se produjo el 2 de febrero de 2026 en el Departamento de Música de la Biblioteca Nacional de Francia (BnF). François-Pierre Goy, conservador responsable de las colecciones anteriores a 1800, examinaba un cuaderno anónimo de fines del siglo XVIII cuando identificó rasgos característicos de la escritura de Mozart, quien falleció el 5 de diciembre de 1791.

La hipótesis fue posteriormente confirmada por la musicóloga Laurence Decobert, especialista en manuscritos mozartianos, y por Armin Brinzing, director de la Bibliotheca Mozartiana del Mozarteum de Salzburgo, una de las máximas autoridades internacionales en la obra del compositor.
Gilles Pécout, presidente de la Biblioteca Nacional de Francia, calificó el hallazgo como “uno de los más importantes de las últimas décadas”. Según explicó, la relevancia es doble: permite documentar la última estadía de Mozart en París y muestra en detalle la actividad cotidiana del joven músico como profesor.
Mozart maestro
El cuaderno fue elaborado durante la permanencia de Mozart en París entre mayo y julio de 1778. Por entonces, el compositor tenía apenas 22 años y buscaba consolidar una carrera que todavía estaba lejos de alcanzar la fama universal que obtendría más tarde.
Durante ese período impartió clases de composición a Marie-Louise-Philippine de Guînes, hija del duque Adrien-Louis de Guînes, un reconocido flautista aficionado y mecenas musical.

Los especialistas consideran que el manuscrito constituye el testimonio más antiguo conocido sobre la manera en que Mozart enseñaba composición. En sus páginas aparecen ejercicios realizados tanto por el maestro como por la alumna, cuyos aportes se entremezclan a lo largo del cuaderno.
La última práctica quedó inconclusa y las seis páginas finales permanecen en blanco. Los investigadores creen que las lecciones terminaron abruptamente cuando la joven contrajo matrimonio el 26 de julio de 1778.
Siete nuevas piezas para flauta y arpa
Uno de los aspectos más llamativos del descubrimiento es la presencia de siete composiciones para flauta y arpa. Seis de ellas están completas y podrán incorporarse al reducido repertorio existente para esa formación instrumental.

La combinación de flauta y arpa ocupa un lugar singular dentro de la producción de Mozart. Su obra más conocida para esos instrumentos es el célebre Concierto para flauta y arpa KV 299, también compuesto en París durante 1778 por encargo del duque de Guînes.
Los expertos destacan que las nuevas piezas permiten comprender mejor el proceso creativo que rodeó aquella etapa de la vida del compositor y podrían matizar algunos juicios críticos que el propio Mozart expresó sobre las capacidades musicales de su alumna.
De la Revolución Francesa al siglo XXI
Los investigadores creen que el manuscrito llegó a la Biblioteca Nacional como consecuencia de las confiscaciones realizadas durante la Revolución Francesa. El documento habría formado parte de materiales musicales incautados en 1794 a la familia de Guînes y posteriormente incorporados a las colecciones estatales.

La Biblioteca Nacional de Francia conserva actualmente una de las colecciones mozartianas más importantes del mundo. Su Departamento de Música reúne 45 manuscritos autógrafos del compositor, sólo superados por los fondos especializados de Salzburgo y Berlín.
Una primera audición mundial
El descubrimiento no quedará limitado al ámbito académico. Las siete piezas fueron grabadas recientemente por músicos de la Orquesta Filarmónica de Radio Francia y tuvieron su estreno público en la sala Oval de la Biblioteca Nacional de Francia. Para los amantes de la música clásica, el acontecimiento representa una oportunidad excepcional.

A más de 235 años de la muerte de Mozart, la aparición de obras desconocidas sigue siendo un hecho extraordinariamente raro y capaz de reescribir pequeños fragmentos de la historia de uno de los compositores más influyentes de todos los tiempos.




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