martes, 7 de julio de 2026

La clasificación de Argentina a los cuartos de final del Mundial 2026 volvió a poner a Lionel Messi en el centro de la escena internacional. El triunfo 3-2 ante Egipto, después de estar dos goles abajo en los últimos minutos, tuvo un eco fuerte en medios de Alemania, Suiza y Austria. La lectura fue casi unánime: el campeón del mundo estuvo muy cerca de quedar eliminado, pero encontró en su capitán la respuesta que parecía perdida.

El partido dejó una imagen doble. Por un lado, Messi falló un penal en el primer tiempo y sumó otro registro negativo desde los doce pasos. Por el otro, apareció en el tramo final con una asistencia, un gol y la conducción emocional de una remontada que cambió el clima del torneo. Esa tensión alimentó buena parte de las repercusiones. En la prensa europea no se habló de una victoria cómoda, sino de una supervivencia dramática.

Egipto estuvo 2-0 arriba con goles de Yasser Ibrahim y Mostafa Zico. El equipo africano incomodó a Argentina, defendió con intensidad y obligó a Mostafa Shobeir a sostener una actuación enorme en el arco. Pero en el cierre, Cristian Romero descontó a los 79 minutos, Messi igualó a los 83 y Enzo Fernández marcó el 3-2 en tiempo añadido. Así, la Selección siguió en carrera y espera por Suiza o Colombia en cuartos de final.

La prensa alemana habló de “magia Messi”

En Alemania, Sportschau tituló con una fórmula directa: “magia Messi” y “remontada sensacional”. El medio público alemán remarcó que Argentina estuvo al borde de la eliminación y que el quiebre llegó en apenas trece minutos. Su crónica puso el foco en el contraste entre el penal fallado por Messi y su influencia decisiva en el cierre del encuentro.

El artículo alemán describió el partido como una “locura” por la forma en que Egipto pasó de tener la clasificación casi en la mano a perderla en el último tramo. Sportschau destacó que el capitán argentino primero asistió a Romero para el 1-2, luego marcó el empate y dejó el remate emocional para Enzo Fernández. También subrayó la reacción de Lionel Scaloni, que terminó desbordado después del pitazo final y cortó una entrevista porque no podía seguir hablando.

Enzo Fernández, Mundial 2026, Selección Argentina
Enzo Fernández celebra junto tras marcar el gol del triunfo de Argentina.

Bild, con su estilo más fuerte, eligió otro ángulo. El diario alemán puso el foco en el enojo egipcio después del gol de Enzo Fernández. Su cobertura habló de un gran escándalo alrededor del árbitro François Letexier y sus asistentes. La protesta nació por un contacto de Julián Álvarez sobre Mohamed Salah antes del contraataque argentino que terminó en el 3-2. Los jugadores de Egipto reclamaron penal y rodearon al juez. Hubo amarillas para Hamdy Fathy y Mostafa Shobeir, roja para un integrante del cuerpo técnico y otra sanción para el entrenador Hossam Hassan.

La mirada de Bild reforzó una idea que también apareció en otros medios: Argentina avanzó, pero el cierre dejó discusión. No se trató solo de la remontada. También quedó instalado el debate por el reclamo egipcio previo al gol del triunfo y por otro tanto anulado mediante revisión de video en el segundo tiempo. En esa zona de tensión, Messi volvió a quedar como la figura que cambió una noche que parecía torcida.

Suiza siguió el partido con atención por el posible cruce

En Suiza, la cobertura tuvo un interés particular. Argentina podía ser rival de la selección local si los helvéticos vencían a Colombia. Por eso, medios como 20 Minuten y Blick siguieron el partido con un tono de alerta. La lectura fue clara: el campeón del mundo sufrió más de lo esperado, pero volvió a mostrar una capacidad de reacción que lo mantiene como amenaza principal.

20 Minuten tituló con asombro por el 0-2 levantado en el cierre y planteó que el triunfo terminó siendo merecido por la presión final de Argentina. El medio suizo remarcó que Egipto defendió con pasión durante buena parte del encuentro y que la Selección tuvo más pelota y más situaciones, aunque durante varios minutos eso no alcanzó. El punto central fue el cambio de ritmo del equipo argentino cuando el partido se acercaba al final.

Lionel Messi, Mundial 2026, Selección Argentina
La celebración de toda la Selección después del sufrido triunfo contra Egipto.

Blick también describió una definición “completamente loca”. Su relato marcó que Egipto estuvo muy cerca de concretar una sorpresa enorme, pero que Argentina transformó el partido en una ráfaga final. El detalle no es menor para Suiza. El posible rival de cuartos no llegó con una actuación serena, sino con señales de fragilidad defensiva y, al mismo tiempo, con una fortaleza competitiva difícil de medir.

Esa doble lectura puede ocupar mucho espacio en la previa del próximo cruce. Argentina concedió goles y volvió a quedar expuesta ante un rival que atacó con decisión. Pero también mostró que no se quiebra con facilidad. Para cualquier adversario, ese mensaje pesa. El equipo de Scaloni no controló todo el partido, pero sí controló los minutos que definieron la noche.

Austria recordó el antecedente y midió la dimensión del susto

En Austria, el partido también tuvo una resonancia especial. Argentina compartió grupo con el seleccionado austríaco, y Messi ya había fallado un penal en aquel encuentro. Por eso, la cobertura austríaca volvió sobre ese dato. Kurier remarcó que el capitán argentino erró otro penal y que, pese a ese golpe, lideró la reacción en el cuarto de hora final.

El medio austríaco presentó el 3-2 como un espectáculo cargado de drama. En su crónica, Egipto no quedó reducido a un rival menor. Al contrario, el análisis destacó el valor del equipo africano, su juego rápido y su capacidad para incomodar al campeón del mundo. Incluso señaló que Egipto llevó a Argentina a un límite que Austria no pudo alcanzar en la fase de grupos.

Ese matiz resulta importante. La prensa austríaca no leyó el triunfo argentino solo como una nueva muestra de poder. También lo entendió como una advertencia. Argentina puede sufrir. Messi puede fallar. El equipo puede quedar atrapado en un partido incómodo. Pero, cuando el margen se achica, todavía cuenta con recursos individuales y colectivos para salir de una situación extrema.

Reuters, con una mirada internacional que también circuló en medios europeos, describió a Messi entre lágrimas después del partido. Esa imagen completó el cuadro. No fue una celebración tranquila. Fue alivio. El capitán venía de fallar un penal, pegar un tiro libre en el palo y chocar contra un arquero inspirado. Después, participó en el descuento, convirtió el empate y empujó a Argentina hacia otra ronda.

La repercusión en Alemania, Suiza y Austria dejó una coincidencia: Argentina sigue viva por Messi, pero también por una resistencia colectiva que aparece en los momentos límite. El campeón del mundo no entregó su mejor versión. Tampoco dio una señal de dominio total. Lo que mostró fue otra cosa: una mezcla de vulnerabilidad, carácter y talento decisivo.

Te puede interesar

Cómo fue el encuentro de la Stiftung Verbundenheit en Berlín con la vicepresidente del Bundestag, Andrea Lindholz

Representantes de la Stiftung Verbundenheit y de la delegación internacional mantuvieron un ...
6 de julio de 2026

La reunión de Johann Wadephul con la AHK Argentina: el ministro ratificó el compromiso con la cooperación bilateral

En el marco de su visita oficial a la Argentina, el ministro federal de Asuntos Exteriores de ...
2 de julio de 2026

En Buenos Aires, el ministro Johann Wadephul reafirmó una alianza entre Alemania y Argentina que mira más allá del comercio

La visita del ministro federal de Asuntos Exteriores combinó gestos diplomáticos, anuncios ...
1 de julio de 2026
Fabio PalopoliPor

La Legislatura porteña distinguió los 170 años del Club Alemán en Buenos Aires: así fue la ceremonia

La Legislatura porteña distinguió la trayectoria del Club Alemán en Buenos Aires en el marco de ...
30 de junio de 2026
Fabio PalopoliPor

Hacé tu comentario

Por si acaso, tu email no se mostrará ;)