La CDU de Friedrich Merz volvió a quedar primera en las elecciones municipales de Baja Sajonia y le dio al canciller un respiro después del derrumbe sufrido una semana antes en Sajonia-Anhalt. El alivio, de todos modos, llegó acompañado por otro dato inquietante: la ultraderecha triplicó sus votos y consiguió su mejor resultado municipal en ese estado.
Según el recuento provisional, la CDU obtuvo 27,2%, seguida por el Partido Socialdemócrata (SPD), con 24,6%. Alternativa para Alemania (AfD) alcanzó el 15,9%, desplazó a Los Verdes del tercer lugar y confirmó que su avance ya no se limita a los territorios orientales del país.
El resultado permitió que los conservadores hablaran de un triunfo, pero no alcanzó para borrar las señales de desgaste. La CDU perdió 4,5 puntos respecto de las elecciones de 2021, pero el SPD retrocedió 5,4.
Un triunfo que también muestra el retroceso
La comparación explica por qué la celebración democristiana fue moderada. En 2021, la CDU consiguió el 31,7% y la AfD apenas llegó al 4,6%. Esta vez, la ultraderecha sumó 11,3 puntos, superó el 15% y terminó por delante de Los Verdes, que cayeron al 14,1%.
La participación electoral también subió con fuerza y llegó al 64,6%, frente al 57% de los comicios anteriores. Cerca de 6,3 millones de personas estaban habilitadas para elegir concejales, representantes de distrito, alcaldes y otras autoridades. Varias definiciones pasarán a una segunda vuelta el 27 de septiembre.

Sebastian Lechner, jefe de la CDU en Baja Sajonia, presentó el primer puesto como un respaldo, pero usó su discurso para mandarle una advertencia al gobierno nacional. “Creo que hace falta un cambio político en Berlín. Tenemos que aliviar la carga sobre la población. Los precios de la energía son demasiado altos y los costos de la vivienda también”, afirmó.
Baja Sajonia concentra plantas de Volkswagen, Salzgitter y otras grandes compañías industriales, por lo que el malestar relacionado con la energía, los salarios y la economía ocupó un lugar central en la campaña. “Nosotros también percibimos la insatisfacción con Berlín”, reconoció Lechner, pese a la victoria de su partido.
Merz enfrenta una rebelión dentro de la CDU
El triunfo municipal apareció apenas una semana después del golpe más duro que recibió Merz desde que llegó a la Cancillería. En Sajonia-Anhalt, la AfD se impuso con el 43,8% de los votos, mientras la CDU cayó hasta el 17,2% y perdió más de la mitad del apoyo que consiguió en 2021.
La ultraderecha quedó cerca de alcanzar una mayoría propia y todavía intenta formar el primer gobierno regional encabezado por la AfD en la Alemania de posguerra. Los demás partidos mantienen, por ahora, el compromiso de no integrarse a una coalición con esa fuerza, aunque las negociaciones dejaron abierta una etapa de fuerte incertidumbre.
Por otro lado, una encuesta de INSA indicó que el 78% de los alemanes no quiere que continúe como canciller. Incluso entre los votantes conservadores, el 58% prefiere otro dirigente y solamente el 36% respalda su permanencia.
Clara von Nathusius, tesorera de la organización juvenil de la CDU, expresó públicamente una crítica que circula dentro del partido. “No depende solamente de Friedrich Merz, aunque él también forma parte del problema. Lamentablemente, creo que ya no se puede ganar ninguna elección con este canciller”, sostuvo.
Merz intentó desplazar la discusión hacia la política exterior durante una cumbre en Finlandia. Aseguró que la seguridad europea resulta más importante que las disputas sobre su futuro y defendió el apoyo militar a Ucrania. Además prometió que no retrocederá “ni un centímetro” frente a quienes reclaman restablecer los vínculos con Moscú.
Dos elecciones pueden terminar con el respiro
El verdadero examen llegará el domingo 20 de septiembre, cuando Mecklemburgo-Pomerania Occidental y Berlín renueven sus parlamentos. Los sondeos anticipan escenarios muy diferentes, pero los dos pueden profundizar la crisis de la CDU y volver a colocar a Merz en el centro de las críticas.
En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, la AfD encabeza las encuestas con alrededor del 37% de intención de voto, seguida muy de cerca por el SPD de la gobernadora Manuela Schwesig, con el 34%. La Izquierda aparece con 10%, mientras la CDU se desplomó al 7%, su peor registro histórico en una elección regional.

La cercanía del umbral del 5% despertó incluso el temor de que los conservadores queden afuera del Parlamento. Schwesig concentró su campaña en presentarse como la única candidata capaz de frenar a la AfD, una estrategia que puede absorber votos de la CDU y de Los Verdes.
En Berlín, la pelea aparece mucho más fragmentada. La encuesta más reciente de INSA ubicó a la CDU y La Izquierda empatadas en 20%, seguidas por la AfD con 18%, Los Verdes con 16% y el SPD con 12%. Otro estudio colocó primera a La Izquierda, con 23%, y a los conservadores segundos, con 21%.




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