El auge de la inteligencia artificial podría llevar a los centros de datos de Alemania a consumir hasta tres veces más electricidad en 2035 que en 2026. La proyección llega cuando la falta de capacidad para conectar nuevas instalaciones ya dificulta el crecimiento del sector en algunas regiones del país.
El instituto Borderstep, que elaboró el estudio para la asociación tecnológica Bitkom, estima que los centros de datos y las instalaciones informáticas más pequeñas demandarán unos 23.000 millones de kWh en 2026. Para 2030 prevé entre 35.000 y 38.000 millones, y para 2035, entre 56.000 y 70.000 millones.
“Quien se queda atrás en infraestructura también pierde enseguida terreno en inteligencia artificial”, advirtió Ralf Wintergerst, presidente de Bitkom, al presentar los datos el 3 de noviembre.
Más potencia para la inteligencia artificial
En 2026, la IA y la computación de alto rendimiento concentran el 20% de la potencia eléctrica destinada a los equipos informáticos. Si se cumple la proyección, esa participación llegará al 55% en 2035. Para esos dos usos, el salto sería de 670 a 5.300 megavatios.

El indicador que compara la electricidad de toda la instalación con la que usan sus equipos informáticos bajó de 1,63 en 2020 a 1,42 en 2026. En otras palabras, por cada unidad de energía que demandan los equipos, las tareas de apoyo, como enfriar las salas, requieren menos electricidad que antes.
El volumen de inversión da una idea del ritmo de expansión. Bitkom estima que en 2026 se destinarán EUR 23.500 millones a centros de datos en Alemania, un 57% más que el año anterior. De ese total, EUR 18.000 millones corresponden a equipos como servidores y sistemas de almacenamiento.
La espera para conectarse a la red
La dificultad se concentra en los puntos de la red eléctrica donde varias instalaciones grandes solicitan potencia al mismo tiempo. La Agencia Federal de Redes documentó casos en los que los operadores no pudieron atender por completo todas las solicitudes. Los centros de datos compiten por esas conexiones con otras actividades que también necesitan grandes volúmenes de electricidad, como la producción de hidrógeno por electrólisis.

Desde abril, los cuatro operadores alemanes de transporte eléctrico aplican un nuevo procedimiento para las solicitudes de grandes consumidores. Cuando los pedidos superan la capacidad disponible, pueden dar prioridad a los proyectos que demuestren un mayor grado de avance, en lugar de resolverlos solo por orden de llegada. En su zona, el operador 50Hertz estima que las reservas ya ofrecidas podrían postergar hasta 2029 el inicio de nuevos proyectos de conexión.
La meta de Berlín para 2030
La estrategia que el gobierno federal aprobó en marzo busca duplicar para 2030 la potencia eléctrica disponible para los equipos de los centros de datos respecto de 2025. Para las instalaciones destinadas a IA y computación de alto rendimiento, la meta es al menos cuadruplicarla.

El cálculo de Bitkom para 2030 se queda por debajo de la meta general. Con el ritmo actual de expansión, Alemania llegaría a 5,5 gigavatios de potencia para equipos informáticos, frente a los 6 gigavatios que persigue el gobierno. Agilizar la asignación de las conexiones disponibles puede reducir la espera. Para ampliar la potencia que admite cada zona también hace falta invertir en la red.



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