Según medios de Suiza, la embajada de Estados Unidos en Berna registra un aumento de solicitudes para iniciar el proceso de expatriación. El fenómeno no es nuevo, aunque en los últimos meses tomó otra dimensión.
Durante más de una década, miles de ciudadanos estadounidenses instalados en el exterior comenzaron trámites para entregar su pasaporte. En la mayoría de los casos, el detonante estuvo relacionado con las obligaciones fiscales que Washington mantiene incluso sobre personas que viven y trabajan fuera del país.
Pero ahora apareció otro factor. El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca empezó a influir en muchas decisiones de expatriación.
Según cifras publicadas por el propio gobierno estadounidense, más de 30.000 personas renunciaron a la ciudadanía norteamericana en la última década. Aunque no existen números específicos para Suiza, distintos reportes indican que Berna se convirtió en uno de los puntos más utilizados para completar el trámite.
El peso de los impuestos se suma a las restricciones bancarias
Estados Unidos aplica un sistema fiscal poco habitual. Incluso cuando un ciudadano vive hace años en otro país, sigue obligado a declarar bienes, ingresos y activos ante las autoridades estadounidenses.

Eso incluye cuentas bancarias, hipotecas, inversiones y salarios obtenidos en el exterior. El problema para muchos expatriados es que además pagan impuestos en el país donde residen. Las consecuencias también llegan al sistema bancario. Muchos bancos suizos evitan trabajar con ciudadanos estadounidenses por las exigencias administrativas y regulatorias que impone Washington.
En varios casos, abrir una cuenta de ahorro o acceder a ciertos productos financieros resulta complicado. Un ciudadano estadounidense oriundo de Texas y residente en Suiza explicó a Swissinfo que muchas instituciones directamente rechazan clientes norteamericanos debido a las obligaciones vinculadas a la legislación fiscal estadounidense.
También sostuvo que las restricciones dificultan el ahorro para la jubilación mediante inversiones y fondos financieros. La presión sobre expatriados llegó a tal punto que el gobierno estadounidense decidió reducir este año el costo oficial para renunciar a la ciudadanía, luego de años de reclamos impulsados por organizaciones de estadounidenses en el exterior.
Estados Unidos obliga a declarar ingresos obtenidos fuera del país, incluso cuando esos ciudadanos ya pagan impuestos en el extranjero.
Trump y la polarización política aparecen entre las razones
Durante años, los motivos económicos dominaron casi por completo las solicitudes de expatriación. Ahora la situación cambió.
Según el portal suizo Watson, cada vez más ciudadanos mencionan la polarización política en Estados Unidos como una razón central para abandonar el país formalmente. El nombre de Donald Trump aparece repetidamente entre los testimonios.
Una mujer identificada como Margo aseguró que inició el trámite porque no quiere “formar parte de una dictadura”. Otra exciudadana estadounidense llamada Susan, residente desde hace 19 años en el cantón de Vaud, explicó que la reelección de Donald Trump fue “la gota que rebalsó el vaso”.
Susan completó el proceso de expatriación a fines de 2025. Según relató, ya no reconoce al país donde creció y no desea seguir vinculada políticamente a Estados Unidos. Su hija de 21 años, nacida en territorio estadounidense pero criada casi toda su vida en Suiza, también espera actualmente una entrevista en la embajada de Berna.
Berna se volvió uno de los principales puntos para expatriarse
El aumento de solicitudes en Suiza también responde a otro fenómeno: los largos tiempos de espera en otras embajadas estadounidenses de Europa.

Según informó The Guardian, varios ciudadanos residentes en distintos países europeos viajan especialmente a Suiza porque el trámite suele avanzar más rápido allí. La embajada estadounidense en Berna mantiene incluso una sección específica dedicada al proceso de expatriación y a los requisitos necesarios para abandonar formalmente la ciudadanía.
Renunciar al pasaporte estadounidense es una decisión irreversible y puede traer consecuencias legales, financieras y migratorias. Aun así, miles de personas avanzaron con el proceso durante los últimos años. Para muchos expatriados, la combinación entre presión fiscal, dificultades bancarias y rechazo político terminó inclinando la balanza.
Mientras tanto, Suiza aparece como uno de los escenarios más visibles de este fenómeno. Allí conviven ciudadanos estadounidenses que llegaron por trabajo o calidad de vida y que ahora evalúan cortar definitivamente su vínculo formal con Estados Unidos.



Hacé tu comentario