El embajador de Alemania en Argentina, Dieter Lamlé, encabezó una serie de eventos cargados de simbolismo en las ciudades neuquinas de San Martín de los Andes y Villa La Angostura, donde plantó árboles como gesto de hermanamiento en el marco de la conmemoración del bicentenario de la inmigración alemana y de las relaciones diplomáticas bilaterales.
La iniciativa, que ya superó los 40 ejemplares plantados en todo el país, busca honrar la huella histórica de los inmigrantes germanos y proyectar la cooperación futura entre ambas naciones.

Dos siglos de historia compartida
El origen de esta relación se remonta a 1825 y 1826, cuando arribó la primera oleada migratoria de alemanes al territorio argentino. “Fueron 331 personas que llegaron inicialmente a Buenos Aires y luego se expandieron hacia regiones como Misiones y Entre Ríos”, detalló Lamlé durante su visita a la región cordillerana de Neuquén. Esos pioneros fundaron comunidades que con el tiempo se consolidaron y expandieron por diversas provincias del país.

Actualmente, se estima que en Argentina residen más de un millón de descendientes de alemanes. El diplomático destacó la fuerte presencia de esta comunidad en provincias como Misiones, Entre Ríos y Córdoba, mencionando casos específicos como la ciudad de Crespo o Villa General Belgrano. “Este millón de descendientes -que también están presentes en Neuquén y la Patagonia- mantiene una energía que es fundamental para la cooperación bilateral”, afirmó.
Recepción en San Martín de los Andes
Durante el acto desarrollado en San Martín de los Andes, el intendente Carlos Salonitti subrayó la importancia de estos vínculos históricos. “Somos una zona de inmigrantes y los vínculos no se cortan por las jurisdicciones territoriales”, expresó el jefe comunal, quien además resaltó el compromiso de la provincia de Neuquén en seguir fortaleciendo la relación con Alemania y trabajar para que estos lazos culturales continúen creciendo.

Lamlé enfatizó el carácter duradero de estas conexiones: “Desde el primer momento nos recibieron con los brazos abiertos, y la cooperación entre alemanes y argentinos ayudó mucho a desarrollar el país”. El representante germano subrayó que la plantación de árboles regionales no es casual, sino que simboliza raíces profundas de dos siglos y una relación que requiere cuidado constante para proyectarse hacia el futuro.
La visita a Villa La Angostura
Previo a su actividad en San Martín, el embajador cumplió con una agenda similar en Villa La Angostura, donde fue recibido por el intendente Javier Murer. Tras un encuentro protocolar, ambos compartieron una actividad en el predio de Eco Huertas que contó con un marco cultural destacado gracias a la presentación de la Orquesta Sinfónica, que ofreció un regalo musical de bienvenida al diplomático.

Posteriormente, Murer y Lamlé procedieron al plantado de un árbol como símbolo de hermandad entre ambas naciones. El embajador, quien bromeó al decir que se siente “el jardinero mejor pagado de Argentina” por la cantidad de árboles plantados en su gira por el país, reiteró que cada ejemplar representa el compromiso de cultivar una relación bilateral sólida y duradera.

Un cierre musical
La visita del embajador alemán a la región cordillerana neuquina finalizó con su participación en el concierto de cierre del Festival de Siete Lagos, desarrollado en el Centro de Convenciones de Villa La Angostura. El evento reunió a autoridades locales, miembros de la comunidad germano-argentina y público en general en una celebración que combinó diplomacia, cultura y memoria histórica.

La gira de Lamlé por el país continuará llevando este mensaje de unidad y cooperación a otras localidades argentinas, reforzando los lazos que desde hace dos siglos unen a ambas naciones y que se mantienen vigentes en el presente a través de más de un millón de descendientes que conservan sus raíces alemanas en suelo argentino.







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