Jürgen Klopp empezó su etapa como seleccionador de Alemania rompiendo varias rutinas antes incluso de dirigir su primer partido. Presentó una convocatoria inédita de 44 futbolistas, llamó personalmente a jugadores que quería incorporar al proyecto y apareció ante la prensa con una gorra que terminó convertida en objeto de deseo. En Herzogenaurach, donde comenzó la concentración para la UEFA Nations League, dejó además otra advertencia: quiere una selección intensa, agresiva y dispuesta a aceptar cierto “caos”.
La primera prueba llegará este jueves 24 de septiembre (15:45 hs. transmite en vivo Disney+) contra Países Bajos en Ámsterdam. Tres días después Alemania recibirá a Grecia en Augsburgo. Luego cambiará buena parte del plantel para enfrentar a Serbia el 1 de octubre en Múnich y nuevamente a los griegos, el 4, en Tesalónica.
44 nombres para descubrir una nueva Alemania
La cifra sorprendió, aunque necesita una precisión: Klopp no concentró simultáneamente a 44 jugadores. Armó dos grupos, uno inicial de 24 futbolistas y otro de 20 para los siguientes encuentros. Su objetivo es ampliar el universo disponible y conocer personalmente a la mayor cantidad posible de candidatos.

“Hay algunos muchachos que sorprenden, pero vimos algo en ellos y queremos acompañar su desarrollo”, explicó el entrenador. Klopp sostiene que pretende preparar futbolistas capaces de competir al máximo nivel durante “los próximos dos o tres años” y aclaró que no existe una selección A y otra B.
El método ya ofrece señales de ruptura con el pasado inmediato. No se trata solamente de probar nombres. Klopp quiere modificar el comportamiento del equipo. “Espero más inmediatamente. Puede ponerse un poco salvaje, pero lo acepto: tiene que estar vivo”, señaló. BR24 resumió esa búsqueda con una expresión inseparable de su carrera en Borussia Dortmund y Liverpool: “fútbol heavy metal”.
Una llamada que inclinó la balanza
Entre las novedades aparece Younes Ebnoutalib, delantero de 23 años del Eintracht Frankfurt, convocado por primera vez a la selección mayor alemana. El atacante podía representar también a Marruecos y mantuvo conversaciones con el seleccionador marroquí Mohamed Ouahbi, pero terminó eligiendo Alemania. Klopp tuvo un papel directo.

“Hubo conversaciones con Marruecos. Pero cuando Jürgen Klopp llama, no podés decir que no”, explicó Ebnoutalib. El delantero contó que se emocionó después de recibir personalmente la comunicación del técnico y destacó la energía que transmite el nuevo entrenador.
No fue una improvisación completa. En julio, antes de ser convocado, Ebnoutalib ya había dicho en una entrevista que estaba abierto tanto a Alemania como a Marruecos y, consultado sobre qué haría si Klopp lo llamaba, respondió: “Sí, al ciento por ciento”.
“Uno de 83 millones”: la gorra que se volvió un símbolo
La revolución también tiene merchandising, aunque inicialmente no estaba pensado como tal. Para presentar su primera convocatoria, Klopp apareció con una gorra negra de Adidas que llevaba en dorado la frase “Einer von 83 Millionen”, “Uno de 83 millones”. Había unas tres docenas preparadas para los periodistas y desaparecieron en segundos al finalizar la conferencia. Según Sport1, la idea fue del propio entrenador y no una acción comercial de la DFB o Adidas.
El mensaje acompañaba otro concepto que Klopp introdujo en su presentación: el del “patriotismo positivo”. El técnico explicó que quiere recuperar una relación natural con la bandera alemana y vincularla con una sociedad abierta, diversa y acogedora.

La demanda por la gorra creció después de aquella aparición. Footy Headlines informó que algunas unidades llegaron a ofrecerse por unos EUR 100 (US$ 114,5) en plataformas de reventa y aseguró, a partir de una filtración, que Adidas analiza comercializar una versión para el público. La empresa todavía no anunció oficialmente ese lanzamiento.
Klopp todavía no ganó un partido como seleccionador alemán. Ni siquiera disputó uno. Pero antes de su estreno ya amplió la competencia interna, convenció a un futbolista que tenía dos selecciones posibles y consiguió que una simple gorra se transformara en parte de la conversación alrededor de la Mannschaft.
El jueves, contra Países Bajos, comenzará la etapa en la que toda esa expectativa deberá trasladarse a la cancha.





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