La carrera espacial volvió a convertirse en un escenario de competencia estratégica entre las grandes potencias y, en ese contexto, Alemania lanzó un mensaje directo hacia Washington. La ministra federal responsable de Asuntos Espaciales, Dorothee Bär, sostuvo que Estados Unidos sigue dependiendo de tecnologías europeas para concretar algunas de sus misiones más ambiciosas, incluido el regreso de astronautas a la Luna.
“Sin nosotros, no se puede”
En una entrevista concedida al medio especializado POLITICO durante la feria tecnológica VivaTech, realizada en París, Bär aseguró que Alemania y Europa aportan tecnologías críticas para los programas espaciales estadounidenses.

“Alemania y Europa aportan tecnología clave” en la carrera espacial, afirmó la funcionaria, antes de remarcar: “Sin nosotros, no se puede”. Según explicó, la cooperación tecnológica entre ambas orillas del Atlántico genera una relación de dependencia mutua que suele pasar desapercibida en el debate público sobre liderazgo espacial. “Hay dependencias mutuas claras”, señaló, aludiendo a la participación europea en algunos de los sistemas fundamentales utilizados por la agencia espacial estadounidense NASA.
El componente europeo que impulsa a Orion
Uno de los ejemplos más concretos mencionados por la ministra es el European Service Module (ESM), el módulo de servicio europeo que integra la nave Orion, pieza central del programa Artemis con el que Estados Unidos busca regresar a la superficie lunar.
“Sin el European Service Module, Estados Unidos no podría volar a la Luna”, sostuvo Bär durante su participación en VivaTech.

La propia NASA define al ESM como la “central energética” de Orion. El sistema proporciona electricidad, propulsión, control térmico, aire y agua para la nave espacial. El módulo es ensamblado en la ciudad alemana de Bremen en el marco de un programa de la Agencia Espacial Europea (ESA).
La ministra también destacó el aporte de la empresa alemana Jena-Optronik, fabricante de los denominados “star trackers”, sensores que permiten determinar la orientación de la nave en el espacio mediante la observación de estrellas.
Tecnología, regulación y tensiones transatlánticas
Las declaraciones de Bär llegan en un momento de creciente fricción entre Europa y Estados Unidos por el control de tecnologías consideradas estratégicas, entre ellas la inteligencia artificial, los servicios en la nube y los semiconductores.
Según recordó POLITICO, la administración estadounidense avanzó recientemente con restricciones al acceso de extranjeros a los modelos más avanzados de inteligencia artificial desarrollados por la empresa Anthropic. La decisión reforzó los argumentos de quienes impulsan en Bruselas una mayor autonomía tecnológica frente a la dependencia de proveedores norteamericanos.

En paralelo, la Comisión Europea presentó un paquete de medidas orientado a fortalecer la denominada “soberanía tecnológica” del bloque.
Frente a ese escenario, Bär insistió en que la relación tecnológica entre Europa y Estados Unidos no es unilateral. A su juicio, ambas partes necesitan preservar la cooperación en áreas críticas, especialmente en el sector espacial.
La competencia global por el espacio
La ministra también advirtió sobre el avance de otros actores internacionales en la nueva carrera espacial.
“Hablamos mucho de Estados Unidos. Al mismo tiempo, no debemos pasar por alto que del otro lado se está formando una alianza fuerte integrada por Rusia, China, Corea del Norte e Irán. No quiero que esos países ganen la carrera espacial”, declaró.

La exploración espacial se ha convertido en un terreno clave para la competencia geopolítica debido a su importancia para las comunicaciones satelitales, la obtención de datos estratégicos y el potencial aprovechamiento de recursos extraterrestres.
Estados Unidos continúa liderando ese proceso, impulsado en gran medida por compañías privadas como SpaceX, fundada por Elon Musk, y Blue Origin, propiedad de Jeff Bezos. Este último participó también en VivaTech y aseguró que la demanda global de lanzamientos espaciales es actualmente “insaciable”, al señalar que su empresa ya enfrenta una importante acumulación de pedidos.
Menos burocracia para competir
Bär aprovechó además para cuestionar la proliferación de regulaciones dentro de la Unión Europea. En referencia al proyecto de Ley Espacial Europea presentado el año pasado, planteó que el exceso de normas podría dificultar el surgimiento de campeones tecnológicos continentales.

“Queremos reducir la burocracia. Sin embargo, seguimos creando nuevos requisitos”, afirmó. La funcionaria explicó que el gobierno alemán trabaja actualmente en una nueva legislación nacional destinada a acelerar el desarrollo y la implementación de tecnologías espaciales por parte de las empresas, con el objetivo de fortalecer la competitividad europea en un sector considerado estratégico para las próximas décadas.




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