Austria consiguió uno de los resultados más contundentes del concurso de la International Whisky Competition 2026. Una pequeña destilería familiar de Baja Austria ocupó los tres lugares del podio nacional. El primer puesto quedó en manos de una bebida elaborada con centeno orgánico y madurada en barricas que antes contuvieron un vino de pera.
El reconocimiento puso a Destillerie Farthofer en la cima del concurso. Su Single Grain Bio Schlägler Roggen Mostellofass recibió 89,60 puntos. Así obtuvo el premio al mejor whisky de Austria de 2026. La botella cuesta EUR 60,80 en la tienda de la firma.
Cada bebida se evaluó a ciegas mediante 15 criterios y sobre una escala de 100 puntos. El certamen también distinguió expresiones de Taiwán, Australia y China. Sin embargo, el dominio austríaco dentro de su categoría fue total.
Austria se queda con todo el podio
El Farthofer Single Grain Bio Schlägler Roggen Mostellofass alcanzó 89,60 puntos, con los que encabezó la lista austríaca de la International Whisky Competition 2026. Se produce en Öhling, una localidad del Mostviertel, en Baja Austria.
El destilado permaneció ocho años en barricas de Mostello. Allí aparece el rasgo más particular del ganador. El Mostello es una especialidad de la casa elaborada con mosto de pera y destilado de fruta, mediante un método inspirado en el oporto. No se trata de un single malt. Es un whisky de centeno orgánico de grano único. La materia prima pertenece a la variedad Schlägler Roggen, un centeno tradicional que la familia cultiva y procesa dentro de su propio establecimiento.

Las peras utilizadas proceden del Mostviertel, una zona asociada desde hace siglos con su cultivo. Las barricas conservan parte de ese carácter. Durante la crianza, el whisky toma notas dulces y frutales, pero mantiene la estructura especiada del centeno.
El jurado encontró aromas y sabores de crema, postre de chocolate, cereales, peras secas y ciruelas pasas. Se embotella con una graduación alcohólica de 55%, sin rebajar y con su potencia natural de barrica. Cada unidad se llena de manera manual. El cierre recibe un sello de cera estampado por la propia destilería. La presentación es de 500 mililitros. El precio informado es de EUR 60,80, según la tienda oficial de Farthofer.

Farthofer también obtuvo la segunda posición con su Bio Mais Rotweinfass, un whisky de maíz criado en barrica de vino tinto. Logró 88,07 puntos. El tercer puesto fue para el Single Grain Emmer Mostellofass, elaborado con trigo emmer y calificado con 87,37 puntos.
De esta manera, una sola casa ocupó todo el podio de Austria. La diferencia entre el primero y el tercero fue de apenas 2,23 puntos. El resultado mostró una línea consistente y, al mismo tiempo, tres formas distintas de trabajar cereales y barricas.
El centeno y las peras del Mostviertel
Farthofer funciona como una empresa familiar dirigida por Josef y Doris Farthofer, en un trabajo que combina agricultura, malteado y destilación. La firma cultiva cereales orgánicos en 45 hectáreas situadas en Biberbach, también en Baja Austria. Allí produce centeno Schlägler, trigo emmer, espelta y otras variedades. La rotación de cultivos forma parte del sistema de trabajo. La destilería sostiene que ese esquema protege el suelo y permite conocer el origen de cada lote.
Mientras muchos productores pequeños compran el cereal ya malteado, Farthofer eligió realizar esa etapa dentro de su planta. Ese proceso le permite adaptar el secado y la preparación del grano a cada bebida.
El whisky austríaco premiado también expresa una tradición regional que va más allá del cereal, ya que el Mostviertel se distingue por sus perales y por las bebidas derivadas de esa fruta. La familia trasladó ese patrimonio al whisky mediante barricas usadas para Mostello.

El recipiente no funciona solo como depósito. La madera aporta restos aromáticos del producto anterior. En este caso, la pera madura, la fruta seca y el dulzor se combinan con el tono especiado del centeno. El resultado se aleja tanto de los perfiles muy ahumados como de los whiskies dominados por la vainilla.
En su mejor producto, Farthofer no intentó copiar una receta escocesa o irlandesa. Tomó técnicas conocidas y las vinculó con ingredientes austríacos. El premio reconoció precisamente una bebida con origen reconocible.
La casa ya contaba con experiencia en certámenes internacionales. Su O-Vodka recibió en 2012 el título de mejor vodka del mundo en la International Wine and Spirit Competition. Esa distinción dio visibilidad a la firma fuera de Austria. El nuevo podio amplía ahora su presencia en el segmento del whisky.
Taiwán, Australia y China completan el mapa
El mayor puntaje del certamen fue para Kavalan Peatist Oloroso Sherry Cask Single Cask Strength. El single malt de Taiwán obtuvo 96,97 puntos. También recibió el título de Whisky del Año y encabezó la categoría de mejor whisky mundial. Kavalan ocupó además el segundo y el tercer puesto de esa sección. Ocho de sus expresiones ingresaron entre las 15 mejor calificadas. Su director de investigación y desarrollo, Zerose Yang, fue reconocido como Maestro Destilador del Año.
La botella ganadora utiliza malta europea con un nivel ligero de turba. Su maduración se realiza en barricas de jerez Oloroso. Se embotella desde una sola barrica, con graduación natural, sin filtrado en frío y sin colorantes agregados. El clima cálido de Taiwán acelera el contacto entre el líquido y la madera. Esa condición también eleva la evaporación durante la crianza. El jurado destacó turba, frutas tropicales, caramelo, ciruelas tostadas, pasas, higos, canela, chocolate, café y frutos secos.
Australia quedó representada por Nullaki Single Malt Tawny Cask 0017. Recibió 91,83 puntos y el primer puesto nacional. La destilería comenzó a producir en 2022 en Denmark, una localidad de Australia Occidental.
En China, Laizhou Amontillado Sherry Cask alcanzó 93,87 puntos. La expresión maduró en barricas de primer llenado que antes contuvieron jerez Amontillado español. Salió al mercado con una graduación de 66%.
Laizhou también consiguió el tercer lugar de su país con Sherry Harmony No. 3. Entre ambas botellas se ubicó The Chuan Pure Malt con terminación en barrica de Pedro Ximénez, que recibió 93,13 puntos. El podio chino, como el austríaco, mostró una concentración marcada en pocos productores.



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