Gianni Infantino otra vez está en problemas por las sospechas que lo relacionan con el presunto manejo indebido del dinero de la FIFA y sus vínculos con Estados Unidos. Ahora, investigaciones periodísticas revelaron un contrato de casi cuatro millones de dólares para alquilar una oficina en la Torre Trump de Nueva York y pagos al dirigente que no figuraban en el informe anual de la Federación Internacional de Fútbol Asociado.
Todo esto vuelve a apuntar contra la transparencia financiera de una organización con sede en Zúrich que amplió su estructura estadounidense para organizar el Mundial de Clubes de 2025 y la Copa del Mundo de 2026. En un caso, los cuestionamientos apuntan a la necesidad de contratar oficinas vinculadas con la familia Trump. En el otro, a la información publicada sobre los ingresos del presidente ítalo-suizo.
Una oficina millonaria en la Torre Trump
Se trata de una investigación realizada por The New York Times. En ella consta que el contrato de alquiler comenzó en junio de 2025 y abarca siete años y siete meses, hasta fines de 2032. Son casi cuatro millones de dólares por oficinas de unos 450 metros cuadrados en el piso 17 del edificio. La operación se formalizó mediante FIFA Americas Incorporation con Trump Tower Commercial LLC, empresa presidida por Eric Trump, hijo del mandatario estadounidense.

La apertura se anunció públicamente en julio de 2025, en un acto con Infantino, Eric Trump y el exfutbolista brasileño Ronaldo. La FIFA exhibió allí el trofeo del Mundial de Clubes y presentó la nueva oficina como una ampliación de su presencia institucional en Estados Unidos. La entidad ya contaba con oficinas en Miami, donde funcionan su división jurídica y de cumplimiento y los equipos encargados de organizar las competiciones estadounidenses.
Los pagos registrados en Estados Unidos
El segundo frente involucra a FWC2026 US Inc., la entidad estadounidense creada para organizar el Mundial. Su declaración correspondiente a 2024 registra una compensación de aproximadamente 1,72 millones de dólares a nombre de Giovanni Infantino. La cifra figura en documentación fiscal pública y es adicional a las remuneraciones provenientes de entidades relacionadas que aparecen en otra columna del mismo formulario.
Por su parte, la memoria de 2024 de la FIFA informó una remuneración de 4,274 millones de francos suizos para el presidente. El desglose incluye 2,6 millones de salario fijo, 1,65 millones de remuneración variable y 24.000 francos por gastos.

La investigación también vinculó parte de las compensaciones con los gastos de residencia del dirigente en Miami Beach, donde utilizó una mansión en Sunset Islands. Las fuentes consultadas plantearon que ciertos importes podrían corresponder al alojamiento.
La respuesta de la FIFA y las reglas de transparencia
La FIFA negó que pague un segundo salario a Infantino y sostuvo que cumple sus obligaciones de información. Afirmó que la remuneración y los beneficios contractuales dependen de una subcomisión independiente, que sus cuentas están auditadas y que las declaraciones respetan las normas fiscales de Suiza, Estados Unidos y otras jurisdicciones.

Las propias reglas de la institución establecen la publicación anual de las remuneraciones individuales de sus principales autoridades, entre ellos al presidente, los vicepresidentes, los integrantes del Consejo y el secretario general, además de responsables de comisiones. La subcomisión de remuneraciones tiene la facultad de definir esos pagos y aprobar los contratos del presidente y del secretario general.
Esa misma instancia debe controlar el cumplimiento de las reglas salariales. Por eso, la discusión comprende tanto la autorización de los beneficios como la posibilidad de conocerlos a través de la información institucional. La FIFA rechaza que exista un incumplimiento; las investigaciones cuestionan que los datos difundidos permitan reconstruir de manera completa la remuneración de Infantino.



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