Europa convirtió su amenaza en una decisión formal. La UEFA y sus 55 federaciones aprobaron por unanimidad un boicot a la FIFA. Ninguna selección europea participará en competiciones organizadas por el organismo mientras continúe el proyecto que busca incorporar inversores privados.
La resolución alcanza a Alemania, Austria y Suiza. También incluye a las restantes asociaciones nacionales del continente. El bloque exige que Gianni Infantino retire por completo la propuesta y ofrezca garantías vinculantes de que no volverá a abrir sus torneos a la propiedad privada.
El conflicto nació por FIFA Forward Enterprise, una empresa proyectada para concentrar los negocios y la organización operativa del Mundial y otras competencias. La FIFA pretende vender una participación minoritaria a inversores externos. Europa considera que esa entrada de capital modificaría las prioridades del deporte.
La medida no implica que todas las selecciones europeas abandonen de inmediato sus calendarios. Se trata de un compromiso condicionado. Si la propuesta desaparece y FIFA acepta las exigencias planteadas, el boicot podría levantarse.
Europa aprobó un boicot unánime
La decisión llegó después de una reunión virtual de emergencia celebrada este jueves 30 de julio. Las 55 federaciones respaldaron una posición común. El comunicado final sostiene que el Mundial no se vende y que ninguna institución tiene autoridad moral para entregar parte de ese patrimonio a inversores.
El texto europeo no deja margen para una aceptación parcial. FIFA deberá abandonar toda la propuesta. Además, tendrá que asegurar mediante compromisos vinculantes que sus competiciones y su estructura de gobierno no quedarán abiertas a futuros propietarios privados.
Mientras esas condiciones no se cumplan, ninguna selección perteneciente a UEFA disputará torneos de FIFA. La decisión comprende Mundiales masculinos, femeninos y juveniles. También podría afectar nuevas competencias internacionales impulsadas por la conducción de Infantino.

La primera cita de gran escala bajo amenaza es el Mundial femenino 2027, previsto en Brasil. La competencia comenzará el 24 de junio y contará con varias potencias europeas. Si la disputa continúa, el torneo podría perder a buena parte de sus principales candidatas.
Alemania, Austria y Suiza forman parte del bloque que respaldó la resolución. La Federación Alemana de Fútbol, la Federación Austríaca y la Asociación Suiza quedan comprometidas con la postura continental. Sus selecciones no podrán participar por separado mientras se mantenga la decisión colectiva.
Qué propone FIFA Forward Enterprise
El proyecto de Gianni Infantino plantea crear una empresa llamada FIFA Forward Enterprise, conocida por las siglas FFE. Esa entidad reuniría los derechos de televisión, los patrocinios, la venta de entradas y las licencias comerciales. También participaría en la gestión operativa de los torneos.
La compañía tendría una valuación inicial de USD 20.000 millones. La FIFA espera recaudar hasta USD 4.200 millones durante 2026 mediante la incorporación de capital privado. Esos socios comprarían una participación minoritaria y sin control directo.
FIFA sostiene que conservaría la mayoría del directorio. También mantendría la autoridad sobre los reglamentos, los calendarios, los formatos y las decisiones deportivas. Los inversores aportarían dinero y experiencia comercial, pero no ocuparían funciones operativas.

Los ingresos permitirían ampliar los fondos destinados a las 211 asociaciones nacionales. Cada federación podría solicitar hasta USD 20 millones para estadios, centros de entrenamiento y proyectos especiales. El programa ordinario para el período 2027-2030 también subiría de USD 8 millones a USD 20 millones por miembro.
Los ciclos posteriores contemplan USD 22 millones entre 2031 y 2034, y USD 24 millones entre 2035 y 2038. La conducción de Infantino presenta esas cifras como una oportunidad para distribuir mejor los ingresos del Mundial. El dinero también financiaría el fútbol juvenil, femenino y de base.
Las federaciones tienen plazo hasta el 19 de septiembre para tomar una posición. La propuesta necesita una mayoría simple entre los 211 miembros de FIFA. Infantino deberá conseguir al menos 106 votos, además del respaldo del Consejo.
Infantino enfrenta su mayor desafío
La unidad europea cambia el escenario político. Las 55 federaciones representan poco más de una cuarta parte de los votos dentro de FIFA. Infantino todavía podría alcanzar la mayoría con apoyo de otros continentes, pero aprobar un proyecto comercial sin Europa tendría consecuencias difíciles de calcular.
La oposición tampoco queda limitada a UEFA. La Confederación Asiática cuestionó que FIFA nunca la consultara antes del anuncio. Su presidente, Salman bin Ibrahim Al-Khalifa, calificó el procedimiento como inaceptable y pidió a las 47 asociaciones asiáticas que no adopten una decisión apresurada.
Concacaf tomó una posición parecida, ya que el organismo que reúne a Norteamérica, Centroamérica y el Caribe aseguró que conoció los detalles por publicaciones periodísticas. También reclamó un proceso institucional con información suficiente y participación de todas las partes.
África analizará el proyecto durante una próxima reunión de su comité ejecutivo. Oceanía prevé discutirlo en agosto. La Conmebol todavía no comunicó una posición pública definitiva.



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