En Alemania, renovar el ferrocarril puede exigir meses de desvíos, viajes más largos y colectivos en reemplazo de otros servicios. Deutsche Bahn concentra las obras en corredores que quedan temporalmente fuera de circulación. En Francia, la línea de alta velocidad París-Lyon ofrece otra experiencia: buena parte de las intervenciones se realiza de noche para que los trenes vuelvan a pasar de día.
Cerrar una línea permite intervenir al mismo tiempo sobre rieles, alimentación eléctrica y señalización. También obliga a encontrar recorridos alternativos para los pasajeros y las cargas. Trabajar en las horas sin servicio conserva la circulación diurna, aunque reparte la renovación en campañas sucesivas y limita el tiempo disponible para cada jornada.
El contraste requiere una precisión: París-Lyon también tuvo interrupciones completas. En noviembre de 2024 cerró cuatro días para preparar una nueva señalización. La diferencia entre ambos modelos está en la duración y la organización de los cortes, con consecuencias directas sobre quienes necesitan viajar.
Hannover-Berlín: un viaje 80 minutos más largo
La renovación entre Hannover y Berlín, iniciada el 2 de octubre, muestra el impacto de la estrategia alemana. El programa tiene trabajos hasta diciembre de 2027 y comprende la sustitución de 52 kilómetros de vía montada sobre losas de hormigón, instalada en los años noventa. Después de unas tres décadas de uso intensivo, esa estructura necesita una renovación profunda.

DB InfraGO, responsable de la infraestructura, debe desmontar el hormigón existente, acondicionar la base y colocar nuevas placas. La intervención se combina con mejoras en vías, tendido eléctrico y estaciones.
Para los pasajeros, la consecuencia más visible es el desvío de los trenes de larga distancia por Braunschweig y Magdeburgo, que agrega unos 80 minutos al viaje entre Hannover y Berlín. La conexión se mantiene por ese recorrido. Los servicios regionales que no pueden circular se reemplazan por colectivos.
La preparación del desvío también demanda recursos: Deutsche Bahn destinó alrededor de EUR 50 millones a trabajos de mantenimiento en el itinerario alternativo para que pudiera absorber el tránsito adicional.
Alemania ajusta el programa de cierres
La magnitud de las obras llevó al Gobierno alemán y a DB InfraGO a revisar su planificación. El 9 de octubre anunciaron que las grandes renovaciones previstas entre 2027 y 2031 pasarían de 21 a 13 corredores. Los proyectos restantes se postergan; la reducción busca adecuar el calendario a la capacidad de la red y de las constructoras.

“La renovación de la red es indispensable, pero también importa cómo construimos”, expresó Evelyn Palla, presidenta de Deutsche Bahn. La empresa mantiene el principio de concentrar las intervenciones, aunque reconoce la necesidad de mejorar su ejecución y reducir las molestias para los usuarios.
Francia aprovecha la noche, pero también necesita cerrar
París-Lyon comenzó a funcionar en 1981. Su renovación combina campañas de sustitución de componentes con la modernización de los sistemas que controlan la circulación. Los trabajos nocturnos permiten intervenir sobre la infraestructura y devolverla al servicio comercial al día siguiente.
Una campaña de 2022 muestra la escala de ese método. Entre Sambourg y Châtel-Gérard, SNCF Réseau utilizó un tren de renovación de 750 metros de largo para renovar más de 500 metros de vía por noche, en promedio. La mecanización permitía reemplazar componentes y preservar la circulación diurna. El avance se distribuía a lo largo de meses.
Sin embargo, algunas operaciones necesitan una interrupción continua. Para preparar la nueva señalización de París-Lyon, SNCF Réseau programó el cierre del 9 al 12 de noviembre de 2024, después de cinco años de trabajos que, según la empresa, se desarrollaron sin impacto para los viajeros.



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