Alemania dio una increíble advertencia para quienes desbloquean el celular solamente con la huella digital. ¿Por qué? Porque una fotografía inofensiva publicada en las redes sociales podría dar suficiente información para copiar los surcos de un dedo, fabricar una réplica y engañar al sensor de algunos celulares.
La Oficina Federal de Seguridad de la Información de Alemania, conocida como BSI, aseguró que los avances de las cámaras, la inteligencia artificial y la impresión 3D facilitaron una técnica que hasta hace pocos años requería conocimientos especializados. Incluso una selfie haciendo el gesto de la paz puede dejar expuestos el índice y el dedo medio con la definición necesaria para intentar reconstruirlos.
“Tu huella digital está en Internet sin que lo sepas”, advirtió el organismo. El principal problema es que una característica biométrica no puede modificarse después de una filtración. Una contraseña robada se cambia en pocos minutos; los dibujos que forman las yemas de los dedos acompañan a una persona durante toda su vida.
Cómo pueden copiar una huella desde una fotografía
Las cámaras actuales capturan detalles que en general pasan inadvertidos para quien publica una imagen. Cuando los dedos aparecen cerca del lente, bien iluminados y dirigidos hacia la cámara, los surcos pueden quedar registrados con bastante nitidez. Varias fotos de la misma mano ya sirven para juntar información desde diferentes posiciones y completar las partes que no se observan en una sola toma.

Una herramienta de inteligencia artificial puede mejorar la definición, corregir la perspectiva y reconstruir los sectores incompletos. El dibujo resultante se transforma en un modelo que luego sirve para producir un molde con una impresora 3D. Sobre esa base pueden utilizarse materiales como silicona, gelatina o compuestos conductores capaces de imitar el contacto de la piel.
La réplica no tiene que ser idéntica en cada detalle. Los teléfonos almacenan una representación matemática de algunos rasgos característicos y aceptan cierto margen de variación para reconocer el dedo cuando está húmedo, sucio, lastimado o apoyado en un ángulo diferente. Un atacante necesita reproducir una cantidad suficiente de coincidencias para que el sistema lo considere auténtico.
Los sensores más modernos tienen mecanismos destinados a detectar falsificaciones, y algunos analizan profundidad, conductividad, textura o señales asociadas con un dedo real.
Qué tan probable es sufrir un ataque
La advertencia alemana no respondió a una serie concreta de robos ni significa que cualquier desconocido pueda vaciar una cuenta bancaria después de observar una selfie. El BSI aclaró que buscó crear conciencia sobre un riesgo general que aumenta a medida que mejoran las imágenes disponibles públicamente.
Un ataque de estas características todavía tiene varias condiciones. Primero, el delincuente debe identificar a su víctima, tener fotografías adecuadas, reconstruir una huella que la persona tenga registrada y conseguir acceso físico a su teléfono. Después, también necesita que el aparato o la aplicación no tengan una protección eficaz contra las falsificaciones.

La amenaza es más seria en ataques dirigidos contra empresarios, funcionarios, empleados con acceso a sistemas internos o personas cuyos celulares contienen información especialmente valiosa.
Cómo proteger el teléfono y las aplicaciones
La medida más importante es configurar un método adicional para los accesos delicados. Un PIN de seis cifras o una contraseña resistente pueda dar una barrera que no puede reconstruirse mirando una mano. Para cuentas bancarias, correos electrónicos y plataformas laborales conviene activar la autenticación en dos pasos mediante una aplicación, una llave física o un dispositivo independiente.
No alcanza con que el celular permita ingresar mediante huella o PIN. Si cualquiera de los dos métodos abre por sí solo la misma aplicación, no existe una verdadera verificación en dos factores. La protección aumenta cuando el sistema exige la biometría y, además, un dato que solamente conoce el propietario.
Los usuarios también deberían mantener actualizado el sistema operativo, revisar qué aplicaciones permiten confirmar operaciones únicamente con el dedo y desactivar la biometría en aquellas que concentren información especialmente sensible. Los PIN como “1234”, fechas de nacimiento o repeticiones de números ofrecen muy poca resistencia.




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