Un equipo de investigadores y buzos técnicos encontró frente a la costa griega de Préveza los restos del LS 6, una pequeña lancha torpedera de la Kriegsmarine en tiempos del nazismo, que permaneció 83 años en el fondo del mar Jónico. El pecio apareció a 96 metros de profundidad, en un notable estado de conservación, después de una búsqueda histórica y submarina que comenzó en 2013.
El hallazgo resulta excepcional no por el tamaño del buque, sino precisamente por lo contrario. El LS 6 medía apenas 12,5 metros de eslora y pertenecía a los Leichte Schnellboote, una familia de pequeñas embarcaciones militares alemanas de alta velocidad utilizadas durante la Segunda Guerra Mundial. Según los investigadores, podría tratarse del único ejemplar superviviente de este tipo en el mundo.
La búsqueda comenzó cuando el historiador naval alemán Peter Schenk aportó en 2013 información procedente de archivos de guerra sobre una pequeña embarcación de la Kriegsmarine perdida mientras era remolcada en aguas entre Léucade y Préveza.

La pista llegó al investigador griego Giorgos Karelas, quien reconstruyó durante años la historia del LS 6 mediante documentos, mapas y registros de la Segunda Guerra Mundial. El trabajo permitió reducir progresivamente el área de búsqueda hasta detectar mediante sonar un objetivo a unos 96 metros de profundidad.
La identificación exigía, sin embargo, llegar hasta el pecio. Esa tarea quedó en manos del equipo de buceo técnico AegeanTec. Las inmersiones y fotografías permitieron comparar dimensiones, materiales y componentes de la embarcación con la documentación histórica. El LS 6 apareció casi erguido sobre el fondo arenoso y con buena parte de su estructura conservada.
Una lancha de aluminio del nazismo capaz de alcanzar 37 nudos
El diseño también explica el interés histórico del descubrimiento. Con 12,5 metros de largo, 3,46 metros de ancho y unas 12,7 toneladas de desplazamiento, el LS 6 podía alcanzar una velocidad cercana a los 37 nudos, unos 68 kilómetros por hora.

A diferencia de otras pequeñas embarcaciones militares contemporáneas, estaba construida con una aleación ligera de aluminio mediante técnicas vinculadas con la experiencia aeronáutica de Dornier. Ese material fue también una de las características que ayudaron a identificar los restos.
Los LS fueron concebidos como embarcaciones rápidas y ligeras capaces de operar asociadas a unidades mayores. El LS 6 sufrió modificaciones durante su vida operativa y, al igual que el LS 5, fue equipado con tubos lanzatorpedos antes de regresar al Egeo en 1943.
De Corfú al fondo del Jónico
Su último capítulo comenzó en septiembre de 1943, en medio de una transformación militar decisiva en el Mediterráneo. Tras el armisticio entre Italia y los Aliados, Alemania intentó ocupar posiciones estratégicas que hasta entonces habían permanecido bajo control italiano.
El LS 6 participó en las operaciones alemanas en el oeste de Grecia y resultó gravemente dañado durante un ataque aéreo frente a Corfú. La embarcación terminó hundida junto al muelle de Igoumenitsa, pero las fuerzas alemanas lograron reflotarla.
La decisión fue trasladarla hacia El Pireo remolcada por otra embarcación. El viaje terminó durante la madrugada del 29 de septiembre de 1943: frente a Préveza, el cabo de remolque se rompió, el LS 6 volcó y se hundió. Su tripulación fue rescatada.

Allí permaneció durante más de ocho décadas. El hallazgo cerró una búsqueda de 13 años, pero abrió otra etapa. La combinación entre documentación de archivos y buceo técnico permitió identificar un pequeño vestigio de la guerra naval alemana que, por sus características constructivas y su estado de conservación, puede aportar nueva información sobre una clase de embarcaciones de la que prácticamente no quedan testimonios materiales.





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