La expansión de la energía solar enfrenta un problema cada vez más visible: el espacio. Los parques fotovoltaicos requieren grandes superficies y, en muchos casos, compiten con tierras agrícolas, áreas naturales o proyectos urbanos.
Ante ese escenario, Alemania decidió probar una alternativa diferente. En lugar de instalar paneles sobre campos o techos, apostó por colocarlos sobre el agua. El resultado comenzó a despertar interés dentro y fuera del país.
En Baviera, una antigua cantera inundada se transformó en una planta de paneles solares flotantes capaz de producir electricidad sin alterar de manera importante el ecosistema del lago donde funciona. Las primeras observaciones muestran que la generación energética y la conservación ambiental pueden convivir cuando el diseño se adapta a las características del entorno.
Cómo funciona la planta solar flotante de Baviera que genera energía sobre un lago
El proyecto se encuentra en el distrito de Starnberg y ocupa una cantera de grava abandonada conocida como Jais. La instalación recibe el nombre de Jais Vertical Floating Photovoltaic System y se convirtió en la primera planta fotovoltaica flotante vertical de este tipo a nivel mundial.

Su capacidad alcanza los 1,87 megavatios y la producción estimada ronda los 2 gigavatios-hora de electricidad por año. Sin embargo, el dato más importante no está relacionado con la energía que genera. Los paneles cubren apenas el 4,65% de la superficie del lago. Ese porcentaje resulta decisivo porque evita que el agua quede completamente sombreada.
La luz continúa llegando al lago y permite que los procesos biológicos sigan desarrollándose de manera normal. La iniciativa surgió a partir de una pregunta sencilla: ¿por qué ocupar nuevos terrenos cuando existen miles de espacios artificiales creados por antiguas actividades industriales?
Alemania cuenta con 6.043 cuerpos de agua artificiales, entre ellos canteras inundadas, embalses, lagos mineros y áreas de extracción abandonadas. Los impulsores del proyecto sostienen que estos lugares ofrecen una oportunidad para ampliar la producción de energía renovable sin afectar nuevas superficies naturales.
Por qué los paneles solares verticales producen electricidad en horarios más útiles
La mayoría de los parques solares utiliza paneles inclinados para captar la mayor cantidad posible de radiación durante el mediodía. El sistema desarrollado en Baviera utiliza otro enfoque. Los módulos están instalados de forma vertical y orientados hacia el este y el oeste.

Dicha configuración permite aprovechar mejor la luz de la mañana y de la tarde. La decisión responde a una cuestión práctica. La demanda eléctrica no alcanza necesariamente su punto máximo durante las horas centrales del día. En muchos casos, el consumo aumenta durante las primeras horas de la mañana y al finalizar la jornada laboral.
Los paneles bifaciales verticales captan luz por ambos lados y mantienen niveles de producción más equilibrados a lo largo del día. La planta utiliza alrededor de 2.600 módulos solares. Cada estructura incorpora estabilizadores sumergidos que permiten resistir el viento y las variaciones en el nivel del agua.
Además, entre las filas de paneles existen amplios corredores abiertos. Estos espacios dejan pasar la luz, favorecen la circulación del agua y reducen el impacto sobre el ecosistema.
Qué impacto tienen los paneles solares flotantes sobre los ecosistemas acuáticos
La principal preocupación de los especialistas ambientales siempre fue la misma: ¿qué ocurre cuando una parte importante de un lago queda cubierta por paneles?
La reducción de luz puede modificar la temperatura del agua, alterar los niveles de oxígeno y afectar plantas, peces y aves acuáticas. Por ese motivo, la legislación alemana establece límites estrictos para este tipo de desarrollos.
Las plantas de energía solar flotante generalmente solo pueden construirse sobre cuerpos de agua artificiales o fuertemente modificados por actividades humanas. Además, la cobertura no debe superar el 15% de la superficie total del agua. La planta de Jais se encuentra muy por debajo de ese límite.
Las observaciones realizadas durante los primeros meses de funcionamiento muestran que la luz sigue llegando al agua y que el intercambio de oxígeno continúa produciéndose. También se registró actividad de peces y aves acuáticas en las áreas cercanas a las estructuras flotantes.
Los investigadores observaron otro efecto inesperado. Al cubrir una pequeña parte del lago, los paneles contribuyen a reducir la temperatura superficial del agua durante los meses más cálidos. Diversos estudios sugieren que este fenómeno podría ayudar a mitigar algunos efectos asociados al calentamiento climático en determinados entornos acuáticos.
Cuántos lagos artificiales podría aprovechar Alemania para producir energía solar
Más allá de los resultados ambientales, el proyecto también mostró ventajas económicas. Durante la fase inicial de funcionamiento, la operación vinculada a la cantera redujo aproximadamente un 60% el consumo de electricidad procedente de la red.

Las estimaciones indican que el ahorro podría acercarse al 70% una vez que el sistema alcance su rendimiento previsto. La energía producida se consume cerca del lugar donde se genera y así se reduce la necesidad de transportar electricidad a grandes distancias y disminuye la presión sobre las redes energéticas.
El éxito de la primera etapa impulsó una ampliación. Ya existe una segunda fase planificada con otros 1,7 megavatios de capacidad adicional. Aun con esa expansión, la cobertura total permanecerá por debajo del 10% de la superficie del lago.



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