Un informe basado en datos de Eurostat reveló que el salario real por hora cayó un 3% en el conjunto de la Unión Europea durante los últimos cinco años, una vez descontado el efecto de la inflación. La radiografía, elaborada por Euronews sobre la base de las estadísticas oficiales del bloque, mostró un fenómeno llamativo: los países que mejor desempeño tuvieron en materia salarial fueron, en su mayoría, los que no integran la zona euro. Las cuatro mayores economías del continente —Alemania, Francia, Italia y España— registraron caídas en el poder adquisitivo de sus trabajadores.

Una mejora aparente que la inflación se devoró
En términos nominales, el salario bruto por hora en la Unión Europea pasó de EUR 21,5 (US$ 25,25) en 2020 a EUR 26,2 (US$ 30,80) en 2025, un crecimiento del 21,9 por ciento. Sin embargo, los precios al consumidor aumentaron un 25,6 por ciento durante el mismo período, lo que provocó un retroceso del poder adquisitivo del 3 por ciento. De los 30 países europeos analizados, el salario real cayó en 12 y subió en 18.
Las cuatro grandes economías, todas en rojo
Las cuatro mayores economías de la Unión Europea perdieron poder adquisitivo en términos reales. Italia encabezó las caídas con un retroceso del 9,2 por ciento, seguida por España con un 5,9 por ciento. Alemania, la principal economía del bloque, sufrió una baja del 3,2 por ciento, ligeramente por debajo del promedio comunitario, y Francia mostró una caída prácticamente idéntica del 3,3 por ciento.

Pese a este retroceso relativo, Alemania conserva uno de los salarios más altos del continente. En 2025, el salario bruto por hora en territorio alemán se ubicó en EUR 34,5 (US$ 40,54), frente a los EUR 28,6 (US$ 33,60) que se pagaban en 2020. Solo Luxemburgo, con EUR 49,7 (US$ 58,40) la hora, supera al gigante europeo.
Los países fuera del euro lideran el crecimiento
La gran sorpresa del informe es la performance de los países que no adoptaron la moneda común. Bulgaria fue la clara ganadora del período, con un salario real que creció un 37,4 por ciento acumulado entre 2020 y 2025. En 2023 entró en vigor en ese país una ley que obliga a fijar el salario mínimo en al menos el 50 por ciento del salario bruto promedio.

Detrás de Bulgaria se ubicaron otros tres países que no formaban parte de la zona euro en 2020: Serbia (25,4%), Croacia (21,1%) y Lituania (21,1%). Otras tres economías fuera del euro completaron el podio extendido con crecimientos de entre 15 y 20 por ciento: Rumania (19,7%), Hungría (18,8%) y Polonia (17,8%). Dentro de la zona euro, los aumentos más significativos correspondieron a Eslovenia (14,4%), Letonia (10,6%) y Grecia (8,6%).
Los analistas explican este fenómeno con un concepto técnico conocido como “efecto de convergencia” o “catch-up”: resulta más sencillo elevar un salario que parte de un piso bajo —como los EUR 5,7 (US$ 6,7) la hora de Bulgaria en 2020— hasta los EUR 10,5 (US$ 12,35) actuales, que lograr un salto comparable en países con salarios ya elevados.
Inflación alta, salarios nominales altísimos
El otro lado de la moneda en los países del Este europeo es que el crecimiento nominal de los salarios fue acompañado por niveles de inflación muy elevados. En Bulgaria, los salarios nominales subieron un 84,2 por ciento con una inflación acumulada del 34,1 por ciento. En Hungría, los aumentos del 82,7 por ciento convivieron con una suba de precios del 53,7 por ciento, y en Rumania el alza nominal del 73,1 por ciento se enfrentó a una inflación del 44,6 por ciento.

El mapa de los salarios reales en Europa muestra hoy una geografía paradójica: los países más ricos pierden poder adquisitivo mientras los del Este, todavía rezagados en niveles absolutos, recortan distancia a paso firme.





Hacé tu comentario